domingo, 29 de junio de 2008

¡No claudiques!

Todos en algunos momentos extenuantes en nuestras vidas hemos enfrentado situaciones en las que la ardua tarea que estamos llevando a cabo sin recompensa inmediata parece no tener fin, o en las que todo parece estarse viniendo abajo, o en las que nuestros problemas económicos o problemas familiares o problemas de salud parece que no terminarán jamás, trátese del estudiante de secundaria que está presentando sus exámenes finales y que ve muy lejano el día en el que pueda completar una carrera profesional teniendo que someterse en el camino intermedio a muchos otros exámenes y presentar muchas otras tareas escolares que no parecen acabar, o el escritor de un libro voluminoso que duda que tendrá vida o salud suficiente para ver terminada su obra literaria, o el científico que acumulando fracaso tras fracaso empieza a dudar que logrará descifrar el misterio de lo que está investigando, o el funcionario o político agobiado por problemas inesperados que le han llevado a una encrucijada, o el empresario cuya fábrica se acaba de incendiar y descorazonado ve en los rescoldos dejados por las llamas la dura tarea de tener que comenzar de nuevo.

En todos estos casos, puede resultar fortalecedor repasar un breve poema que nos ha dejado el escritor británico Rudyard Kipling, un poema conocido en muchas partes ya sea bajo el título "Cuando vayan mal las cosas" o bajo el título "¡No claudiques!":

¡No claudiques!

Cuando vayan mal las cosas
__ como a veces suelen ir,

cuando ofrezca tu camino
__ sólo cuestas que subir,

cuando tengas mucho haber
__ pero mucho que pagar,

y precises sonreír
__ aun teniendo que llorar,

cuando ya el dolor te agobie
__ y no puedas ya sufrir,

descansar acaso debes
__ pero nunca desistir.

Tras las sombras de la duda,
__ ya plateadas ya sombrías,

puede bien surgir el triunfo,
__ no el fracaso que temías,

y no es dable a tu ignorancia
__ figurarse cuán cercano,

puede estar el bien que anhelas
__ y que juzgas tan lejano,

lucha, pues por más que en la
__ brega tengas que sufrir.

¡Cuando todo esté peor,
__ más debemos insistir!

Si en la lid
__el destino te derriba,

si todo en tu camino
__es cuesta arriba,

si tu sonrisa
__es ansia insatisfecha,

si hay faena excesiva
__y vil cosecha,

si a tu caudal
__se contraponen diques,

date una tregua
__pero ¡no claudiques!

lunes, 23 de junio de 2008

Dos números desiguales... ¿son iguales?

Muchas veces cuando llevamos a cabo cualquier tipo de razonamiento, al llevar a cabo dicho razonamiento apegándonos a lo que parecen ser principios verdaderos e indiscutibles, y al aplicar una lógica rigurosa sobre dichos principios, creemos que las conclusiones que obtenemos a partir de dicho razonamiento deben ser siempre ciertas, incuestionables, fuera de toda duda. Esto lo hacemos cotidianamente en muchas situaciones, así sea de manera subconsciente. Pero nuestra confianza en muchas conclusiones que obtenemos suele ser socavada al diferir lo que obtenemos en la práctica con los resultados que teóricamente esperábamos obtener. Estas desilusiones son frecuentes en cualquier ámbito del saber humano. El "padre" del comunismo, Karl Marx, creía haber encontrado un sistema económico casi ideal, y sin embargo al poco tiempo de instalarse los bolcheviques en el poder en Rusia varios de los principios de su doctrina tuvieron que ser modificados porque la realidad de los hechos no concordaba con lo que había predicho Marx, empezando por el hecho de que Marx creía que los países capitalistas por excelencia como Estados Unidos y Gran Bretaña serían los primeros en "evolucionar" hacia el comunismo antes que los demás países, lo cual no ocurrió. Fue así como el marxismo se convirtió en marxismo-leninismo al ser actualizados varios de los postulados del comunismo por el líder revolucionario Lenin. Sin embargo, el paso de los años no produjo el "paraíso de los trabajadores" que había anticipado Marx, sólo logró producir un estado controlado por una burocracia gigantesca en el que no era posible planificar una economía controlada de modo que pudiese superar los niveles de vida obtenidos en países no-comunistas como Canadá, Nueva Zelandia, Gran Bretaña y el mismo Estados Unidos. Por siete décadas varios dogmas básicos del comunismo fueron modificados una y otra vez hasta que llegó el momento en que el experimento no podía ser sostenido por más tiempo sin enviar a la bancarrota a todos los países pertenecientes al bloque soviético, teniéndose que abandonar dicho modelo para adoptar una economía de libre mercado.

No sólo en las ciencias sociales se cometen yerros de juicio en la aplicación de razonamientos que parecen carecer de todo defecto. En muchas otras áreas ocurre lo mismo, áreas tales como la biología en la cual por mucho tiempo se creyó sinceramente en la validez del principio de la "generación espontánea" que fue derruído por el eminente científico francés Luis Pasteur, o la ciencia de la termodinámica en la cual por buen tiempo se creyó en la validez de esa extraña substancia conocida como el "calórico" usada para explicar los fenómenos propios de la termodinámica. Los pasos falsos en la obtención de conclusiones y creencias falsas llegan a tal grado que inclusive en las matemáticas, la reina de las ciencias, se pueden cometer involuntariamente yerros fatales al partir de prédicas verdaderas al aplicar una serie de pasos en alguno de los cuales casi sin darnos cuenta erramos fatalmente obteniendo puros absurdos en todos los pasos posteriores. Esta es la razón por la cual en toda demostración matemática se suele aplicar un rigorismo que para muchos principiantes puede parecer injustificado. El rigor utilizado en prácticamente cualquier demostración matemática que se lleve a cabo tiene un por qué, tiene una razón importante para ello, y es precisamente el evitar obtener conclusiones falsas a partir de razonamientos verdaderos.

A continuación veremos una demostración matemática en la cual partiremos de una premisa verdadera, e iremos aplicando pasos lógicos que, pese al cuidado puesto en nuestros razonamientos, nos llevará a un resultado fatalmente erróneo. Es la demostración de que...

Teorema: Dos números desiguales son iguales.

Empezaremos con una igualdad matemática con la cual afirmamos que, dado un número entero a mayor que la unidad:

a = b + c

Este número a podría ser un número como 7, el número b podría ser un número como 3 y el número c podría ser un número como 4.

Lo que hemos afirmado aquí es que todo número entero a mayor que la unidad puede ser descompuesto en la suma de dos números enteros b y c. Esto es tan claro y tan obvio a la razón, que ciertamente nadie podría ponerlo en tela de duda.

Ahora multiplicaremos ambos miembros de la anterior igualdad por la cantidad a-b. Esto es un paso algebraicamente válido, se trata de un paso que siempre podemos llevar a cabo. Si no pudieramos hacer algo tan elemental como esto, el álgebra en su totalidad no nos serviría de nada. No podemos negar la validez de este paso sin negar la validez y la utilidad de la misma álgebra:

a • (a - b) = (b + c) • (a - b)

Llevando a cabo la multiplicación en cada lado de la igualdad, lo que llamamos el "remover los paréntesis", obtenemos lo siguiente de acuerdo con las reglas universales básicas del álgebra:

a • a - a • b = b • a - b • b + c • a - c • b

a2 - a • b = a • b - b2 + a • c - b • c

En este último paso, hemos aplicado el principio más básico de la multiplicación que nos dice que en toda multiplicación el orden de los factores no altera el producto, principio que se enseña en todas las escuelas desde los grados más elementales, con lo cual b•a=a•b y c•b=b•c. Ciertamente, no habrá nadie que nos podrá objetar esto.

A continuación, reacomodamos el término a•c en el lado derecho de la igualdad, lo cual también siempre podemos hacer ya que en toda suma la representación de la suma de los números m y n ya sea como m+n o como n+m denota exactamente lo mismo. Aquí tampoco nadie podrá objetar la validez de este paso:

a2 - a • b = a • b + a • c - b2 - b • c

Hasta aquí hemos aplicado una lógica impecable, inobjetable. Creemos estar absolutamente seguros de no haber incurrido en ningún error.

En el siguiente paso, restaremos de ambos miembros de la igualdad la cantidad a•c. Este paso también es perfectamente válido, ya que los mismos axiomas de la lógica de la aritmética nos dicen que si a iguales les restamos iguales la igualdad no se altera. En el lado derecho de la anterior igualdad, esto equivale a cancelar el término a•c, lo cual equivale a pasarlo hacia el lado izquierdo de la igualdad con el signo contrario:

a2 - a • b - a•c = a • b - b2 - b • c

Ahora llevaremos a cabo una factorización, sacaremos un factor común de ambos miembros de la igualdad, el factor a-b-c. Este paso es también perfectamente válido y reversible, ya que para obtener el paso previo sólo tenemos que volver a multiplicarlo por los términos de los cuales fue factorizado:

a • (a - b - c) = b • (a - b - c)

Tenemos aquí tanto del lado izquierdo de la igualdad como del lado derecho de la igualdad el mismo factor común, a-b-c. Podemos cancelar dicho factor común de ambos lados de la igualdad, lo cual equivale a dividir ambos lados de la igualdad entre a-b-c. Al hacer esto, estamos diciendo que si ambos miembros de una igualdad matemática son divididos entre la misma cantidad, la igualdad no se altera. Ciertamente, es difícil argumentar algo en contra de esto:

a = b

Pero al llegar a esta conclusión, nos damos cuenta de que algo anda mal, muy mal. Este resultado nos dice que el número a es igual al número b. Pero habíamos partido del supuesto de que los números a y b eran desiguales, de que el número a era igual a un número b sumado a un número c.

Si hemos de darle credibilidad a lo que acabamos de obtener, dos números desiguales son iguales.

Esto podría ser más que suficiente para destruír nuestra confianza en las matemáticas, la reina de las ciencias. Si repasamos todos los pasos, uno por uno, no parece haber error alguno en nuestros razonamientos. Todos los pasos que hemos llevado a cabo son los mismos pasos que podría llevar a cabo cualquier estudiante al resolver su tarea escolar. Pero si no podemos confiar en las mismas matemáticas, entonces ¿en qué podemos confiar?

Esto nos demuestra que aunque nuestra lógica parezca impecable, aunque nuestros razonamientos parezcan indiscutibles, las conclusiones a las que llegamos pueden ser fatalmente erróneas. Pero lo malo no es tanto que nuestras conclusiones puedan ser fatalmente erróneas. Lo malo es que nos sigamos aferrando tercamente a tales conclusiones erróneas a pesar de que dichas conclusiones choquen de manera frontal con todo lo que nuestra intuición nos dice que debe ser lo correcto.

Aquí debemos enfrentar otro problema. Nuestra intuición tampoco es una guía siempre confiable para llevarnos por el camino correcto. Prueba de ello lo es la mecánica relativística de Einstein, varios de cuyos resultados chocan frontalmente con lo que nuestra intuición nos dice que es "correcto". Y sin embargo, experimentalmente, en el laboratorio, lo que resulta ser correcto no es lo que nos sugiere nuestra intuición, sino los resultados predichos por la mecánica relativística Einsteniana. Otro ejemplo lo es la mecánica cuántica, varios de cuyos postulados y procedimientos chocan tan duramente con lo que nos sugiere nuestra intuición que frecuentemente batallamos y tenemos que "reprogramar" nuestra mente para poder asimilar esta nueva forma de pensar. Aquí también, experimentalmente, en el laboratorio, lo que resulta ser correcto no es lo que nos sugiere nuestra intuición, sino los resultados predichos por la mecánica cuántica, la cual ha sido enormemente exitosa en sentar a la física y a la química atómica y subatómica sobre bases firmes. El mismo Niels Bohr, uno de los fundadores de la mecánica cuántica, una vez dijo que la mecánica cuántica es de una naturaleza tal que si no hemos sidos conmocionados al ser introducidos a ella, realmente no la hemos entendido.

Todo lo anterior nos demuestra contundentemente que antes de aceptar a ciegas algo como absolutamente cierto debemos cuestionarlo todo, absolutamente todo, empezando por las mismas bases y principios de aquello a lo que estamos siendo introducidos, porque en cualquier momento, en donde menos lo esperamos, puede introducirse el mal paso que nos puede conducir por el camino equivocado.Podemos inclusive terminar dando nuestras vidas por algo que desde el principio estaba fatalmente errado.

En la demostración de que "dos números desiguales son iguales" hubo, ciertamente, un paso fatal aunque no nos hayamos dado cuenta de ello. Ese paso ocurrió cuando llevamos a cabo la división de ambos miembros de la igualdad por el factor a-b-c. Si repasamos la premisa inicial con la cual iniciamos la demostración:

a = b + c

y restamos de ambos miembros de la igualdad la cantidad b+c, vemos que:

a - b - c = 0

De este modo, al dividir ambos miembros de una de las igualdades intermedias entre la cantidad a-b-c, estamos dividiendo ambos miembros de dicha igualdad entre cero. En pocas palabras, estamos llevando a cabo una división entre cero. La cual dicho sea de paso es uno de los peores enemigos de las matemáticas, un paso aparentemente inocuo pero que invariablemente conduce a resultados y conclusiones fatalmente erradas.

En este caso le he dado a mis lectores la explicación del por qué obtuvimos una conclusión falsa partiendo de una premisa verdadera aplicando una serie de pasos, la mayoría de ellos válidos en toda su extensión. Sin embargo, hay muchas situaciones en la vida real, diferentes para cada persona, en las cuales se puede estar viviendo en el error creyendo que se está haciendo lo correcto, situaciones en las cuales no me es posible indicar individualmente a cada quién el momento en el cual se dió ese paso en falso a partir del cual la vida de muchos posiblemente terminaron siendo controladas por un error de juicio o de criterio o de razonamiento.

La próxima vez en la que alguien quiera tomar una decisión trascendental en su vida, valdría la pena que repasara la demostración matemática que acabamos de ver, poniéndose a meditar y a pensar si no habrá, oculto por allí, algún error del que no se haya dado cuenta de que por sí solo puede ser más que suficiente para destruír la validez de algo por lo que está luchando.

jueves, 12 de junio de 2008

Momento de Inspiración # 1

Un día, un hombre sin la paciencia del santo Job, cansado de ver en torno suyo tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta miseria, iracundo cerró su puño y exclamó gritando al Cielo: "¿Por qué no haces nada para mitigar tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta miseria que hay en el mundo?"

Al ir a dormir, esa noche tuvo un sueño. De manera inconfundible, escuchó en su sueño una voz potente que le dijo: "Yo ya hice algo para mitigar tanto sufrimiento, tanto dolor, tanta miseria que hay en el mundo. Te crié a TI."

A la mañana siguiente, se vió a sí mismo en el espejo. Y lo que vió en ese espejo fue a una persona que pudiendo hacer algo para mitigar tanto sufrimiento, tanto dolor y tanta miseria que hay en el mundo, no estaba haciendo absolutamente nada al respecto. En ese momento, que llegó como una iluminación, el hombre tomó una conciencia nueva de su papel en el mundo, de lo que podía hacer dentro de sus posibilidades para mitigar el sufrimiento, el dolor y la miseria que estaba viendo en torno suyo. Ese día, salió de su casa decidido a hacer algo al respecto. Ese día, salió al mundo con una visión nueva de la realidad, salió decidido a hacer algo para aliviar las penas que veía en torno suyo. A partir de ese día, ese hombre nunca más volvería a ser el mismo.

martes, 10 de junio de 2008

Los falsos ciudadanos

En tiempos todavía recientes, era posible ingresar a los Estados Unidos de Norteamerica sin la posesión de identificación oficial alguna con tan solo decir "American citizen" cuando el funcionario norteamericano en el punto de inspección migratoria le preguntaba a la persona cuál era su ciudadanía. Pero todo esto está cambiando a raíz de un nuevo requerimiento bajo el cual a partir de junio de 2009 toda persona que quiera ingresar a territorio norteamericano, ciudadano estadounidense o no, tendrá que mostrar un pasaporte para poder ingresar a dicho país. En el caso específico de los ciudadanos estadounidenses, se les requerirá contar con un pasaporte norteamericano para poder salir e ingresar nuevamente a territorio norteamericano. La exigencia de este documento está abriendo ya la caja de Pandora de un pequeño "secreto sucio" que por muchos años muchos residentes fronterizos estuvieron ocultando públicamente, un pequeño y sucio secreto que los hizo (y los sigue haciendo) beneficiarios de todas las ventajas a las que tiene derecho un ciudadano norteamericano y todas las ventajas a las que tiene derecho un ciudadano mexicano pesa a haber nacido en un solo país.

Esta burla descarada tiene su origen poco tiempo después de nacer un niño en la franja fronteriza común a México y a los Estados Unidos. Los padres de muchos de ellos, habiendo nacido sus hijos en México sin haber nacido en los Estados Unidos, de cualquier manera les obtenían un acta de nacimiento norteamericana dándole un soborno monetario a una partera del lado norteamericano para atestiguar, falsamente, que el niño o la niña había nacido en los Estados Unidos cuando tal hecho no era cierto. Es muy posible que la corrupción para la obtención de estas "actas de nacimiento" fraudulentas se haya extendido inclusive hasta médicos y hospitales norteamericanos dada la facilidad con la cual en cualquier hospital norteamerican o en cualquier consultorio estadounidense se le puede dar a ganar a una enfermera o a un doctor una nada despreciable suma de unos cinco mil o diez mil dólares a cambio de la expedición de un simple documento que no lleva más de cinco o diez minutos en elaborar. ¿Cómo resistir a la tentación de poder ganar tanto dinero en tan poco tiempo con algo cuya autenticidad no estaba siendo verificada por ningún funcionario gubernamental? Si el atractivo del dinero fácil y abundante ha hecho que florezcan tanto en México como en los Estados Unidos las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, corrompiendo con facilidad a quienes encuentran difícil resistir la tentación, ¿por qué no habría de ocurrir lo mismo con el tráfico de documentos para lograr para un vástago la ciudadanía norteamericana pese a no haber nacido el niño (o la niña) en los Estados Unidos? Y la mayoría de las veces, el registrar al hijo como nacido en los Estados Unidos sin serlo tenía un interés inmediato (por no decir egoísta) para los padres, ya que por el solo hecho de ser los padres de un ciudadano norteamericano los padres podían iniciar sus trámites para inmigrar a los Estados Unidos obteniendo su residencia norteamericana por la vía rápida cuando el recién nacido apenas estaba estrenando su cuna, entrando en una categoría de preferencia que los colocaba inclusive por encima de profesionistas altamente calificados con estudios universitarios. Esta es la misma razón por la cual, con la intención deliberada de invocar la "reunificación familiar" como argumento, muchas mexicanas embarazadas indocumentadas cruzan ilegalmente la línea divisoria entre México y los Estados Unidos, tal y como lo hizo la famosa Elvira Arellano (de la cual ya traté en su momento en una entrada previa puesta el 25 de agosto de 2007). Se trata de gente que no tiene otra manera de obtener su residencia legal en los Estados Unidos más que esta, pasando por encima de muchos otros con mucho mayores méritos legales que ellos y que han estado aguardando pacientemente su turno por muchos años en las listas de espera de los Consulados norteamericanos cumpliendo muchos requisitos burocráticos para poder inmigrar de manera legal. Se presume que, ya con un hijo nacido en los Estados Unidos, así lograron "arreglar" muchos padres de familia su residencia norteamericana obteniendo en tiempo récord la famosa "tarjeta verde" (la tarjeta usada por los residentes norteamericanos al inmigrar a dicho país). Peor aún, muchos de ellos en cuanto "arreglaban" sus papeles comenzaban a "sangrar" al poco tiempo las oficinas estadounidenses de ayuda pública, dando domicilios falsos en los Estados Unidos pese a que seguían viviendo en México. Y lo siguen haciendo.

La posesión de DOS actas de nacimiento, una testificando que el niño había nacido en México, y la otra testificando que el niño había nacido en los Estados Unidos, tiene muchas ventajas simultáneas de las cuales no han gozado jamás quienes cumpliendo con la ley sólo han contado con una acta de nacimiento, creando una clase privilegiada de "super-ciudadanos" con más ventajas y privilegios que aquellos a los que tiene derecho un ciudadano mexicano o ciudadano norteamericano. En los tiempos de la guerra de Vietnam cuando había una conscripción militar obligatoria para servir en el Ejército por dos años, muchos "dobles ciudadanos" al llegarles la tarjeta de notificación (draft card) conminándolos a presentarse en las oficinas más cercanas del servicio militar selectivo para cumplir con su obligación como ciudadanos norteamericanos simplemente tiraban la tarjeta de notificación a la basura y se quedaban a hacer su vida en México sin problema alguno, "escapándose" de ir a la guerra sin exponerse al castigo propio de los desertores, un privilegio del que no gozaban la vasta mayoría de ciudadanos norteamericanos que no contaban con otra nacionalidad además de la norteamericana. Para los "dobles ciudadanos" con las dos ciudadanías, con proclividad al crimen y a la delincuencia, su doble ciudadanía siempre les ha dado la ventaja de poder delinquir en un país y evadir la acción de la justicia yéndose hacia el otro país en donde pueden vivir y trabajar sin problema alguno pese a estar siendo buscados por las autoridades en uno de los países del cual son ciudadanos. Pueden además estudiar en las escuelas y universidades de cualquiera de los dos países sin tener que cumplir con la obligación de pagar sus colegiaturas como ciudadanos extranjeros. Pueden gozar además de la cobertura de servicios médicos gratuitos de cualquiera de los dos países con cargo de la gran mayoría de los demás contribuyentes que no cuentan con la doble nacionalidad, lo cual sin lugar a dudas es una estafa de enormes proporciones (en México son muy comunes los casos de aquellos que viven en México en ciudades como Tijuana y Ciudad Juárez y reciben ayuda económica asistencial norteamericana, como los famosos "cupones de comida", tanto de los programas del "Welfare" como del Social Security, lo cual les permite vivir como clase media en México a costillas de los contribuyentes norteamericanos al estar recibiendo la ayuda económica asistencial norteamericana en dólares usándola en México en donde sus gastos son no en dólares sino en devaluados pesos mexicanos). En la frontera, son famosos los casos de políticos mexicanos nacidos en los Estados Unidos quienes pese a su ciudadanía norteamericana, por el hecho de contar con la "doble nacionalidad", acapararon puestos políticos de primer orden arrebatándoselos a mexicanos genuinos nacidos en México. Uno de tales casos es el de Javier Corral, quien llegó a ser Senador en México (por la vía plurinominal) y llegó al extremo de querer ser Gobernador de Chihuahua, lo cual ya no pudo porque fue derrotado en las urnas por un mexicano nacido en México, José Reyes Baeza. Otro ejemplo de importancia trascendental lo es el de Juan Garcia Abrego, uno de los más importantes narcotraficantes que ha tenido México y posiblemente uno de los más prominentes que ha habido en América Latina, extraditado hacia los Estados Unidos durante el sexenio del Presidente Ernesto Zedillo y actualmente cumpliendo una condena de once cadenas perpetuas en dicho país, el cual tiene también acreditados dos nacimientos distintos. Nació en México, y cuenta con un legajo de papeles que acreditan su dicho, en los que incluye hasta su fe de bautismo, extendida por la iglesia Nuestra Señora del Refugio de Matamoros, Tamaulipas, el 13 de septiembre de 1945, la cual está firmada por el cura J. Jesús Robledo, quien lo bautizó. Pero también es ciudadano norteamericano, porque su segunda acta de nacimiento validada como única dice que nació en La Paloma, Texas. Pudo ser extraditado rápidamente hacia los Estados Unidos y procesado legalmente allá sin necesidad de un largo proceso de deportación por se ciudadano norteamericano. Pero actualmente su defensa legal está argumentando que Juan García Abrego no nació en los Estados Unidos sino en México, siendo ciudadano mexicano, lo cual convertiría su entrega a las autoridades norteamericanas y su juicio en dicho país en algo esencialmente privado de legalidad, lo cual potencialmente le puede abrir las puertas de la prisión a Juan García Abrego en base a un tecnicismo legal de enorme importancia, permitiéndole regresar a México como un hombre libre. Esto muestra otra de las grandes ventajas de tener dos "nacimientos" distintos: si una persona es buscada por la justicia en alguno de los dos países entonces puede hacer algo que no puede hacer una persona con las dos nacionalidades, reclamar la protección legal que le dá su ciudadanía en el otro país permitiéndole complicar enormemente los procesos legales en contra suya en el país en donde está siendo reclamado, trátese de los Estados Unidos o de México. Así pues, ya sea por obtener ventajas políticas, ventajas económicas, evadir la conscripción militar obligatoria en tiempos de guerra o inclusive evadir la acción de la justicia, la doble nacionalidad convierte a quien la posee en un ciudadano de primerísima categoría rebajando tanto a los ciudadanos mexicanos genuinos como a los ciudadanos norteamericanos genuinos a una clase social bastante inferior en muchos respectos.

Este fraude masivo a gran escala continuó por muchas décadas porque el gobierno norteamericano jamás puso atención sobre este asunto. Pero tras los atentados terroristas en el 2001 a las torres gemelas en Nueva York, la implementación de nuevas medidas de seguridad trajeron cambios con los cuales toda persona o viajero hacia los Estados Unidos ya no podría hacerlo diciendo simplemente "American citizen". Por vez primera, el gobierno norteamericano implementó cambios que requieren que toda persona que quiera ingresar a territorio norteamericano cuente con un pasaporte norteamericano, medida que será reforzada en junio de 2009. Y es precisamente en la obtención del pasaporte norteamericano en donde muchos con la "doble nacionalidad" están empezando a enfrentar serios problemas, porque en la expedición del pasaporte norteamericano el Departamento de Estado está empezando a consultar los archivos de los registros civiles de México, sobre todo los archivos del registro civil de las ciudades en México aledañas a los Estados Unidos, para ver si los solicitantes del pasaporte norteamericano no están registrados también como ciudadanos mexicanos. Y ¡oh sorpresa! las autoridades norteamericanas están descubriendo que muchos de los que decían haber nacido en los Estados Unidos también han "nacido" en México al encontrar que existen actas de nacimiento mexicanas, lo cual es una imposibilidad lógica, porque ninguna persona puede nacer en dos países distintos a la vez.

Lo que están haciendo muchos a los que les están descubriendo su "pequeño y sucio secreto" están argumentando ahora en su defensa que si hubo algún delito en todo caso fueron sus padres quienes cometieron el delito, porque fueron sus padres quienes tramitaron DOS actas de nacimiento cuando sólo deberían de haberles tramitado una sola acta de nacimiento, están argumentado que ellos como recién nacidos no tenían culpa alguna de lo que estaban haciendo sus padres. Sin embargo, este argumento resulta ridículo, porque al convertirse en beneficiarios de la "doble nacionalidad", al usar ambos documentos según su conveniencia ya como mayores de edad y en pleno uso de sus facultades mentales, se convirtieron en cómplices y beneficiarios del delito. Esto los vuelve culpables ante la ley por lo menos de los delitos de fraude y falsedad de declaraciones.

Este penoso asunto habla muy mal de los Consulados norteamericanos en la franja fronteriza con México, ya que los funcionarios consulares, de haber hecho correctamente su tarea, ellos mismos sin esperar a que hubiese habido un atentado terrorista en contra de las torres gemelas obligando a la revisión de los procedimientos migratorios, habrían descubierto este fraude de proporciones colosales. Desde esta perspectiva, le fallaron de modo espectacular al contribuyente norteamericano y le fallaron al país que representan.

Tan grande como es este fraude, es posible que las autoridades migratorias norteamericanas apenas están tocando la punta del iceberg, ya que por principio de cuentas es muy posible que aquellos que toda su vida vivieron con dos actas de nacimiento en sus manos también le hayan tramitado dos actas de nacimiento a sus propios hijos. ¿Por qué no habrían de hacerlo, si por muchos años a ellos mismos les reportó amplias ventajas y beneficios sin consecuencia ni castigo alguno? No hay nada mejor que la impunidad en la aplicación de la ley para convencer a una persona de las ventajas y beneficios que pueden obtener sus propios hijos y nietos incurriendo también en la misma violación de la ley, perpetuándose de este modo el mismo círculo vicioso hasta que llega el momento en que no es posible seguir sosteniendo la farsa por más tiempo. Y ese tiempo está empezando a llegar ya para aquellos que han estado afirmando haber nacido en dos países diferentes según su conveniencia.

En una nota publicada el 10 de junio de 2008 en EL DIARIO de Ciudad Juárez bajo la autoría de Alberto Ponce de León, se habla acerca del caso de una mujer no identificada, hija de padres indocumentados, que dice haber nacido en una casa en El Paso, siendo posteriormente bautizada en Nuevo México, tras lo cual a los dos o tres años vida sus padres se la llevaron a vivir con ellos a México. Esta mujer fue arrestada a principios del 2008 después de que, en el 2007, ella pidió un pasaporte norteamericano y el Departamento de Estado la acusó de mentir al decir que era ciudadana norteamericana porque había una acta de nacimiento mexicana, por afirmar haber nacido en los Estados Unidos pese a contar con acta de nacimiento mexicana, para lo cual sólo tenía como comprobante ya no un certificado dudoso expedido por alguna partera o algún médico norteamericano corrupto, sino tan sólo una fe de bautismo expedida por algún sacerdote de Nuevo México que por no vivir en El Paso no pudo haber sido testigo del alumbramiento, lo cual la hizo pasar ante las autoridades como sospechosa de cometer algún ilícito. La mujer, quien presuntamente nació el 12 de enero de 1949 en El Paso, y cuyo nombre se mantiene bajo reserva a petición de la defensa, fue detenida por el Departamento de Estado luego de intentar obtener su pasaporte estadounidense, y de acuerdo a los documentos de la Corte Federal, la implicada fue detenida por el agente especial Richard T. Hays, del Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado. En efecto, fue detectada precisamente cuando intentó tramitar su pasaporte norteamericano haciéndose pasar como ciudadana norteamericana descubriéndosele que poseía un acta de nacimiento expedida en México.

El abogado de la mujer, Arturo Vázquez, reconoció que la implicada fue registrada oficialmente en México debido a que en esas décadas a ella se le facilitaba más demostrar su nacionalidad mexicana para graduarse de la escuela primaria que cursaba en México. Esto es una admisión del disfrute de las ventajas y beneficios de contar con dos comprobantes de nacimiento en dos países distintos, ventajas y beneficios que no gozan quienes cuentan con sólo un comprobante de nacimiento.

La nota indica que el Departamento de Estado investiga por lo menos 20 casos similares, donde el estatus migratorio de las personas presenta irregularidades. Con todo, estos 20 casos pendientes son apenas "la punta del iceberg" porque estos 20 casos cubren apenas los casos de niños mexicanos supuestamente nacidos en viviendas de El Paso pero que fueron atendidos por parteras de Texas, mismas que extendían un registro como si el bebé hubiera nacido del lado estadounidense. Existen razones fundadas para suponer que la cantidad de personas que cuentan con dos comprobantes de nacimiento que los acreditan como ciudadanos de dos países diferentes, México y los Estados Unidos, ascienden a decenas de millares o tal vez a centenas de millares; de este tamaño es la magnitud del fraude cometido en contra de los sistemas legales de ambos países. Por otro lado, Socorro Córdova, vocera del Consulado de México en El Paso, mencionó que anteriormente se presentaban casos de doble nacionalidad, donde las personas se registraban en ambos países como si hubieran nacido el mismo día, lo cual es físicamente imposible.

Un grupo fácil de investigar consiste en todos aquellos estudiantes que cruzan diariamente de ciudades fronterizas mexicanas como Tijuana y Ciudad Juárez a ciudades fronterizas norteamericanas como San Diego y El Paso para llevar a cabo sus estudios de secundaria y preparatoria (conocidas allá como High School), muchos de los cuales cruzan a pie todos los días de lunes a viernes. Por la fuerza de la costumbre de estarlos viendo cruzar todos los días, los agentes migratorios norteamericanos los conocen perfectamente bien, los tienen bien identificados, bien ubicados. Puesto que muchos de ellos estudian en escuelas públicas, aquellos que nacieron en México pero cuyos padres por medios ilegales les obtuvieron un acta de nacimiento norteamericana estarían cometiendo un fraude en contra del contribuyente norteamericano. Detectarlos, uno por uno, requiere que usando sus nombres como punto de partida los agentes federales norteamericanos accedan a las bases de datos de las oficinas del registro civil en México, y lo más seguro es que empezarán a descubrir aquellos estudiantes que poseen documentalmente dos lugares de nacimiento distintos. Siendo todos ellos menores de edad, la responsabilidad por el fraude debe recaer directamente sobre los padres de ellos, cuyos nombres también se pueden obtener fácilmente de los registros que las escuelas norteamericanas tienen sobre dichos alumnos que diariamente cruzan la frontera para ir a estudiar a los Estados Unidos (toda escuela debe por ley tener el nombre de algún padre, familiar o tutor que en algún momento dado pueda tomar responsabilidad por el estudiante). De nueva cuenta, quien posee dos documentos señalando lugares de nacimiento distintos sabe muy bien que está mintiendo al igual que los padres que le procuraron información falsa. Se sobreentiende que si unos padres de familia se presentan ante una oficina de registro civil en México para registrar a su hijo y declaran que su hijo nació en los Estados Unidos, no les van a dar acta de nacimiento alguna por no haber nacido el niño en México, y serán enviados a los Estados Unidos para que obtengan allá el acta de nacimiento. Del mismo modo, si unos padres de familia se presentan ante una oficina de registro civil en los Estados Unidos para registrar a su hijo y declaran que su hijo nació en México, tampoco les van a dar acta de nacimiento alguna por no haber nacido el niño en los Estados Unidos, y serán enviados a México para que obtengan en México su acta de nacimiento. Para quien actúa legalmente, simplemente no es posible contar con dos actas de nacimiento de dos países distintos, tal cosa solo puede ser producto de un acto de corrupción y falsedad en declaraciones ante la autoridad de alguno de los dos países. Una vez detectado un estudiante poseedor de dos documentos señalando lugares de nacimiento distintos, el siguiente paso consistiría en detener a los padres del mismo para someterlos a un interrogatorio intensivo, lo cual anteriormente no era posible pero hoy resulta fácil porque basta con boletinar a los padres del estudiante al sistema de base de datos computarizado utilizado por los agentes migratorios norteamericanos para revisar a cada persona que ingresa a los Estados Unidos, lo cual no existía antes de los atentados a las torres gemelas en Nueva York. Este sistema de base de datos computarizado hace posible en estos momentos que cualquier padre de cualquier estudiante que cruza la frontera diariamente para estudiar en los Estados Unidos pueda ser retenido y llevado a una sala de interrogatorios para que explique la doble nacionalidad de su hijo, anticipándose de antemano que posiblemente volverá a mentir ante las autoridades como ya una vez lo hizo antes.

No sólo los estudiantes que cruzan la frontera diariamente pueden ser objeto de una investigación intensiva cuya finalidad sería ahorrarle al contribuyente norteamericano una buena cantidad de dinero. También quienes cruzan todos los días la frontera por la mañana para irse a trabajar a los Estados Unidos regresando a sus casas en México por las tardes están expuestos a que, en base a sus nombres, se lleve a cabo una búsqueda en las oficinas del registro civil en México con la finalidad de detectarles su posible nacimiento en México además del "nacimiento" en los Estados Unidos que pudieran haberle obtenido sus padres por vías ilegales al no haber nacido en los Estados Unidos sino en México.

Ante lo que está sucediendo, el miedo de algunos que poseen la "doble nacionalidad" los está llevando a tramitar ante los juzgados civiles en México algo que se conoce como una "petición de nulidad", en la cual piden que se les declare inválida su acta de nacimiento mexicana, lo cual les borra sus nombres de los registros civiles, lo cual a su vez los dejaría con una sola nacionalidad, la nacionalidad norteamericana, así sea que esta dudosa nacionalidad haya sido obtenida por una simple fé de bautismo como el caso de la señora en cuestión. Sin embargo, este procedimiento civil deja una "huella" indeleble en los expedientes judiciales que puede ser rastreada por medios oficiales si se tiene la intención de hacer tal cosa.

Los archivos computarizados de las oficinas del Registro Civil en México no son la única base de datos accesible al Departamento de Estado norteamericano que le permite tratar de detectar a todos aquellos "ciudadanos" norteamericanos que también afirman ser ciudadanos mexicanos al estar registrados como ciudadanos en ambos países. Existe otra base de datos, también computarizada y de fácil acceso, que obra en manos de las autoridades norteamericanas: el extenso padrón electoral del Instituto Federal Electoral (IFE) que contiene los datos principales (fotografías, domicilios particulares en México, huellas dactilares, fechas de nacimiento, etc.) de millones de ciudadanos mexicanos nacidos en todo México (y no únicamente de aquellos nacidos en las cercanías a la franja fronteriza), el mismo que la empresa norteamericana ChoicePoint adquirió en México allá por el año 2003 y el cual puso a la disposición de agencias del gobierno norteamericano tales como el FBI y la Drug Enforcement Administration. Posiblemente esta base de datos tenga la información suficiente para permitirle al gobierno norteamericano detectar el 99% si no la totalidad de todos aquellos que afirman ser ciudadanos norteamericanos o ser ciudadanos mexicanos según su conveniencia y que poseen documentos "legales" de ambos lados de la frontera para demostrarlo. Y aunque una búsqueda individual caso por caso podría resultar laboriosa, con un buen programa computarizado de apareamiento de resultados similares ("match") las bases de datos podrían ser cotejadas en su totalidad en cuestión de unas cuantas horas arrojando la lista completa de individuos procesables al menos por el delito de falsedad en declaraciones.

Este es un asunto de una magnitud tal que si el Departamento de Estado norteamericano y los Consulados norteamericanos realmente se ponen a trabajar, podría estallar en un escándalo de proporciones colosales que daría fin a un privilegio gozado ilegalmente por una cantidad numerosa de personas residentes en la franja fronteriza México-Estados Unidos. Significaría el fin de toda una era de privilegios. Los afectados podrían ser decenas de miles o inclusive cientos de miles. Pero habría muchos quienes verían con gusto el fin de este estado de cosas. Se trata de los contribuyentes norteamericanos que han estado sosteniendo quizá por demasiado tiempo a una clase privilegiada que viviendo del lado mexicano ha estado recolectando ayuda económica norteamericana sin contribuír jamás con un solo centavo de impuestos a dicho país. Esto además de los millones de ciudadanos norteamericanos y mexicanos a quienes les agradaría dejar de ser ciudadanos de segunda clase al llegar a su fin el uso y el abuso de la "doble ciudadanía" por quienes se han estado pasando de listos por mucho tiempo convertidos en toda una clase de "super-ciudadanos" disfrutando lo mejor de dos mundos a lo cual los demás que sí han estado viviendo bajo la ley jamás han tenido derecho.

sábado, 31 de mayo de 2008

Las Huellas

En esta ocasión, utilizaré mi espacio para reproducir un relato hermoso producto de un autor anónimo, el cual aunque breve es una fuente de inspiración para quienes han pasado o están pasando por un momento difícil en sus vidas. Con algunos cambios en el texto, la letra del relato fue utilizada por el compositor Sergio Mendivil para su canción "Las Huellas".


LAS HUELLAS


Una noche, un hombre tuvo un sueño. Soñó que caminaba a la orilla de una playa en compañía del Señor. A través del cielo se alumbraban escenas de su vida. En cada escena veía dos pares de huellas de pies en la arena: un par pertenecía a él y el otro al Señor.

Cuando la última escena de su vida pasó ante él, miró hacia atrás, a las huellas en la arena. Notó que muchas veces a lo largo del sendero de su vida, había solamente un par de huellas. También notó que esto coincidía con los momentos más tristes y solitarios de su vida.

Perturbado por ésto, le preguntó al Señor: "Señor mío, tú dijiste que una vez que yo decidí seguirte, tú caminarías conmigo todo el camino, tú me prometiste estar siempre a mi lado, pero he notado que en los momentos más difíciles de mi vida, hay solamente un par de huellas. Yo no comprendo por qué cuando más te he necesitado, me has dejado solo. No comprendo por qué cuando me encuentro agobiado por los pesares de la vida he visto mis huellas solamente. ¿Por qué me abandonas cuando más te necesito?"

El Señor le contestó: "Hijo mío, mi querido hijo, ya sabes que te quiero y que nunca te abandono. Yo te amo y nunca te he dejado. Durante tus momentos de prueba y sufrimiento, durante tus angustias y sufrimientos, cuando tú has visto únicamente un par de huellas, las huellas que has visto fueron las mías porque yo te llevaba en mis brazos, era entonces cuando yo te cargaba".





lunes, 14 de abril de 2008

El misterioso número pi




Es posible que al haber estudiado geometría primero en la escuela primaria y después en la escuela secundaria, sin darte mayores explicaciones al respecto tus maestros te hayan dicho: "Mira, el área de un círculo, cuando conocemos el valor de su radio, se obtiene de la fórmula:

A = πr²

y la longitud de la circunferencia que rodea al círculo se obtiene de la fórmula:

C = 2πr

que te tienes que aprender de memoria".

Si esta fue la forma en la cual aprendiste acerca de la existencia del número pi (π), entonces lamento decirte que te enseñaron geometría de la manera equivocada.

El verdadero espíritu de las matemáticas no consiste en estarse aprendiendo al por mayor muchas fórmulas de memoria sin saber de dónde vinieron. En particular, el número π, ¿sábes lo que significa? ¿Sábes de dónde viene? ¿Te lo explicaron? Si lo único que te dijeron es que es una constante numérica igual a 3.1416, entonces lamento decirte que tuviste malos maestros que sólo te tuvieron perdiendo lastimosamente tu tiempo en un mesabanco. Lo mismo puede decirse de las fórmulas. Esas fórmulas no salieron de la nada, como tampoco vino un extraterrestre a darnos esas fórmulas. Si no te dieron alguna explicación sobre el origen de esas fórmulas, entonces lamento decirte que tuviste malos maestros. Las matemáticas no son un asunto que tenga que entrar de memoria a la cabeza, aunque el tener que aprenderse de memoria la tabla de multiplicar y muchas fórmulas geométricas sin saber su origen puede causar esa impresión errónea en el estudiante. Las matemáticas son un asunto que debe entenderse, no memorizarse. Los loros son buenos para memorizar, y eso no los ha sacado de sus jaulas.

Vamos a ver primero de dónde viene el número π.

Primero, vamos a trazar un círculo de diámetro d. Por definición, el diámetro de un círculo es la línea recta de mayor longitud que puede trazarse dentro del círculo, pasando por su centro, y es por lo tanto igual al doble del radio r del círculo, y que la circunferencia C es la línea (curva) que le dá una vuelta completa al círculo (el círculo es el espacio comprendido dentro de la circunferencia). Tenemos de este modo la siguiente figura:





Ahora bien, supongamos que el diámetro d del círculo es de un metro. Supongamos también que somos una pulga que camina recorriendo la circunferencia C hasta llegar al punto de donde empezamos. Sin usar fórmula alguna, nos preguntaremos ¿cuánto fue lo que caminamos hasta llegar al punto de partida? Es aquí cuando se vuelve extremadamente útil usar una cinta métrica flexible, como las cintas que usan los carpinteros, fijando el comienzo de la cinta en el lugar en donde empezamos nuestro recorrido. Al terminar nuestro recorrido, vemos que la cinta mide 3 metros. Pero si nos fijamos mejor, la distancia recorrida es un poco más de 3 metros. Es como 3 metros 14 centímetros. Si la cinta es una cinta muy fina con muchas subdivisiones, nos dará un recorrido de unos 3 metros 14.2 centímetros, o lo que es lo mismo en el sistema métrico decimal, 3.142 metros. Esto nos dice que la longitud de la circunferencia es un poco más de tres veces mayor que el diámetro del círculo. Ahora bien, si hubiéramos usado un círculo mucho menor, de un centímetro de diámetro en lugar de un metro de diámetro, ese factor se mantendría igual, porque la longitud de la circunferencia sigue siendo un poco más de tres veces la longitud del diámetro sin importar el tamaño del círculo, ya que todos los círculos son figuras semejantes. Esto nos dice que ese factor de 3.142 es una constante universal, igual para todos los círculos, la cual no cambia de un círculo a otro.

Si midiéramos con una cinta métrica mucho más fina, encontraríamos que esa constante, en vez de ser 3.412, es de 3.1416. Pero una cinta métrica más fina aún nos daría una precisión mayor de 3.14159. Curiosamente, entre más y más subdivisiones utilicemos, más y más dígitos siguen apareciendo como parte del número π. Este proceso de ir agregando mayor precisión al número π nunca acabará, porque el número π es infinitamente largo. ¿Y cómo se supo que el número π es infinitamente largo? Es obvio que ello no se supo con una cinta de medir, porque por fina que sea, después de la tercera cifra se vuelve muy difícil seguir obteniendo los siguientes dígitos del número π. Después veremos cómo se sabe que el número π es infinitamente largo. Por lo pronto, a continuación tenemos un poster que nos va dando las cifras de las que consta la constante universal π:





Así pues, el número π se define como la razón entre la longitud de una circunferencia y su diámetro:



Y como vimos, se puede calcular una aproximación del mismo en forma experimental, la cual por ser experimental siempre tendrá un porcentaje de error.

Ahora bien, si la longitud de la circunferencia es un poco más de tres veces mayor que el diámetro del círculo por ese factor de π, entonces basta con multiplicar el diámetro d por dicho factor para obtener la longitud de la circunferencia:

C = πd

Pero el diámetro d de un círculo es igual al doble de su radio r. Sustituyendo esto en la relación anterior, obtenemos la "fórmula":

C = 2πr

Ahora trataremos de obtener la "fórmula" del área del círculo cuando conocemos el radio del mismo. El primer paso consiste en inscribir dentro de un círculo el polígono con la menor cantidad posible de lados: un triángulo equilátero:


La primera observación es que el área de este triángulo ocupa una parte del área del círculo, por lo que calculando el área del triángulo con la fórmula usual (base por la altura entre 2) tendríamos una aproximación incial -tosca- al área del círculo. Podemos mejorar nuestra aproximación si en lugar de un triángulo equilatero usamos un polígono regular con una mayor cantidad de lados, por ejemplo, un octágono:


Resulta obvio que con un octágono podemos cubrir un área mayor del interior del círculo que con un triángulo equilátero. Para calcular el área de este octágono, basta con subdividir el octágono en ocho triángulos isósceles iguales, uno de los cuales se muestra en el dibujo de arriba, y una vez calculada el área de un triángulo sumamos las áreas de los ocho triángulos multiplicando el área de un triángulo por ocho, puesto que tenemos ocho triángulos en el interior del círculo. Y si en lugar de un octágono usamos un polígono regular con una mayor cantidad de lados, digamos 100 lados, dicho polígono nos dará una aproximación muy buena del área del círculo. Un polígono regular con una cantidad todavía mayor de lados, por ejemplo un millón de lados, cubrirá el área interior del círculo de modo tal que prácticamente será indistinguible de un círculo verdadero, necesitaríamos un microscopio ultra-fino para poder darnos cuenta de que se trata de un polígono regular con muchos lados y no un círculo "verdadero". Y esta es la clave para obtener la "fórmula" del área del círculo. Hacemos tender este proceso hacia el infinito.

El área de un pentágono inscrito dentro de un círculo se obtiene subdividiendo primero al pentágono en cinco triángulos iguales de la manera como lo indiqué en la figura de arriba, y el área total del pentágono se obtendrá sumando las cinco áreas de esos triángulos, obtenida cada una de ellas por la fórmula usual del área de un triángulo (base por altura sobre dos). Si denotamos la base de cada triángulo como L y la altura de cada triángulo como h, entonces el área del pentágono será igual a la suma de las áreas de los cinco triángulos inscritos:

(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)

Para un polígono regular de seis lados, o sea un hexágono, el área del hexágono será:

(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)

En general, para un polígono regular de varios lados, la relación general será:

(Lh/2)+(Lh/2)+(Lh/2)+...

en donde queda claro que para un polígono regular de n lados tenemos que sumar una cantidad n de términos.

Puesto que los triángulos interiores al polígono son iguales, teniendo la misma base y la misma altura, podemos llevar a cabo la siguiente factorización:

(L+L+L+L+L+...)(h/2)

Ahora vamos a llevar esto hasta al extremo. Imaginemos que tenemos inscrito dentro del triángulo un polígono regular con una cantidad tan grande de lados, que la suma de cada una de las minúsculas "cuñas" en que se van convirtiendo las bases de cada triángulo, al ser sumadas, nos dan una buena aproximación de la longitud de la circunferencia que rodea al círculo. Siendo así, podemos reemplazar con muy poco margen de error la suma de las bases por la longitud de la circunferencia:

(2πr)(h/2)

Pero si observamos bien, al tener nuestro polígono regular una cantidad enorme de lados, la altura de cada uno de sus triángulos se va aproximando con una precisión cada vez mayor a la longitud del radio del círculo, hasta el punto de volverse prácticamente inconfundibles ambas longitudes. Siendo así, podemos reemplazar el valor de h por el valor de r, y nuestra expresión anterior se reduce a lo siguiente tras llevar a cabo nuestro procedimiento hasta el infinito:

(2πr)(r/2)

Llevando a cabo ahora sí una simplificación algebraica quitando los paréntesis, tenemos entonces que, por el proceso límite que hemos empleado, el área del círculo está dada por:

π

que es la "fórmula" que nos enseñan desde las escuelas primarias. Este método para encontrar que el área de un círculo se obtiene con la relación A = π generalmente se le atribuye al famoso astrónomo Johannes Kepler, quien ganó renombre dejando las tres leyes que llevan su nombre, las leyes de Kepler (las cuales fueron obtenidas experimentalmente por él mediante un análisis cuidadoso llevado a cabo sobre los períodos de los movimientos de los astros, leyes que serían obtenidas posteriormente por Isaac Newton de su ley de la gravitación universal). Sin embargo, 250 años antes de Cristo ya se le había ocurrido esta manera de obtener el valor de π a uno de los más famosos matemáticos griegos de la antigüedad, Arquímedes. Lo que hizo él fue inscribir un círculo dentro de un polígono regular al cual se le podía aumentar el número de lados, y dentro del círculo inscribión un polígono como se ha hecho arriba. Al aumentar el número de lados tanto del polígono dentro del cual está inscrito el círculo como del polígono que está inscrito dentro del círculo, Arquímedes razonó que el valor de π tenía que estar entre los dos límites, uno de los cuales sería inicialmente mayor que π pero se iría acercando al valor real conforme fuera aumentando el número de lados (con el círculo inscrito dentro del polígono), siendo el otro inicialmente menor que π pero acercándose al valor real al aumentar el número de lados (con el polígono inscrito dentro del círculo). Recomiendo visitar la siguiente dirección para llevar a cabo una interesantísima y divertida demostración interactiva del procedimiento empleado por Arquímedes:

http://www.pbs.org/wgbh/nova/archimedes/pi.html

Tómese en cuenta que en la antigua Grecia, en los tiempos de Arquímedes, el álgebra aún no se había inventado, eso vendría mucho tiempo después, poco antes de la Edad Media, y no se había inventado aún el cero, mucho menos el sistema métrico decimal. ¡Ni siquiera se había inventado la numeración romana! Aún así, Arquímedes logró obtener un valor muy preciso de π para su tiempo.

Hay otras maneras de obtener la fórmula para calcular el área de un círculo cuando se conoce el radio, pero creo que el razonamiento que acabo de exponer es uno de los más sencillos de digerir.

Ahora veamos la forma en la cual se obtiene el valor del número π de una manera mucho más exacta que el valor que podamos obtener llevando a cabo mediciones con una cinta métrica. En los cursos superiores de matemáticas universitarias, se descubre mediante las herramientas del cálculo infinitesimal que el número pi puede ser calculado mediante una serie aritmética infinita como la serie Gregory-Leibniz:



La fórmula para obtener cada uno de los términos de la serie es la siguiente:



Puesto que la serie aritmética es una serie infinita, dándonos adiciones cada vez más pequeñas de términos al número π que nunca acaban, resulta obvio que el número π constará de un número infinito de cifras; nunca será posible escribirlo en su totalidad. Y como no es posible escribirlo en su totalidad, tampoco puede ser obtenido mediante la simple división de dos números enteros. Al no poder ser obtenido a través de la razón entre dos números enteros, se dice que π es un número irracional. Y de hecho, números como π reciben otro nombre que los distingue como especiales, se les llama trascendentes, porque "trascienden" a los números racionales.

La serie arriba mostrada no es la única que existe para calcular el número π. Existen otras series mucho más eficientes. Sin embargo, todas las series usadas para calcular π son infinitas, como era de esperarse.

Sabiendo ya que la definición original del número π viene de una definición geométrica, ahora presentaré un argumento que no deja de causar interés en quienes lo escuchan por vez primera: el número π geométrico no existe en el universo físico en el que vivimos. Si π es un número basado en mediciones exactas llevadas a cabo con una precisión hasta el infinito sobre un círculo trazado en un plano, la medición será exacta sólo si el "plano" es perfectamente plano, hasta el infinito, sin ninguna curvatura. Pero para que no haya ninguna curvatura, se requiere que el plano en donde es trazado el círculo no esté sujeto a la acción de la gravedad de la Tierra. Esto lo puedes ver mejor si tomas una hoja de papel en tus manos y logras sostenerla con uno solo de tus dedos puesto en el centro de dicha hoja (un poco difícil, pero se puede lograr). Lo que sucederá, irremediablemente, es que las esquinas de la hoja caerán hacia abajo por la acción de la gravedad de la Tierra, quedando por abajo del centro de la hoja. Siempre habrá una curvatura presente aunque subamos al edificio más alto que hay en la Tierra. Y si subimos hasta el espacio exterior, la gravedad de la Tierra, aunque menor, seguirá "pandeando" la hoja de papel.

Ahora bien, de acuerdo con la Teoría General de la Relatividad concebida por Einstein, la acción de la gravedad no consiste en una fuerza casi mágica, invisible, jalando a dos cuerpos que según Isaac Newton se atraen entre sí "en razón directa del producto de sus masas y en razón inversa del cuadrado de la distancia que los separa". Einstein unificó los conceptos del espacio en tres dimensiones (ancho, largo, profundidad) con la dimensión del tiempo, para crear un solo concepto, el espacio-tiempo (una sola palabra, indivisible), el cual obviamente es de cuatro dimensiones. Einstein nos explica con su teoría de la relatividad que la gravedad se debe a que la presencia de cualquier objeto que siempre tendrá algo de masa, aunque sea un poco, introducirá una curvatura en ese espacio de cuatro dimensiones, y según ello, la única forma posible de que no haya alguna curvatura apreciable, la única forma posible en que ese espacio de cuatro dimensiones sea "plano" (lo que en física moderna se llama Lorentziano) es que no haya algún objeto cercano que con su masa introduzca esa curvatura en el espacio de cuatro dimensiones. Esta curvatura va disminuyendo conforme nos vamos alejando del objeto, pero siempre estará presente, aún a grandes distancias. Y aún en el supuesto caso de que nos estemos alejando mucho de la Tierra para reducir la curvatura que introduce la masa de la Tierra en ese espacio cuatri-dimensional, eventualmente estaremos cerca de otro planeta, o inclusive cerca de otra estrella o de otro sistema solar, que empezará a afectar con su masa lo que de otra manera sería un "plano perfecto". La única manera posible en la cual podríamos tener un "plano perfecto" sería si no hubiese nada de masa en ninguna parte del Universo, o sea, si el Universo estuviera completamente vacío. Pero un universo completamente vacío, privado de cualquier cantidad de masa, inclusive de la masa de un solo átomo, se antoja inconcebible. Un universo así ni siquiera podría haber "nacido", de acuerdo con los descubrimientos teóricos de la física. Por otro lado, aún si pudiéramos trasladarnos con una nave interplanetaria, o mejor dicho, intergaláctica, a otra región del Universo en donde estuviéramos lo más alejado posible de la cercanía de cualquier tipo de masa, tendríamos el problema de que, como el número π se va subdividiendo con precisión ilimitada hasta el infinito, no existirá ninguna parte del Universo en donde una medición teórica ideal del π geométrico eventualmente incurrirá en una diferencia con el número π matemáticamente exacto que obtenemos no por mediciones geométricas sino mediante el empleo de series matemáticas como las mostradas arriba, y todo ello por el hecho de que siempre habrá alguna curvatura presente, por pequeña que sea, que destruirá el "plano perfecto". De hecho, la diferencia entre el número π que obtendríamos a través de mediciones geométricas precisas y el número π exacto que nos proporcionan las series matemáticas nos daría una forma de evaluar la curvatura del espacio cuatridimensional en el que estamos ubicados.

Otra forma de ver lo que he expuesto arriba es la siguiente. Imaginemos por un momento que, en vez de ser seres tridimensionales, somos seres bidimensionales, limitados a vivir en un espacio de dos dimensiones, sin poder salir afuera hacia la "tercera dimensión" que vendría siendo la dimensión de profundidad. Ahora imaginemos que, a manera de las hormigas, nuestro "mundo", nuestro "universo", está empotrado sobre la superficie de una pelota de futbol. Nosotros no podemos darnos cuenta de ello, porque estamos confinados a vivir y a movernos en la superficie de la pelota, no podemos "salir" hacia fuera de la pelota ni podemos movernos dentro de ella, y aquí suponemos que nuestros sentidos físicos, como seres bidimensionales, nos impiden darnos cuenta de que nuestro mundo está de hecho empotrado dentro de otro mundo tridimensional (del mismo modo en que la limitación actual de nuestros sentidos nos impide darnos cuenta de que vivimos en un mundo de cuatro dimensiones, de acuerdo con Einstein). Ahora, como diligentes hormigitas, trazamos en nuestro mundo, de la manera más precisa posible, una circunferencia. Esa circunferencia, de acuerdo con todas nuestras mediciones y cálculos, será una circunferencia matemáticamente exacta. El siguiente paso consiste en trazar un diámetro dentro de nuestra circunferencia, el cual por definición será cualquier cuerda con la mayor longitud posible que podamos trazar dentro del círculo. Pero para un ser superior, capaz de captar que vivimos en un mundo tridimensional, nuestro diámetro no será una línea recta, sino un arco de círculo. En realidad, al tomar una pluma y trazar una línea recta sobre la superficie de una pelota de futbol, estamos trazando una cuerda sobre la superficie esférica de la pelota de futbol. Esto quiere decir que, como seres bidimensionales, al medir el "diámetro" de nuestro círculo, ese "diámetro" de hecho será mayor en longitud que el valor que obtendríamos si nos fuese posible "perforar" la superficie de la pelota de futbol trazando la recta más corta posible que une los extremos de nuestro diámetro, algo que solo le es posible a un ser capaz de vivir en un universo de tres dimensiones, capaz de salir fuera de la pelota o entrar dentro de ella. En lo que a las hormigitas confinadas a vivir en el mundo plano empotrado sobre la superficie de la pelota de futbol respecta, después de llevar a cabo la medición exacta de la longitud del diámetro de la circunferancia que trazaron (que en realidad es no una línea recta sino un arco de círculo), y al dividir la longitud exacta de la circunferencia entre la longitud exacta del diámetro de dicha circunferencia medido por ellos (la definición geométrica de π), se van a llevar la gran sorpresa de su vida al encontrarse con que el valor de π así obtenido, en lugar de ser el valor predicho por las series matemáticas, va a ser un valor menor al que predicen dichas series. Irremediablemente, se van a topar con el hecho de que hay lo que parece ser un "error" ineludible. Así, mientras que el valor matemáticamente exacto de π, hasta doce cifras significativas, es:

π(exacto) = 3.14159265358...

el valor obtenido experimentalmente por las hormigitas podría ser algo como lo siguiente:

π(experimental) = 3.14159265219...

y la diferencia entre el valor matemáticamente exacto y el valor experimental de π será:

π(exacto) - π(experimental) = 3.14159265358... - 3.14159265219...

π(exacto) - π(experimental) = 0.00000000139

Es importante darse cuenta de que esta diferencia no se debe a un error en los instrumentos de medición empleados por las hormigitas, los cuales supondremos increíblemente precisos. El "error" se debe al hecho de que el universo "plano" en el que viven las hormigitas está empotrado dentro de un universo de tres dimensiones en el cual hay una curvatura. Y de hecho, calculando el valor de π mediante series matemáticas exactas y comparándolo con el valor obtenido experimentalmente, la diferencia resultante no sólo haría a nuestras hormigitas descubrir que el espacio que creían plano de hecho es un espacio curvo, sino inclusive la magnitud de dicha diferencia les daría el valor exacto de la curvatura del espacio en el que viven. Es así como descubrirían y confirmarían, más allá de la limitada utilidad de sus sentidos físicos, que no viven en un universo "plano" sino que viven en un universo que de hecho está curvo. La diferencia entre el valor matemáticamente exacto de π y el valor obtenido experimentalmente se hará menor en tanto sea menor la curvatura del espacio, lo cual se puede lograr para las hormigitas suponiendo una pelota de futbol más y más grande, inclusive del tamaño del planeta Tierra. Pero siempre habrá un margen de "error", habido el hecho de que el número π está formado por una cantidad infinitamente grande de dígitos, y por pequeña que sea la "curvatura" del espacio bidimensional en el que viven las hormiguitas, la extensión infinita de π eventualmente alcanzará el punto en el que un valor experimental de π diferirá del valor teóricamente exacto. Ahora bien, nosotros no somos seres bidimensionales, no estamos limitados a vivir en un universo de dos dimensiones. Tenemos sentidos físicos que nos permiten captar que vivimos en un mundo tridimensional. Pero nuestros sentidos físicos no nos permiten captar que, de hecho, vivimos en un espacio de cuatro dimensiones, como lo predice la Teoría General de la Relatividad de Einstein. Y por lo tanto, estamos tan impedidos como las hormigitas de captar cualquier curvatura de ese espacio de cuatro dimensiones cuyos efectos, de cualquier manera, tal vez se pueden descubrir a la manera de las hormiguitas con mediciones experimentales, a menos de que la diferencia entre el valor experimental (geométrico) de π y el valor matemáticamente exacto de π sea tan pequeña que su determinación siempre estará fuera del alcance de cualquier instrumento que pueda ser concebido por nosotros o por las hormiguitas.

En base a lo que se ha explicado, la definición del número π usando el concepto geométrico de obtenerlo midiendo no es una definición teóricamente exacta, ya que en principio dará valores diferentes de acuerdo con la región del Universo en donde llevemos a cabo las mediciones geométricas. Y esto no tiene nada que ver con la precisión de los aparatos que utilicemos para llevar a cabo las mediciones. Es una falla intrínseca, inevitable, producto de la realidad de que vivimos en un universo físico y no en un universo matemático "ideal". Siendo así, la definición exacta de π, puramente matemática, se tiene que dar no en base a su origen geométrico con el que empezamos esta exposición, sino en base a cualquiera de las series matemáticas infinitas que se usan para calcularlo usando números en vez de usar cintas de medir. El problema ahora es que, ¿habrá alguien en las escuelas de enseñanza media que pueda entender esto, cuando las series matemáticas infinitas es un tema que por lo general sólo se discute hasta llegar a la universidad, y ello sólo en cursos de matemáticas impartidos en las carreras científicas y técnicas?



sábado, 12 de abril de 2008

Inmigración a la inversa

En otra entrada previa publicada aquí mismo en mi bitácora diaria el 14 de marzo próximo pasado bajo el titulo "El ocaso de una potencia", describí las varias razones por las cuales el otrora poderoso imperio norteamericano ha iniciado un lento pero continuo declive perdiendo la omnipotencia absoluta con la cual dominaba o pretendía dominar económicamente al resto del planeta. Refrendando lo publicado en aquél artículo, está sucediendo algo completamente inusitado de lo cual dieron noticia los servicios informativos de la cadena CBS este 9 de abril próximo pasado. El fenómeno podría llamarse "inmigración a la inversa", a falta de un mejor término. La historia tal y como fue dada por los servicios informativos de la cadena CBS es esta:

El estado mexicano de Guanajuato tiene tierra fértil y un clima templado. Por años, sin embargo, la pobreza allí ha llevado a muchos a dirigirse hacia el Norte para buscar trabajo en los campos agrícolas en los Estados Unidos. Pero hoy hay un movimiento a lo largo de la frontera hacia el otro lado, según lo reporta el corresponsal de los noticieros CBS John Blackstone. Steve Scaroni es un agricultor norteamericano que se ha trasladado a México.

"Es una situación muy triste que, sabe usted, a los cincuenta años de edad, yo me haya tenido que trasladar aquí en cierto sentido, comenzar de nuevo, para poder competir por mi sueño americano", dijo Scaroni. Scaroni divide hoy su tiempo entre México y las grandes granjas que aún posee en los Estados Unidos. Dijo que fue obligado a comenzar a moverse a México porque las cacerías de indocumentados hicieron cada vez más difícil el poder conseguir trabajadores agrícolas en Arizona y California.

"No podemos obtener suficiente mano de obra (en los Estados Unidos), cada día, sobre una base segura y consistente, para hacer frente a nuestras demandas de producción", dijo Scaroni. La Western Growers Association dijo que los granjeros en Arizona y California muy seguido necesitan hasta 30 por ciento más trabajadores que los que pueden contratar. Así que dos años atrás, Scaroni empezó a mover su granjas hacia donde están los trabajadores. Él ya cuenta con 2,000 acres en México y 500 trabajadores. Inclusive maneja ya su propia planta de empacamiento manejando más de dos millones de lechugas al día para su envío a los grandes procesadores y distribuidores de alimentos en los Estados Unidos. La lechuga procesada y empacada el día de hoy estará a través de la frontera norteamericana para el día de mañana. Con los alimentos cruzando la frontera, los trabajadores ya no se ven en la necesidad de cruzar ilegalmente hacia los Estados Unidos en calidad de indocumentados, al serles proporcionados los mismos empleos en México por las mismas compañías para las cuales trabajaban antes en los Estados Unidos.

Scaroni recibió una gran bienvenida de parte del Secretario de Agricultura para el estado, quien dijo que el proporcionar oportunidades aquí mismo en México significa que gente ya no tendrá que morir intentando cruzar la frontera. La reforma migratoria que hubiera hecho más fácil el ingreso de trabajadores agrícolas temporales de México a los Estados Unidos fracasó el año pasado. Uno de sus patrocinadores, la Senadora Dianne Feinstein, Demócrata por el estado de California, dijo que la escasez de trabajadores agrícolas está amenazando a la agricultura norteamericana. Feinstein dijo: "Los granjeros pronto decidirán que preferirán hacerlo en México". Al día de hoy, granjeros norteamericanos han movido ya 46 mil acres de producción hacia México. Mientras que esto es aún algo pequeño en comparación con los 27 millones de acres cultivados tan sólo en el Estado de California, los granjeros que se están trasladando hacia México creen que son la punta de lanza del futuro de la agricultura. Scaroni dijo que a menos de que la ley haga pronto mucho más fácil el procurar trabajadores agrícolas mexicanos, su tierra de oportunidades ya no es Estados Unidos, es México.

La posibilidad de que las leyes sean cambiadas pronto en los Estados Unidos para facilitar el ingreso de trabajadores agrícolas temporales de México son hoy prácticamente nulas. El fracaso de la reforma migratoria impulsada por el Presidente George Bush significa que no habrá acuerdo migratorio en el Congreso norteamericano este año, ni habrá un acuerdo migratorio el año entrante, ni el que sigue. Las estimaciones más optimistas entre los círculos políticos norteamericanos dan por hecho que no será sino hasta dentro de tres o cuatro años cuando el tema de la reforma migratoria sea tomado nuevamente en serio por el Congreso. Mientras tanto, muchas cosechas agrícolas se están pudriendo y se seguirán pudriendo en los campos norteamericanos por falta de mano de obra para levantarlas, el problema que tienen los agricultores norteamericanos es un problema no para ser resuelto por su gobierno dentro de tres o cuatro años (tal vez) sino para hoy mismo. La urgencia de ellos es hoy, no el día de mañana o de pasado mañana. Pero por otro lado, el Departamento del Trabajo (US Department of Labor) mantiene la burocrática mentalidad de que mientras el índice de desempleo en los Estados Unidos no sea cero, mientras no haya un solo norteamericano desempleado, no se debe permitir el paso a ningún extranjero cuyo trabajo pueda ser realizado por ese norteamericano desempleado. El problema es que jamás en la historia de la humanidad desde que se inventaron las estadísticas ha habido país alguno sobre la faz de la Tierra en el cual el índice de desempleo sea cero. Si esto es lo que está esperando el US Department of Labor para ponerse del lado de los agricultores norteamericanos, lo más seguro es que la industria de la agricultura norteamericana va a terminar tronando. A esto es a lo que puede llevar a un país una actitud burocrática más propia de un minusválido que padece de síndrome de Down en grado extremo que de un gobierno serio y responsable que trate de ver por sus propios intereses y los intereses de su vecino o sus vecinos inmediatos.

La Western Growers Association que habla por los miles y miles de empresarios productores agrícolas en los Estados Unidos cuyas cosechas se están pudriendo en los campos por falta de trabajadores agrícolas mexicanos, señala en la siguiente página:

http://www.wga.com/Default.aspx?tabid=226

su creciente pesimismo de que se logre un acuerdo migratorio en el Congreso norteamericano para permitir la entrada de trabajadores temporales de México, y añade: "Ha sido bien documentado que nuestra economía sufrirá enormemente si cerramos las fronteras sin hacer concesiones para llenar las vacantes que atraen a todos estos inmigrantes al estilo de vida norteamericano. Los ciudadanos norteamericanos no están preparados para estos trabajos ni están dispuestos a aceptarlos. Debemos convencer ahora a nuestros gobernantes electos de atender este problema. Pueden estar seguros (los agricultores) de que no quitaremos el dedo del renglón de este asunto (la Western Growers Association). Sabemos que el futuro de la agricultura de California y de Arizona dependen de ello". Pese a estas graves advertencias sobre las consecuencias cataclísmicas que pueden caer sobre la economía norteamericana si se cierran totalmente las fronteras al ingreso de trabajadores agrícolas temporales de México, el Congreso norteamericano continúa actuando como un sordo incapaz de escuchar los gritos de auxilio que vienen de su propia gente. Simple y sencillamente, la mayoría de los Congresistas norteamericanos (la mayoría requerida ya no para lograr una reforma migratoria para legalizar a los indocumentados que viven en los Estados Unidos sino simplemente para aprobar un paquete urgente autorizando la contratación masiva de trabajadores agrícolas mexicanos) no quieren escuchar, porque parece que ellos tienen otras cosas más importantes qué atender. Con tal actitud, llena de soberbia y de pedantería, ellos mismos están empujando a sus propios agricultores a que emigren. Y como no van a emigrar a Canadá, país que tiene sus propias necesidades de la mano de obra mexicana para el campo y el cual por cierto ha tenido la decencia de estar firmando acuerdos migratorios con México para el suministro de trabajadores mexicanos temporales para Canadá, no les queda de otra más que voltear sus ojos hacia México, porque más allá de México solo cuentan con Guatemala que está demasiado lejos de la frontera norteamericana.

Independientemente del fantasma de un éxodo masivo hacia México de acaudalados agricultores que están ya hartos de que su propio gobierno les niegue el acceso a la mano de obra mexicana que necesitan para la producción y el levantamiento de sus cosechas, en el estado de Arizona en donde el poderoso Congresista Republicano Russell Pearce introdujo la iniciativa para quitarles a los empleadores en Arizona su licencia para poder operar en dicho estado en caso de que se les encuentre trabajadores indocumentados trabajando para ellos está ocurriendo otro fenómeno: el éxodo forzado de miles y miles de indocumentados hacia otros estados de la Unión Americana no sólo le está privando ya a Arizona de una fuerza de trabajo irreemplazable, sino que también la base económica que representaban dichos trabajadores se está yendo con ellos a otros estados; hasta ahora Russell Pearce y los colegas suyos que lo apoyaron en esta aventura anti-inmigrante están descubriendo que esos odiadísimos mexicanos indocumentados estaban contribuyendo con una base considerable de impuestos a las arcas del estado de Arizona, y como consumidores de muchos productos también representaban un sector importante de la economía del estado que ahora está desapareciendo con ellos, como lo evidencian las tiendas que están empezando a cerrar sus puertas al desaparecer esta clientela que representaba una fuente importante de movimiento de capital en Arizona. Los xenófobos de Arizona están comenzando a descubrir que la presencia de esta fuerza de trabajo mexicana en su estado no era tan nociva después de todo como sus Congresistas les habían hecho creer, una lección que les está resultando ya bastante costosa. Empeorando las cosas, en lo que podríamos llamar una "fuga de capitales" disfrazada muchos empresarios de otros estados e inclusive de otros países que planeaban abrir negocios, sucursales y filiales en Arizona están cancelando definitivamente todos sus proyectos de inversión porque no quieren correr el riesgo de que se les prive de su licencia de operar perdiendo con ello sus inversiones en caso de que algunos de los empleados que contraten resulten ser trabajadores indocumentados; nadie quiere arriesgar y perder su capital en un lugar en donde no hay garantías para la inversión, y por sus leyes anti-inmigrantes Arizona ha dejado de serlo. Este hundimiento paulatino de la economía de Arizona viene justo en el momento en el que Estados Unidos como nación está entrando en una recesión económica que se verá agravada en Arizona por causas mucho más políticas que económicas, y cuando el impacto económico le llegue a los bolsillos de los votantes en Arizona posiblemente Russell Pearce tendrá razones para preocuparse cuando se postule para su reelección.

Además del atractivo de encontrar en México la misma mano de obra que cada día se les dificulta más y más encontrar en los Estados Unidos a los agricultores norteamericanos, existe otra razón fundamental de peso que tal vez los ponga a pensar: la escalada inflacionaria que está padeciendo la economía norteamericana agravada por un dólar cada vez más debilitado con dificultades crecientes para poder hacer frente a la competencia internacional. No sólo no pueden encontrar en su propio país los trabajadores agrícolas temporales que necesitan urgentemente, sino que los costos de operación en territorio norteamericano están poniendo a muchos agricultores, grandes y pequeños, al borde de la quiebra, de modo tal que si no quiebran sus empresas por falta de mano de obra para levantar las hortalizas y las legumbres antes de que se pudran en el campo, de cualquier modo quebrarán por los cada vez más altos costos de operación en los Estados Unidos.

Hoy en día, la industria maquiladora es una importante fuente de empleos para muchos mexicanos que de otro modo se estarían muriendo de hambre o tendrían que estar viviendo con sus familias como indocumentados en los Estados Unidos escondiéndose temerosos de las autoridades. Alentar a los grandes agricultores norteamericanos a venir a México para traerse sus capitales y empezar el equivalente de "la maquila de la agricultura" podría ser el inicio de un fenómeno a gran escala de proporciones gigantescas del cual México podría resultar ampliamente beneficiado, un fenómeno cuyas consecuencias sociales podrían ser de proporciones históricas, contribuyendo a emparejar la enorme desigualdad existente entre México y Estados Unidos, un país en el que hay abundancia de capital pero una escasez cada vez más aguda de mano de obra, y el otro en el cual hay abundancia de mano de obra pero no hay suficiente capital para hacer producir al campo. La huída de los grandes agricultores de Estados Unidos hacia el sur de la frontera, hacia México, con el fin de aprovechar no sólo el bajo costo de la mano de obra en México sino la disponibilidad inmediata de esa abundante mano de obra sin tener problemas de ningún tipo con las autoridades migratorias norteamericanas suena demasiado atractivo como para que siga siendo desaprovechado por más tiempo. Hablando en términos de pesos y centavos, que es a fin de cuentas lo que más le importa a cualquier empresario, trátese de un empresario norteamericano, chino o ruso, cualquier agricultor del vecino país que venga a invertir su capital y abrir sus operaciones en México puede aumentar sus ganancias y competir en términos sumamente favorables contra sus propios coterráneos en Estados Unidos, los cuales estarían en franca desventaja ya que los agricultores norteamericanos operando en Estados Unidos no podrían competir en lo que a costo se refiere en contra de los agricultores norteamericanos que decidan trasladarse a México. Esto es precisamente lo que la visionaria Senadora Dianne Feinstein teme que ocurra en su estado de California no a largo ni a mediano plazo sino a la voz de ¡ya!, y si se les revienta este dique les va a ser muy difícil taparlo, porque una vez que a los empresarios les entran ideas en la cabeza y ven oportunidades en donde no las habían visto antes empiezan a suceder muchas cosas que en otros tiempos hubieran sido impensables. Ocurriría exactamente lo mismo que lo que sucedió con las maquiladoras, otrora industrias norteamericanas que al salir para siempre del vecino del Norte para instalarse en México primero y ahora en China terminaron costándole a la economía norteamericana miles de millones de dólares en empleos perdidos.

En lo que a nosotros respecta, ¿qué mexicano no preferiría mil veces ver mejor a sus compatriotas laborando aquí mismo en México, engrandeciendo con su trabajo fecundo a su propio país, en vez de exponerse a morir de hambre y sed en los inhóspitos desiertos de Arizona o cazados como animales por agentes de la Patrulla Fronteriza ávidos de jalar el gatillo de sus pistolas en contra de unos seres humanos cuyo único delito es tratar de procurar una mejor vida para ellos y los suyos? Aquí en México no hay ninguna Border Patrol que los ande cazando y ande llevando a cabo redadas para capturarlos, ficharlos como criminales, y deportarlos aventándolos a México dejándolos "a la buena de Dios". Esto no se trata de un simple asunto que pueda traer grandes beneficios a México; en su nivel más básico se trata de un asunto de la más elemental justicia que le debemos a nuestros propios trabajadores agrícolas a los cuales hemos dejado desprotegidos ya por demasiado tiempo. Si el Congreso norteamericano con adalides como el xenófobo anti-inmigrante Republicano del estado de Colorado Tom Tancredo decide escupirles en la cara construyendo una muralla para impedirles su ingreso, si el Congreso norteamericano no está dispuesto a reconocerles su valiosa labor, y si las agencias del gobierno norteamericano no están dispuestas a crear conciencia en el Congreso de la necesidad que tiene la economía norteamericana de estos seres humanos a los cuales tratan como reses, entonces quienes vivimos en México estamos obligados y comprometidos a hacer todo lo que podamos por ellos para que ya no se vean en la necesidad de salir de su patria a sufrir desventuras en tierra ajena.

Si el Gobernador de Chihuahua José Reyes Baeza se pone listo como lo hizo el Gobernador de Guanajuato quien está "jalando" hacia su estado a pudientes empresarios agrícolas norteamericanos como Steve Scaroni, buscará la manera de coordinarse con el gobierno federal para promover entre los empresarios norteamericanos dedicados a la agricultura la idea de trasladar hacia México sus inversiones, su amplia experiencia y su avanzada tecnología, ofreciéndoles un país en el cual no habrá ninguna autoridad migratoria que los moleste quitándoles a sus trabajadores agrícolas en los tiempos de cosechas cuando más los necesitan. La llegada de esos capitales y de esos empresarios valiosos significaría la creación de numerosos empleos en el campo que podrían hacer que la plataforma agrícola en México pueda despegar por fin a gran escala convirtiéndose en el orgullo y la envidia del resto de los países de Latinoamérica. Sería una unión de intereses mutuamente ventajosa; por un lado los trabajadores mexicanos saldrían ampliamente beneficiados al no tener que trasladarse ya en calidad de indocumentados hacia un país en donde el gobierno no les dá la bienvenida, no les reconoce la importancia de su trabajo, y emprende cacerías y redadas en contra de ellos sin agradecerles la contribución que están haciendo a la economía norteamericana. Y por otro lado los empresarios norteamericanos saldrían también ampliamente beneficiados al poder aumentar sus ganancias y poder trabajar tranquilos sin que las políticas del gobierno federal norteamericano e inclusive las políticas de muchos gobiernos locales en los Estados Unidos (como la implementada en el estado de Arizona a iniciativa de Russell Pearce y sus colegas Republicanos en la cual a los empleadores a quienes se les encuentre trabajadores indocumentados se les quitará el permiso para operar) sean un estorbo para ellos. Y la derrama económica en México constituiría una fuente adicional de ingresos con los cuales se podría ir disminuyendo la enorme dependencia de México en el petróleo como fuente de divisas. Con un poco de esfuerzo y voluntad, todos salimos ganando si nos aprovechamos de esta situación. El gobierno norteamericano ya demostró su propia miopía y su incapacidad para poder ayudar a sus propios empresarios agrícolas. Corresponde ahora a los gobernantes mexicanos en todos sus niveles aprovechar la situación y demostrar que en México, a diferencia de lo que está sucediendo en Estados Unidos, los gobiernos sí están dispuestos a escuchar y a ver por los intereses de su propia gente.

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(Actualización puesta el 31 de mayo de 2008: De acuerdo con los diarios, el jueves 15 de mayo de 2008 el Comité de Erogaciones del Senado aprobó en Washington, con una mayoría bipartidista que lo resguarda del veto presidencial, una ley que brindaría la oportunidad de trabajar legalmente –durante un periodo de cinco años, a razón de cien días por año– a 1.35 millones de jornaleros agrícolas, dentro de un esquema de labores similar al denominado “Programa Bracero”, que llevó mano de obra a los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Se trata de un plan denominado “Decreto de Ayuda de Emergencia para la Agricultura 2008”, AERA, por sus siglas en inglés, que se incluye como enmienda al proyecto de ley suplementaria para los gastos en Irak, y fue propuesto por la senadora demócrata californiana Dianne Feinstein y su colega Larry Craig, republicano de Idaho. Su propósito principal es terminar con la escasez de mano de obra que enfrenta el campo estadounidense ya que, de acuerdo con el sitio web de la senadora Feinstein, decenas de granjas y operaciones agrícolas se estén desmantelando en Estados Unidos para establecerse en México. El decreto no incluye ninguna vía que permita obtener la ciudadanía ni la residencia a los participantes. Sin embargo, otorgaría estatus inmigratorio temporal y limitado a trabajadores agrícolas, a quienes se les exigiría continuar laborando en la agricultura norteamericana durante los próximos cinco años. La iniciativa está diseñada para combatir la falta de trabajadores agrícolas que “ha causado que la fruta se eche a perder en los árboles y que las operaciones agrícolas se trasladen a México”, según apunta Feinstein. “La presente enmienda proporciona mano de obra consistente y estable para una industria que depende en forma casi exclusiva en la mano de obra indocumentada la agricultura. Y proporciona estatus temporal para quienes han trabajado en la agricultura y quienes continúen trabajando en la agricultura por varios años”, dijo ayer la senadora por California durante la reunión del comité.“Esta enmienda también es apoyada por el senador Craig, así como otros miembros de este comité y del Senado”. Para participar en el plan, serán candidatos aquellos trabajadores que se hayan desempeñado en los campos estadounidenses en un término de 150 días u 863 horas o que hayan percibido un ingreso de hasta 7 mil dólares en un periodo de 48 meses. A la propuesta de ley AERA le antecede la AgJOBS o Agricultural Jobs, la cual también planeaba legalizar hasta 1.5 millones de trabajadores agrícolas en un lapso de cinco años, de acuerdo a archivos periodísticos. El informe establece que AgJOBS pretendía otorgar una mano de obra estable al sector agrícola que ha denunciado escasez de trabajadores en ese rubro y pérdidas económicas, de acuerdo a archivos periodísticos. “El proyecto AgJOBS tiene dos partes: la primera crea un programa piloto para identificar a los trabajadores agrícolas indocumentados y legalizar el estatus migratorio de los que hayan trabajado en EU por los pasados dos años o más. La segunda parte crearía un programa H2A, el programa actual, más útil para implementar un programa de trabajadores huéspedes realista y efectivo”, dijo Feinstein en entrevista previa un matutino de Los Angeles. No obstante, el proyecto de ley AgJOBS no obtuvo el pasado 19 de abril los 60 votos necesarios para garantizar su avance en el Senado, pero una sólida mayoría bipartidista de 53 senadores votó a favor de la medida lo cual, según grupos pro inmigrantes y sus auspiciadores, indica que el proyecto tiene probabilidades de ser aprobado en el futuro en la Cámara Alta. La medida se sometió como enmienda al proyecto de gastos de más de 80,000 millones de dólares para Irak, Afganistán y las víctimas del tsunami de diciembre, pero requería 60 votos para avanzar. El voto final fue de 53 a favor sobre 45 en contra. Esta enmienda de ley representa sin duda alguna un duro revés para el entonces soberbio y pedante Congreso norteamericano de 1964 cuando dictaminó en aquél entonces que Estados Unidos no necesitaba ya de ningún trabajador agrícola mexicano por contar con más que suficientes trabajadores norteamericanos capaces y dispuestos a hacer ese tipo de trabajo, dando por terminado unilateralmente el "programa bracero" el 31 de diciembre de 1964. Hoy, con mucha tardanza, se están empezando a dar cuenta de que Estados Unidos debe mucha de su prosperidad al trabajador agrícola mexicano, un cambio de actitud que de cualquier manera llegará demasiado tarde para rescatar las numerosas cosechas que se están pudriendo en estos momentos en los campos agrícolas norteamericanos, y llegará también demasiado tarde para salvar de la bancarrota a muchos granjeros norteamericanos que se fueron a la quiebra por culpa de su propio gobierno elegido por ellos mismos.)