lunes, 15 de octubre de 2012

Curso breve de mecanografía II

En la primera parte de este curso  breve de mecanografía, vimos que a cada tecla le corresponde siempre un solo dedo, el mismo de la misma mano que le es asignado. Es así como nuestros dedos (ellos, no nosotros) pueden “recordar” la tecla que debe ser golpeada.

Si bien a una tecla cualquiera siempre le corresponde un solo dedo, siempre el mismo dedo, también es cierto que un mismo dedo puede ser utilizado para alcanzar dos o tres teclas diferentes en el teclado. En la primera parte vimos cómo podemos accesar las letras y símbolos puestos en el renglón intermedio que corresponde a un teclado QWERTY. Pero hay otros dos renglones en donde están ubicados las demás letras del alfabeto, el renglón superior (que es precisamente el renglón del cual el teclado QWERTY deriva su nombre):

Q W E R T Y U I O P

y el renglón inferior:

Z X C V B N M < > /

Empecemos por el renglón superior, el renglón QWERTY. ¿Qué dedo le corresponde a cada letra (tecla) del renglón superior? La introducción tradicional empieza por la letra “Q”. Para obtener esta letra, la manera más natural y más rápida de hacerlo confirmada por millones y millones de horas-hombre de práctica en la oficina es moviendo hacia arriba el dedo meñique de la mano izquierda (sin mover la mano, sólo el dedo) en la forma en la que se muestra a continuación, manteniendo los demás dedos de ambas manos en la posición que les corresponde en el renglón central del teclado:


Así pues, a la letra “Q” le corresponde el dedo meñique de la mano izquierda. Y si a la letra “Q” le corresponde el dedo meñique de la mano izquierda, a la letra “W” le corresponderá el dedo anular de la mano izquierda, y así sucesivamente. De este modo, podemos hacer las siguientes asignaciones:
Al dedo meñique de la mano izquierda le corresponde la letra Q
Al dedo anular de la mano izquierda le corresponde la letra W
Al dedo medio de la mano izquierda le corresponde la letra E
Al dedo índice de la mano izquierda le corresponde la letra R
Al dedo índice de la mano izquierda le corresponde la letra T
 Esto es en lo que corresponde a los dedos de la mano izquierda. En lo que corresponde a los dedos de la mano derecha, las asignaciones son:
Al dedo meñique de la mano derecha le corresponde la letra P
Al dedo anular de la mano derecha le corresponde la letra O
Al dedo medio de la mano derecha le corresponde la letra I
Al dedo índice de la mano derecha le corresponde la letra U
Al dedo índice de la mano derecha le corresponde el Y
Juntando estas asignaciones con las que corresponden a los caracteres alfabeticos del renglón central que vimos en la primera parte de este curso  breve de mecanografía, tenemos entonces las siguientes asignaciones de dedos tanto para el renglón central como para el renglón superior:

Obsérvese cómo al dedo índice de la mano izquierda le corresponde el papel de accesar tres teclas diferentes, la tecla “F” (posición básica central), la tecla “R” (dedo índice izquierdo extendido hacia arriba) y la tecla “T” (dedo índice izquierdo extendido hacia arriba y ligeramente hacia la derecha).

Igual ocurre con el dedo índice de la mano derecha, al cual le corresponde el papel de accesar también tres teclas diferentes, la tecla “J” (posición básica central), la tecla “U” (dedo índice derecho extendido hacia arriba) y la tecla “Y” (dedo índice derecho extendido hacia arriba y ligeramente hacia la izquierda).

Bien, es hora de poner manos a la obra (literalmente hablando) con algunos ejercicios para que nuestros dedos vayan aprendiendo las teclas que les corresponden tanto en el renglón superior como en el renglón central del teclado, y la manera de accesarlas en diversas combinaciones posibles.

Se enfatiza que en todos los ejercicios propuestos, no se debe ver para nada el teclado, puesto que queremos que nuestros dedos (ellos, no nosotros) “aprendan” a golpear la tecla que les corresponde, y nunca lograremos hacerlo si insistimos en seguir mirando directamente con los ojos cada tecla que golpeamos. Al fin y al cabo, si se comete una equivocación golpeando la tecla equivocada, obtendremos una confirmación inmediata del error con sólo ver la pantalla del monitor de la computadora, y en tal caso podemos “tantear” sin ver para nada el teclado en búsqueda de la tecla correcta usando para ello nuestro sentido del tacto y siempre viendo hacia el monitor de la computadora, lo cual nos irá proporcionando la retroalimentación que necesitamos para corregirnos a nosotros mismos. Tal vez al principio la mitad de las ocasiones cometeremos errores. ¿Y qué con ello? Nadie nos está mirando más que nosotros mismos. Eventualmente, no cometeremos equivocaciones más que en la décima parte del tiempo. Y eventualmente, en menos tiempo del que nos imaginamos, estaremos golpeando correctamente cada tecla aunque le hayan borrado todas las letras al teclado.

EJERCICIO # 4
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

En los ejercicios correspondientes a la primera entrada introductoria de este curso breve, aprendimos a escribir al tacto varias de las letras que corresponden al renglón situado en la parte media del teclado. Haremos ahora un ejercicio para ir acostumbrando a los dedos de la mano izquierda a estirarse un poco hacia arriba buscando la tecla que les corresponde en el renglón inmediato superior. Lo que estaremos escribiendo a continuación lo queremos escribir sin ver el teclado para nada, y en todo caso si cometemos alguna equivocación al escribir tendremos que acostumbrarnos con conformarnos con ver el error mostrado en la pantalla del monitor de la computadora:

aqswdefrgt
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Este no es un ejercicio trivial, ya que aquí el lector empezará a practicar algo de gimnasia digital alternando los dedos de la mano izquierda entre las teclas del renglón central del teclado y las teclas del renglón superior del teclado que corresponden a la mano izquierda. Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera:



EJERCICIO # 5
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

El propósito del ejercicio anterior fue ir acostumbrando a los dedos de la mano izquierda a estirarse un poco hacia arriba buscando la tecla que les corresponde en el renglón inmediato superior, esto con el objeto de ir familiarizando a los dedos de la mano izquierda con más letras que tendrán a su cargo. Ahora haremos algo similar, excepto que usaremos los dedos de la mano derecha. Este también es un ejercicio repetitivo:

;plokijuhy
;plokijuhy
;plokijuhy
;plokijuhy
.
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Tampoco es éste un ejercicio trivial, ya que aquí el lector empezará a practicar algo de gimnasia digital alternando los dedos de la mano derecha entre las teclas del renglón medio del teclado y las teclas del renglón superior del teclado que corresponden a la mano izquierda. Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera:


EJERCICIO # 6
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

Este ejercicio es una combinación de los dos ejercicios anteriores:

aqswdefrgt  ;plokijuhy
aqswdefrgt  ;plokijuhy
aqswdefrgt  ;plokijuhy
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De nueva cuenta, tampoco se trata de un ejercicio trivial, ya que aquí el lector estará alternando ambas manos y ampliando el reconocimiento de teclas. Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio combinado con un archivo gráfico animado de la siguiente manera:


Ahora es tiempo de enfocar nuestra atención en el renglón inferior. ¿Qué dedo le corresponde a cada letra (tecla) del renglón inferior? En el caso de la letra “Z”, la manera más natural y más rápida de hacerlo es moviendo hacia abajo el dedo meñique de la mano izquierda (sin mover la mano, sólo el dedo), manteniendo los demás dedos de ambas manos en la posición que les corresponde en el renglón central del teclado.

Así pues, a la letra “Z” le corresponde el dedo meñique de la mano izquierda. Y si a la letra “Z” le corresponde el dedo meñique de la mano izquierda, a la letra “X” le corresponderá el dedo anular de la mano izquierda, y así sucesivamente. De este modo, podemos hacer las siguientes asignaciones:
Al dedo meñique de la mano izquierda le corresponde la letra Z
Al dedo anular de la mano izquierda le corresponde la letra X
Al dedo medio de la mano izquierda le corresponde la letra C
Al dedo índice de la mano izquierda le corresponde la letra V
Al dedo índice de la mano izquierda le corresponde la letra B
 Esto, en lo que corresponde a los dedos de la mano izquierda. En lo que corresponde a los dedos de la mano derecha, las asignaciones son las siguientes:
Al dedo meñique de la mano derecha le corresponde el símbolo diagonal /
Al dedo anular de la mano derecha le corresponde el período .
Al dedo medio de la mano derecha le corresponde la coma ,
Al dedo índice de la mano derecha le corresponde la letra M
Al dedo índice de la mano derecha le corresponde la letra N
Juntando todas estas asignaciones del renglón superior y del renglón inferior con las que corresponden a los caracteres alfabeticos del renglón central que vimos en la primera parte de este curso  breve de mecanografía, tenemos entonces asignaciones de todos los dedos.
La asignación completa de los dedos para todos los caracteres del alfabeto disponibles en el teclado se puede esquematizar del modo siguiente:




En realidad, y aunque le cueste trabajo al lector creerlo, esto es todo lo que se necesita saber para poder escribir palabras al tacto. Y acostumbrar a nuestros dedos a ello, desde luego. Por esto solo hay escuelas y colegios privados que le queman a los alumnos cientos de horas de práctica que no hacen sino repetir una y otra vez lo mismo, con ejercicios monótonos y aburridos que en ocasiones parece que fueron diseñados para extender innecesariamente y deliberadamente un curso de escritura al tacto por espacio de hasta un año si no es que más.

Bien, es hora de poner lo anterior en práctica con algunos ejercicios para que nuestros dedos vayan aprendiendo por cuenta propia a buscar y encontrar la tecla que les corresponde. Y puesto que ya sabemos cómo accesar todas las teclas que nos dan acceso a todas las letras del alfabeto, incluiremos algunos ejercicios con los cuales el lector empezará a escribir por cuenta propia palabras al tacto, sin necesidad de tener que ver el teclado.

EJERCICIO # 7
Tiempo recomendado de práctica: 5 minutos

En este ejercicio acostumbraremos a nuestros dedos a moverse tanto hacia arriba como hacia abajo tocando las teclas inmediatas que les corresponden en un teclado QWERTY en Inglés. En el teclado QWERTY en Inglés, el dedo meñique de la mano derecha tomará la tecla del renglón medio para imprimir el símbolo del semicolon (;) y tomará la tecla del renglón inferior para imprimir el símbolo de la diagonal (/). Por su parte, el dedo anular de la mano derecha, además de imprimir la letra l en el renglón medio, imprime el símbolo del período o punto (.) al tomar la tecla que le corresponde en el renglón inferior. Del mismo modo, el dedo medio de la mano derecha, además de imprimir la letra k en el renglón medio, imprime el símbolo de la coma (,) al tomar la tecla que le corresponde en el renglón inferior. Si el lector tiene un teclado con otros símbolos en el renglón inferior para los dedos meñique, anular y medio de la mano derecha, se recomienda llevar a cabo de todos modos el ejercicio, para que sus dedos se vayan acostumbrando a la simbología propia de su teclado (las letras impresas con los dedos de la mano izquierda se muestran en color negro, mientras que las letras impresas con los dedos de la mano derecha se muestran en color rojo). El flujo de la escritura al tacto en este ejercicio será continuo en dirección de izquierda a derecha.

frfvf dedcd swsxs aqaza jujmj kik,k lol.l ;p;/;
frfvf dedcd swsxs aqaza jujmj kik,k lol.l ;p;/;
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EJERCICIO # 8
Tiempo recomendado de práctica: 5 minutos

Los dedos índices tienen una mayor cobertura de teclas que los dedos medios y los dedos anulares, y por lo tanto queremos ejercitarlos para que se acostumbren a su alcance amplio Haremos aquí un ejercicio combinado para ir acostumbrando a los dedos índices de ambas manos a desplazarse libremente a su alrededor activando la tecla que tenga que ser activada para obtener la respuesta (la letra) deseada. El ejercicio es el siguiente:

frftfgfbfvf jujyjhjnjm
frftfgfbfvf jujyjhjnjm
frftfgfbfvf jujyjhjnjm
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Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera:


No hemos visto aún la manera de asignarle cada dedo la tecla que le corresponde en el renglón de caracteres numéricos, pero el lector tal vez se está sospechando ya la forma en la cual se debe llevar a cabo la asignación, en la presunción que se hace de que toda asignación que se haga de teclas debe ser siempre aquella que ofrezca la manera más natural y más rápida de efectuar la escritura al tacto en combinación armoniosa con los demás dedos de la mano golpeando las otras teclas. La asignación completa, si al dedo meñique de la mano izquierda lo pintamos de color amarillo, si al dedo anular de la mano izquierda lo pintamos de azul, si al dedo medio de la mano izquierda lo pintamos de color verde, si al dedo índice de la mano izquierda lo pintamos de color magenta, haciendo con algo similiar con los dedos que corresponden a la mano derecha, es la siguiente:



De este modo, al dedo índice de la mano izquierda le corresponden las teclas “X”, “S”, “W” y “2”, y así sucesivamente. Obsérvese que en virtud de que las teclas numéricas son las más alejadas del renglón central de teclas, resultan menos fáciles de alcanzar por el estiramiento que hay que efectuar de los dedos de la mano. Entendiblemente, la mayoría de las prácticas de mecanografía se reservan a las teclas numéricas para el final, cuando se ha dominado el uso de las teclas alfabéticas. Y para poder accesar las teclas numéricas, en la práctica se descubre que resulta más cómodo hacerlo con las manos de ambas manos levantadas sobre el teclado que teniendo las palmas de las manos descansando perezosamente sobre la superficie del teclado. La siguiente fotografía nos muestra una postura correcta para las palmas de las manos, la cual nos permite accesar sin mucho problema las teclas numéricas sin necesidad de tener que estirar mucho los dedos de las manos:


En cambio, en la siguiente fotografía tenemos un ejemplo perfecto de la postura incorrecta y perezosa que dificulta que los dedos de ambas manos puedan alcanzar con comodidad las teclas numéricas:


Y si el lector no cree que esta mala postura de las palmas de las manos dificulta el poder alcanzar las teclas numéricas con facilidad, haga la prueba y lo verá por sí mismo.

Curso breve de mecanografia I

Entre los varios libros que heredé de mi padre, se encuentra un libro titulado 20th Century Typewriting de David Daniel Lessenberry, en su cuarta edición publicada en 1942 por South-Western Publishing Company, cuya portada reproduzco a continuación:




Este libro era utilizado en un curso de duración de un año impartido a nivel universitario, para enseñar a los principiantes a poder aprender a “escribir a máquina” en una máquina de escribir mediante la habilidad de la escritura al tacto, la cual consiste en poder escribir un documento viendo directamente hacia la página que se está escribiendo sin necesidad de tener que ver las teclas. En principio, una persona con tal habilidad puede escribir un documento de texto aunque le borren a todas las teclas las letras individuales del alfabeto con las que está asociada cada tecla. Aunque nos parezca raro que algo que solía ser considerado como un oficio propio de las secretarias pudiera ser considerado como digno de un curso propio de una universidad, con duración de un año, esto es indicativo de la importancia que se le daba en aquél entonces a la escritura al tacto para poder elaborar documentos profesionales ya sea para la publicación de trabajos científicos, para la elaboración de comunicaciones legibles (la letra manuscrita de muchos suele ser difícil de interpretar y leer), para la elaboración de documentos legales, la elaboración de tesis de disertación Doctoral y de Maestría, en fin, las aplicaciones eran ilimitadas. En esos tiempos, la inversión importante consistía no en una computadora casera (las cuales no existían en la década de los setentas) sino en una máquina de escribir mecánica de buena calidad,como una Underwood o una Olivetti:




La ventaja indudable era que estas máquinas de escribir no consumían corriente eléctrica y por lo tanto no estaban propensas a las fallas en el suministro de energía eléctrica. Pero las desventajas eran muchas, tales como la inhabilidad de poder guardar documentos en formato electrónico, requiriendo cambios constantes de cartuchos de tinta y el uso de hojas de papel en blanco. Y, desde luego, la desventaja principal de que era sumamente engorroso corregir errores al teclear una tecla incorrecta, requiriendo un borrador de goma a la mano todo el tiempo.

El advenimiento de las computadoras caseras, utilizando un teclado para poder comunicarse con el interior de la máquina, introdujo al principio la mala costumbre de ignorar por completo la escritura al tacto, ya que en realidad muchos no estaban dispuestos a invertir tiempo alguno en poder escribir sin necesidad de tener que ver cada tecla. Estamos hablando de los años ochenta cuando la calidad de los documentos elaborados con las impresoras de matriz de puntos o impresoras matriciales era inferior a la calidad de las letras impresas obtenidas con una máquina de escribir, además de que el costo total de una computadora con un buen programa de procesamiento de texto como WordStar podía duplicar al costo de una máquina de escribir mecánica.

Las computadoras caseras contemporáneas ofrecen la ventaja de que antes de que se lleve a cabo la impresión de un documento se puede revisar el documento buscando errores, y estos se pueden corregir de inmediato antes de que se lleve a cabo la impresión, con lo cual los borradores de goma han pasado a los libros de Historia. Ofrecen también la ventaja de que la computadora, con un buen procesador de texto, puede checar la ortografía y sugerir correcciones a un documento. Es a partir del inicio del tercer milenio cuando virtualmente desaparecen todos los fabricantes de máquinas de escribir mecánicas, al no estar en condiciones de poder competir con las ventajas ofrecidas por las computadoras caseras operando bajo un buen procesador de palabras.

El aprendizaje de la escritura al tacto sin necesidad de tener que ver cada una de las teclas del teclado para confirmar lo que estamos escribiendo no ofrece más dificultades que las que pueda ofrecer el aprender a tocar la guitarra. El aprendiz de músico que está tratando de aprender a tocar la guitarra empieza por reconocer los puntos exactos que deben ser oprimidos en el mástil de la guitarra para poder obtener cada acorde musical. Las combinaciones posibles para esto son las siguientes:




y en la siguiente fotografía tenemos una muestra del posicionamiento de algunos de los dedos sobre el mástil de la guitarra para obtener acordes:




Una vez que se han estudiado todas estas combinaciones de las cuerdas que deben ser oprimidas así como los puntos en donde deben ser oprimidas para obtener cada tono musical, el siguiente paso consiste en lograr el dominio de las mismas de la única manera en la que se puede lograr: para aprender a tocar la guitarra hay que estar tocando la guitarra tratando de interpretar con la ayuda de ella algunas canciones conocidas. Es lo mismo que aprender a caminar, se aprende caminando. No hay otra manera de hacerlo, por más cursos teóricos que se quieran dar de ello. Pasado cierto tiempo, el guitarrista ya no tiene necesidad de ver las cuerdas que están siendo oprimidas en el mástil ni los puntos en los que están siendo oprimidas las cuerdas porque sus dedos ya aprendieron los lugares exactos que tienen que ser presionados para obtener cada tono musical. Es muy raro el guitarrista que tiene que estar viendo hacia su mano izquierda para asegurarse de que está oprimiendo en los lugares correctos, y por el contrario no es raro ver en la vía pública algunos ciegos que para ganarse la vida tocan este instrumento musical cantando algunas canciones. Los dedos son capaces de poder memorizar las tareas rutinarias y repetitivas que se les encomiendan, lo cual simplifica las tareas dejándolo todo a la ejecución en forma automática y subconsciente de aquello a lo que ya se aprendió a darle un automatismo mecánico.

Aprender escritura al tacto tiene sus ventajas. La principal ventaja es que una persona que tenga que ver cada tecla que sea golpeada (o mejor dicho, tocada) por uno de sus dedos pierde mucho tiempo en esta operación  repetitiva de tener que estar viendo cada tecla que está utilizando. Una persona que tenga que escribir de esta manera (viendo cada tecla) puede esperar escribir con mucha práctica alrededor de unas 25 palabras por minuto. En cambio, la misma persona, una vez adiestrada en la escritura al tacto, puede esperar escribir razonablemente entre 50 y 60 palabras por minuto. Entre las páginas del libro 20th Century Typewriting de David Daniel Lessenberry citado arriba, aparece la fotografía de Norman Saksvig, un campeón mundial de mecanografía, el cual podía escribir a razón de ¡180 palabras por minuto!, lo cual lo convirtió en portavoz de la empresa Smith-Corona:




¿Pero realmente se requiere de un año de práctica para poder aprender a escribir al tacto? Mi experiencia personal es que no, e inclusive en cuestión de unos cuantos meses cualquiera puede estar escribiendo un buen repertorio de palabras sin necesidad de tener que ver el teclado. Más aún, si esta linda chiquilla lo puede hacer a su edad (y no se trata de una chiquilla “fenómeno”, ella es como cualquier otra chiquilla de su clase):




entonces cualquiera debe poder aprender a escribir al tacto con un tiempo moderado de práctica. De esto es de lo que trata este “Curso breve de mecanografía”. No tengo intención alguna de poner aquí algo extenso que se lleve un año para poder apreciar y disfrutar los resultados, como tampoco tengo tiempo para elaborar algo así. Esto tiene la intención de ser algo práctico, de aplicación inmediata.

En la actualidad, gracias al uso de las computadoras caseras, tenemos una ventaja sobre los estudiantes de mecanografía de antaño: no tenemos ningún sentimiento de culpa por estar consumiendo docenas de cartuchos de tinta y cientos y cientos de hojas de papel en blanco sin ningún otro propósito útil más que aprender a escribir al tacto, por estar echando a perder tantos materiales de oficina durante nuestro aprendizaje.

Curiosamente, si a la mayoría de los que aprenden a “escribir al tacto” se les pregunta por la distribución específica de cada letra en el teclado, por ejemplo si se les pregunta cuál es la letra que corresponde a la tecla que está a la derecha de la tecla “h” en los teclados convencionales, lo más probable es que la gran mayoría ni siquiera tendrá una idea de la respuesta correcta. Esto se debe a que ningún buen mecanógrafo se aprende de memoria la distribución de los caracteres alfabéticos en el teclado. Son los dedos de las manos los que se “aprenden” la posición de la tecla que le corresponde a cada carácter alfabético en el teclado. Son nuestros dedos los que se tienen que “aprender” la tecla que debe ser golpeada según se requiera, no nosotros conscientemente. Una vez que se ha aprendido a escribir al tacto, el procedimiento se vuelve mecánico, inconsciente, y casi ni nos damos cuenta de cómo reacciona cada dedo a la letra del alfabeto que queremos escribir. Es algo así como aprender a manejar en bicicleta. El que sabe manejar en bicicleta no se pone a pensar en cómo se tiene que balancear su columna vertebral sobre el asiento y cómo se tienen que coordinar los músculos de sus pies, de sus piernas, de su espalda, de sus brazos y de sus manos para poder mantener el equilibrio. El ciclista simplemente sabe que de alguna manera su mente subconsciente se las arregla de algún modo para controlarlo todo, y él simplemente se dedica a disfrutar del viaje y de la experiencia.

La distribución  de las teclas en los teclados de las computadoras caseras difiere muy poco de la distribución de las teclas que se utilizaba en las máquinas de escribir mecánicas, conocida como la distribución QWERTY. Este nombre curioso proviene de la distribución de caracteres en el renglón superior de teclas en el teclado. El teclado QWERTY está lejos de ser la más eficiente para escribir en inglés, pues exige al mecanógrafo mover sus dedos entre filas para teclear las letras más comunes. Una historia popular sugiere que la distribución QWERTY fue usada en las primeras máquinas de escribir porque era deliberadamente ineficiente y ralentizaba a los mecanógrafos, de forma que reducía la frecuencia con la que las barras de tipos se enganchaban atascando la máquina (un problema común que le sucedía a los mecanógrafos “campeones” capaces de escribir a razón de más de 60 palabras por minuto). Otra historia es que la distribución QWERTY permitía a los primeros vendedores de máquinas de escribir impresionar a sus clientes al permitirles mecanografiar fácilmente la palabra de ejemplo «typewriter» (‘mecanógrafo’), debido a que para ello sólo se necesita pulsar teclas de la fila alta del teclado. La explicación más probable, desde luego, es que la distribución QWERTY fue diseñada para reducir la posibilidad de atascos internos, al situar las combinaciones más comúnmente usadas lejos unos de otras en el interior de la máquina.

Si vamos a aprender a escribir al tacto, lo primero que tenemos que aprender es a adoptar una postura correcta para ello. La postura correcta ideal es la siguiente:




Una postura incorrecta vendría siendo la siguiente:




La razón por la que esta última postura es incorrecta es que, además de alejar los dedos demasiado del teclado, aumenta la distancia entre nuestros ojos y el monitor, forzando la vista en demasía (la deformación en la columna vertebral por la mala postura es extra). Del mismo modo, no es muy recomendable adoptar una postura en la cual estemos inclinados agachados hacia el frente con los ojos muy cerca de la pantalla del monitor, ya que además de contribuír a formarnos una joroba a largo plazo conforme envejecemos, la cercanía al  texto que estamos escribiendo puede forzar la vista dando inicio a una miopía que irónicamente nos requiera estar cada vez más y más cerca de la pantalla. A continuación vemos al ex-campeón mundial Norman Saksvig mencionado arriba mostrándonos la postura correcta:




Bueno, dije que esto sería algo práctico, así que pondremos de inmediato manos a la obra.

Para empezar, dejaremos en claro que a cada tecla que representa su caracter alfabético le corresponde uno de los dedos de una de las manos, y siempre será el mismo dedo de la misma mano. En ningún momento le corresponderán a una misma tecla dos dedos diferentes ya sea de la misma mano o de ambas manos. Esto será inmutable, no cambiará en lo absoluto de aquí en adelante.

Viendo un teclado convencional, podemos apreciar tres renglones de caracteres alfabéticos (confirme ésto el lector en el teclado de su propia computadora):

Q W E R T Y U I O P
A S D F G H J K L ;
Z X C V B N M , .

Ahora revelaremos aquí el gran secreto de los buenos mecanógrafos que han aprendido bien la escritura al tacto. Viendo a una secretaria eficiente llevar a cabo su tarea, sus dedos parecen “volar” sobre todo el teclado, lo cual nos puede dejar maravillados ante la habilidad desplegada para que sus dedos puedan “flotar” sobre todas las teclas moviéndose rápidamente unos tras otros. Todos los dedos parecen estarse moviendo al mismo tiempo. Sin embargo, sólo se está moviendo un dedo a la vez. En un momento dado, se pueden estar moviendo dos dedos a la vez, pero cuando tal cosa ocurre un dedo tiene que ser de la mano izquierda y el otro dedo tiene que ser de la mano derecha, y esto no significa que se requieran oprimir dos teclas al mismo tiempo para oprimir una letra, sino que la opción para que cierta letra pueda ser escrita como MAYUSCULA o como minúscula se obtiene con la tecla que se encarga de hacer el cambio cuando es oprimida simultáneamente. Pero esto es tan solo una parte del gran secreto. La otra parte es que los demás dedos de ambas manos que no se están moviendo hacia alguna tecla están descansando siempre en el renglón medio del teclado, tocando apenas ligeramente cada tecla pero sin oprimirla. De este modo, todas las letras que corresponden al renglón medio del teclado están accesibles de manera inmediata con sólo oprimirlas. Y las otras letras que están arriba o abajo del renglón medio se pueden obtener individualmente, una a la vez, estirando hacia arriba o hacia abajo el único dedo que se estará utilizando para cada letra, con todos los demás dedos reposando siempre en la parte media del teclado pero sin oprimir las teclas.

De aquí en adelante, el lugar desde el cual empezaremos a trabajar será siempre el segundo renglón. Es en donde posicionaremos nuestras manos al inicio de cada sesión y es en donde tendremos situado el conjunto de nuestros dedos todo el tiempo a excepción del dedo solitario que se esté moviendo hacia arriba o hacia abajo (estirándolo un poco) para acceder a cierta tecla en un renglón superior de teclas o en el renglón inferior de teclas.




Obsérvese que los dedos pulgares de ambas manos estarán posicionados siempre sobre la barra de espaciado que está debajo del tercer renglón.

Habíamos dicho que a cada dedo le corresponde una tecla, una letra del alfabeto. Como podemos ver en la figura de arriba, esto significa que:
Al dedo meñique de la mano izquierda le corresponde la letra A
Al dedo anular de la mano izquierda le corresponde la letra S
Al dedo medio de la mano izquierda le corresponde la letra D
Al dedo índice de la mano izquierda le corresponde la letra G

Al dedo índice de la mano derecha le corresponde la letra J
Al dedo medio de la mano derecha le corresponde la letra K
Al dedo anular de la mano derecha le corresponde la letra L
Al dedo meñique de la mano derecha le corresponde el símbolo semicolon ;
Bien, es tiempo de empezar a hacer algunos ejercicios y poner manos a la obra. No es necesario contar con un procesador de documentos sofisticado. Podemos usar el simple bloc de notas que viene incluído en los principales sistemas operativos como Linux y las versiones de Windows fabricadas por Microsoft.

EJERCICIO # 0
Tiempo recomendado de práctica: Al gusto del lector.

El primer ejercicio, el ejercicio cero, consistirá en aprender a poner los dedos correctamente en el teclado antes de empezar a escribir absolutamente nada, de preferencia sin ver el teclado en lo absoluto.

Suponiendo que estuviéramos ciegos, ¿cómo sabríamos en dónde situar los dedos en el teclado para que el dedo índice de la mano izquierda se sitúe en la tecla que corresponde a la letra F, y para que el dedo índice de la mano derecha se sitúe en la tecla que corresponde a la letra J?

Si el teclado de nuestra máquina es un buen teclado y no uno de esos teclados baratos y corrientes que suelen omitir detalles importantes, podremos darnos cuenta de que precisamente las teclas que corresponden a las letras F y J tienen unas prominencias o unas muescas que delatan su presencia al tacto. Cerrando los ojos y pasando nuestros dedos sobre el teclado, encontraremos estas dos teclas con estas prominencias o muescas que nos permitirán poner el dedo índice de la mano izquierda en la tecla que corresponde a la letra F, y el dedo índice de la mano derecha en la tecla que corresponde a la letra J. Hecho esto, puesto que las demás teclas están una al lado de la otra sobre el mismo renglón medio del teclado, terminaremos con el dedo meñique de la mano izquierda situado en la tecla que corresponde a la letra A, y con el dedo índice de la mano derecha situado en la tecla que corresponde al símbolo del semicolon (;). Repítase esto hasta que se pueda llevar a cabo de modo casi automático.

Sin embargo, si el teclado de nuestra máquina no ofrece ninguna pista para que podamos localizar al tacto las teclas F y J,  entonces no quedará más remedio que poner el dedo índice de la mano izquierda sobre la tecla F viendo la tecla, poner el dedo índice de la mano derecha sobre la tecla J viendo la tecla, acomodando tras esto los demás dedos en las teclas que les corresponden.

EJERCICIO # 1
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

El propósito de este primer ejercicio es empezar a enseñarle a los dedos de ambas manos las teclas que les corresponden en el renglón medio del teclado. Queremos escribir lo siguiente sin ver el teclado para nada (las letras en negrita simbolizan letras escritas con la mano izquierda, mientras que las letras en rojo simbolizan letras escritas con la mano derecha):

asdf;lkj
asdf;lkj
asdf;lkj
asdf;lkj
.
.
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Para obtener esto, tocamos ligeramente la tecla a con el dedo meñique de la mano izquierda, la tecla s con el dedo anular de la mano izquierda, la tecla d con el dedo medio de la mano izquierda, y la tecla f  con el dedo índice de la mano izquierda. Tras esto, tocamos ligeramente la tecla ; con el dedo meñique de la mano izquierda, la tecla l con el dedo anular de la mano izquierda, la tecla k con el dedo medio de la mano izquierda, y la tecla j  con el dedo índice de la mano izquierda, estirando un poco el dedo meñique de la mano derecha para oprimir tras esto la tecla Enter o “tecla del salto hacia la siguiente línea” (a veces llamada tecla Intro en los teclados en Español). Aunque esta operación se pueda hacer con mucha rapidez, es muy importante no oprimir dos teclas contiguas al mismo tiempo (este accidente involuntario es algo que suele limitar a los campeones de escritura al tacto en los récords que pueden imponer). Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera (cada tecla que se vaya oprimiendo será representada con un color amarillo, la opresión de la tecla para el salto a la línea siguiente de texto se representará con un color café):


EJERCICIO # 2
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

En el ejercicio anterior aprendimos a escribir al tacto varias de las letras que corresponden al renglón medio del teclado. Sin embargo, nos faltan las teclas f y g. Para escribir la letra f estiramos un poquito el dedo índice de la mano izquierda hacia la derecha, y para escribir la tecla g estiramos un poquito el dedo índice de la mano derecha hacia la izquierda. De este modo, tenemos el siguiente ejercicio ampliado con el cual nuestros dedos tienen acceso a todas las teclas alfabéticas situadas en el renglón central del teclado. Se recuerda nuevamente que esto lo queremos escribir sin ver el teclado para nada, y en todo caso si cometemos alguna equivocación al escribir tendremos que acostumbrarnos a obtener la confirmación de la pantalla del monitor de la computadora:

asdfg;lkjh
asdfg;lkjh
asdfg;lkjh
asdfg;lkjh
.
.
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Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera:


EJERCICIO # 3
Tiempo recomendado de práctica: 10 minutos

Seguramente el lector ya está familiarizado con el uso de la barra espaciadora para poner espacios en blanco entre las palabras. Agregaremos ahora la barra espaciadora al ejercicio anterior para poner dos espacios en blanco entre el conjunto de caracteres asdfg y ;lkjh. La buena práctica nos dice que para insertar espacios en blanco entre letras o palabras, se recomienda utilizar el dedo pulgar de la mano derecha. Sin embargo, ya que se tenga un poco más de práctica, podemos torcer un poco esta regla permitiéndonos utilizar también el dedo pulgar de la mano izquierda para oprimir la barra espaciadora y meter así espacios en blanco ya sea entre letras o entre palabras.

Con lo anterior en mente, el lector hará el siguiente ejercicio sin ver el teclado para nada, obteniendo cualquier confirmación en la pantalla del monitor de la computadora:

asdfg  ;lkjh
asdfg  ;lkjh
asdfg  ;lkjh
asdfg  ;lkjh
.
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.

Podemos simbolizar dinámicamente este ejercicio con un archivo gráfico animado de la siguiente manera (la opresión repetida de la tecla con el dedo pulgar de la mano derecha para el espaciado en blanco se representará con un color café, obsérvese que de este modo se están metiendo dos espacios en blanco en lugar de uno solo):


Con estos ejercicios tenemos suficiente para la primera lección. Pasaremos a la siguiente lección en cuanto el lector haya llevado a cabo estos ejercicios y se sienta cómodo con el avance que está logrando.

martes, 25 de septiembre de 2012

La profecía Maya

A estas alturas, muchos saben ya o han oído algo acerca de las profecías mayas sobre un cambio trascendental que habrá de culminar el 21 de diciembre del 2012, precisamente este mismo año. Wikipedia ya trata acerca del asunto en una entrada titulada Fenómeno de 2012.

Independientemente de la credibilidad que se le pueda dar a los vaticinios mayas, precisamente conforme se va acercando la fecha fatal están ocurriendo varios sucesos que están poniendo a pensar a algunos, y poniendo a temblar de pies a cabeza a otros.

Uno de tales sucesos es lo que ocurrió recientemente en China, cuando un río, parafraseando la expresión bíblica de tiempos de Moisés, “se convirtió en sangre”. Las fotografías de tan espectacular evento hablan por sí solas:





En este caso, se trata del río Yangtze. Esto ocurrió entre el 9 y el 10 de septiembre de 2012, faltando menos de cuatro meses para la fecha decisiva maya, y fue atribuído a una contaminación del río. El incidente, sin embargo, es reminiscente de los relatos bíblicos narrados en el Libro del Éxodo, en donde se describe cómo el Creador envió varias plagas a Egipto para presionar al Faraón a darle la libertad a los esclavos judíos, siendo precisamente la conversión del río Nilo en sangre una de tales plagas. Pero este no es el único evento inquietante. Apenas una semana después de que el río Yangtze “se convirtió en sangre”, ocurrió otro evento que parece haberle dado escalofríos a muchos. Se trata de algo que sucedió en Australia el 19 de septiembre, cuando un cineasta de nombre Chris Tangey pudo grabar algo realmente espectacular, un torbellino de fuego:




Esto, desde luego, trae también a la mente el relato bíblico del Libro del Éxodo en el cual, justo cuando los soldados del Faraón se iban a lanzar en contra de los judíos a los cuales poco antes el Faraón los había liberado de su esclavitud, estando Moisés y el pueblo recién liberado atrapados entre el mar que había detrás de ellos y los ejércitos del Faraón que avanzaban hacia ellos para matarlos, aparece y se interpone una columna de fuego entre el Faraón y los judíos. Todavía hasta hace poco había muchos escépticos que se caían de la risa afirmando que tal cosa (una columna de fuego) era algo imposible de que se pudiera dar en la Naturaleza. Sin embargo, aquí está la prueba de que tal fenómeno sí se puede dar, las imágenes no mienten. Más aún, el fenómeno no fue algo que duró unos cuantos segundos, se trata de un fenómeno prolongado que duró cuarenta minutos. La Biblia describe que después de que las aguas del mar se abrieran para dar paso a los judíos, apenas si tuvieron tiempo para cruzar corriendo hasta el otro lado antes de que la columna de fuego se extinguiera por completo permitiéndole al Faraón y a sus soldados entrar en persecusión de los judíos solo para terminar ahogados al volverse a cerrar las aguas del mar sobre ellos.

Pero estos eventos no son lo único que ocurrieron faltando pocos meses para la fecha fatídica dada por los Mayas. También en 2012 la mayor parte del territorio de los Estados Unidos padeció lo que es considerado ya como la peor sequía en más de medio siglo, una sequía que devastó casi por completo las cosechas agrícolas del Oeste medio.

¿Más sincronismos? Apenas el 3 de noviembre del año pasado tuvo lugar en Japón el peor terremoto en los últimos 140 años, un terremoto de 8.9 grados en la escala de Richter, el cual ocasionó un tsunami que produjo una gran devastación y el cual provocó el accidente en el reactor nuclear de Fukushima que es considerado hoy el peor accidente nuclear en la historia del país nipón. Por otro lado, y en otra parte del mundo, precisamente en 2012 un país musulmán, Irán, está ya a un paso de convertirse en una potencia nuclear con la capacidad para poder alterar profundamente el ya de por sí precario balance de poderes y fuerzas geopolíticas en el Medio Oriente; y es precisamente en esa parte del mundo en donde el último libro del Nuevo Testamento cristiano está predicho un conflicto decisivo final.

Como cosa de interés, a unos cuantos días después de que se dió en Australia ese torbellino de fuego se dió a conocer a través de Yahoo una fotografía sumamente curiosa:




Esta fotografía fue captada sobre un lago de Suiza, en Quarten, por las cámaras de Street View de Google, y parece mostrar la ilusión de dos figuras flotantes (posiblemente vistiendo túnicas). Se tienen las coordenadas geográficas precisas con las quedó ubicada la imagen, las cuales son

47.110579   y   9.227568

No se tratará de dar aquí ninguna interpretación a las imágenes captadas por Street View, se dejará que cada quien se forme su propia opinión.

Hay que tomar en cuenta que, apenas hace unos cincuenta años, nadie, pero absolutamente nadie, hablaba acerca del calentamiento global. La preocupación en aquél entonces era la contaminación ambiental por los efectos del smog producido por tanta quema de derivados del petróleo (principalmente gasolina y diesel) así como de la hulla y el carbón, y sus efectos nocivos en los pulmones de los habitantes de las grandes ciudades. Pero en la actualidad, casi no pasa un solo día sin que los noticieros hagan alguna mención a los efectos del calentamiento global, ya sea por el deshielo en las zonas polares, por cambios climatológicos que no se daban antes, en fin, ha habido mucho de qué hablar. También hay que tomar en cuenta que apenas hace poco más de 30 años la ciencia médica no conocía de enfermedad alguna que atacara precisamente al sistema inmunológico del hombre encargado de combatir las enfermedades infecciosas, hasta que como si hubiera salido casi de la nada hizo su aparición el virus VIH que transmite el SIDA. Esto es algo completamente nuevo de lo cual nunca se tuvieron que preocupar ni los romanos en los tiempos de Julio César ni los personajes que le dieron su Independencia a México ni los colonos que fundaron a los Estados Unidos de Norteamérica. Del mismo modo, dentro de los grandes cambios que se han estado viendo, está la aparición en cada casa del equivalente de poderosas super-computadoras vendidas a precios económicos, así como el auge de Internet que ha conectado a todos los seres humanos de la Tierra y está constituyéndose en lo que se puede vislumbrar como un super-cerebro que es lo más cercano que pueda haber al concepto de una conciencia planetaria. Sin duda alguna han estado cayendo encima precisamente en los últimos años todos estos cambios que ni siquiera los escritores de ciencia-ficción se habrían atrevido a vaticinar. Los cambios se puedieron haber dado espaciados a lo largo de siglos, pero es precisamente ahora que se acerca el 22 de diciembre  de 2012 cuando somos testigos de diversos sucesos que se siguen juntando, como si todo estuviese encaminado hacia una misma dirección.

Si los Mayas hubieran hecho en el año 1990 una profecía sobre una conjunción de hechos insólitos nunca antes vistos culminando en el 2012 con lo que se espera que será el inicio de una nueva era, o sea 22 años atrás, tal profecía no habría tenido mucho mérito, pues con lo que ya se sabía en aquél entonces tal vez nosotros mismos podríamos haber anticipado algo de lo que está sucediendo. Si los Mayas hubieran hecho en el año 1950 la misma profecía, acabando de terminar la segunda guerra mundial, la profecía habría tenido más mérito. Si los Mayas hubieran hecho en el año 1900 la misma profecía, sin duda alguna habría tenido un mérito todavía mayor, porque en ese entonces ni siquiera el transistor había sido inventado, no existía la televisión y ni siquiera existían las estaciones comerciales de radio, el concepto del automóvil apenas estaba empezando a tomar forma, no existían los antibióticos modernos tales como la penicilina, no había tomografías computarizadas y ni siquiera se habían generado la Mecánica Cuántica y la Teoría de la Relatividad. Pero cuando los Mayas formularon su profecía, ¡ni siquiera los Conquistadores españoles habían desembarcado en el continente americano! Si a nosotros, situándonos en 1950, nos hubiera sido casi imposible anticipar o vaticinar la conjunción sincronizada de todo lo que estamos viendo en nuestros tiempos, ¿cómo podrían entonces los Mayas, situados a varios siglos de distancia, haber anticipado que precisamente en el 2012 se estaría terminando de juntar todo? ¿Cómo podrían haber sido tan visionarios a tan largo plazo?

¿Sabían algo los antiguos Mayas que nosotros no sabemos? Es difícil determinarlo porque, lamentablemente, casi todos los papiros mayas que equivalían a las bibliotecas de la antigüedad fueron quemados por los Inquisidores que llegaron de España junto con los Conquistadores de Hernán Cortés.

¿Tiene que tener necesariamente el 2012 una connotación apocalíptica en base a que los acontecimientos catastrofistas están superando a los sucesos que han ido marcado el progreso del hombre? No necesariamente. Los Mayas hablaban de un cambio, no del fin del mundo, aunque dependiendo del tipo de cambio y sin saber en qué consiste el cambio, la interrogante subsiste; como ocurrió con los acontecimientos del orden global que para los dinosaurios significó su extinción total y su desaparición del planeta mientras que para el hombre significó su aurora. Lo que puede ser muy malo para unas especies puede ser muy bueno para otras. Sobre esto, cabe recordar lo que sucedió en los años setenta del siglo pasado, cuando a raíz del conflicto árabe-israelí los países árabes productores de petróleo decidieron cerrar el grifo y limitar severamente la oferta a algunos países, lo cual desató lo que hoy se conoce como la crisis del petróleo de 1973. Tras ello y a instancias de los países árabes productores de petróleo, se creó la OPEP para fijarle arbitrariamente a los consumidores precios altos de petróleo. Los productores se volverían ricos a costa de los consumidores que se volverían pobres. En aquél entonces, a merced de los países productores de petróleo, los Estados Unidos descubrieron lo vulnerables que eran y sufrieron en carne propia las consecuencias de sus desmedidos apetitos del petróleo y sus derivados. Quizá el efecto más grande de aquella crisis fueron las voces de advertencia de muchos de los llamados expertos que gritaron a los cuatro vientos que lo que se estaba viendo era la consecuencia directa de la creciente escasez del petróleo que anticipaba el agotamiento total de las reservas mundiales. Alarmado ante esta perspectiva así como por la escalada en los precios del petróleo a raíz del embargo petrolero árabe, en Estados Unidos el gobierno instituyó como medida de emergencia un racionamiento de la gasolina y se empezaron a invertir millones de dólares en la búsqueda de fuentes alternativas de energía a la voz de “¡Se está acabando el petróleo, se está acabando la gasolina! ¡Pronto, muy pronto, no habrá ya ni petróleo ni gasolina en ninguna parte del mundo porque las reservas se están agotando rápidamente, y puesto que la energía es lo que mueve a los Estados Unidos entonces el fin de Estados Unidos como nación ya está cercano, al igual que el fin del mundo. Es el fin de todo!” Era, ni más ni menos, que una versión petrolizada del Apocalipsis.Y muchos se lo creyeron, suponiendo que solo quedaban a lo más una o dos décadas para el agotamiento total de las reservas de petróleo y con ello fin de la civilización humana. Pero en la misma década de los setenta, con muchos inversionistas alentados por la escalada en los precios del petróleo que prometían ganancias económicas extraordinarias con inversiones de capital relativamente modestas, la intensificación de las exploraciones trajo como consecuencia el descubrimiento de importantes yacimientos petrolíferos en el Mar del Norte, lo cual tuvo como efecto directo debilitar el poderío de la OPEP. Y tras esto se han descubierto nuevos y vastos yacimientos de petróleo. Hoy, a más de 40 años de distancia, nadie habla ya de una crisis de petróleo, y por el contrario, todo mundo habla ya del calentamiento global que, irónicamente, en parte es una consecuencia del hecho de que el petróleo no se haya acabado y se siga consumiento diariamente en cantidades colosales alrededor del mundo. El apocalíptico fin del mundo como consecuencia del erróneamente previsto agotamiento total de las reservas mundiales de petróleo fue substituído por el igualmente apocalíptico fin del mundo a causa del calentamiento global, y no sería asombroso que esto último fuera substituído por otra crisis que aún no se nos ha ocurrido.

Otro ejemplo sobresaliente de profecías seudo-apocalípticas acerca del fin de todo dadas por nuestros fallidos sabios modernos es la que tiene que ver con el famoso Club de Roma, el cual nos demuestra que nuestros expertos contemporáneos, presuntamente mucho mejor informados y con muchas mejores herramientas tecnológicas que las que tenían a su disposición los sabios mayas, pueden errar y han errado ampliamente en sus vaticinios catastrofistas. En los límites del crecimiento de 1972 el llamado Club de Roma, ese entonces famoso grupo de empresarios, académicos y funcionarios, pronosticó que en un máximo de 100 años la industrialización, la producción de alimentos, la contaminación y la explotación de los recursos naturales llegarían a un límite y producirían un colapso económico y humano. “En un planeta limitado -argumentaba el estudio- las dinámicas de crecimiento exponencial no son sostenibles”. Pero a 40 años de distancia las predicciones han resultado “monumentalmente equivocadas”, señala el sueco Bjorn Lomborg, el “ambientalista escéptico”, en el número de julio-agosto de 2012 de Foreign Affairs; pero “han ayudado a establecer los términos del debate sobre temas cruciales de política económica, social y particularmente ambiental con efectos malignos que han quedado alojados en la conciencia pública”. El mundo se preocupa hoy “de manera obsesiva por remedios a problemas menores mientras ignora preocupaciones mayores y la manera sensata de enfrentarlas”. Las apocalípticas y sumamente pesimistas conclusiones del Club  de Roma sobre los límites del crecimiento nunca tomaron en cuenta el papel de la tecnología y los incentivos económicos. Consideraban que para 2012 se habrían agotado 12 de 19 recursos naturales cruciales: mercurio, aluminio, cobre, oro, plomo, molibdeno, gas natural, petróleo, plata, estaño, tungsteno y cinc. Ninguno, sin embargo, ha desaparecido; las reservas de hoy son superiores a las de 1972. Al contrario de lo que planteó el Club de Roma, los precios de las materias primas han caído en el último siglo y medio. Las predicciones sobre producción agrícola y contaminación estuvieron todavía más equivocadas. El consumo de alimentos sí ha crecido, pero en ningún momento se ha producido el colapso en la producción que se esperaba. No solamente hay una mayor disponibilidad de alimentos sino que “la población malnutrida ha bajado de 35 por ciento a menos de 16 por ciento” (a esto se le podría agregar que, al menos en México, y ciertamente en casi todos los países industrializados y hasta en los del tercer mundo, el problema no es de muertes causadas por la falta de alimentos, sino de las enfermedades derivadas por un aumento exagerado en los casos de obesidad varios de los cuales están rebasando incluso los extremos de la obesidad mórbida). Más de dos mil millones de personas han alcanzado adecuados niveles de nutrición en los últimos 40 años. El Club de Roma afirmaba que si la escasez de recursos naturales o alimentos no producía un colapso entonces lo haría la contaminación. Los reglamentos ambientales y la tecnología, sin embargo, han reducido de manera dramática la contaminación en los países desarrollados. En las naciones pobres el principal asesino es la contaminación del aire dentro de las viviendas producto del uso de tecnologías atrasadas, como la madera y el carbón para cocina o calefacción. Una mayor introducción de tecnologías modernas, como el gas doméstico, sería la manera de enfrentar este reto. Hay muchos problemas por resolver, pero no hay duda de que la contaminación no está a punto de empujar el planeta al desastre. El Club de Roma sugería que la única forma de evitar el colapso de la humanidad era detener el crecimiento económico. Lomborg sostiene, por el contrario, que la expansión económica y la tecnología son el camino para dar un mejor nivel de vida a los seres humanos. La filosofía de Los límites del crecimiento, sin embargo, ha permeado a la sociedad y hoy hay millones de personas que de buena fe piensan que la forma de evitar un colapso del planeta es detener el progreso económico. Hay ya una cantidad creciente de analistas quienes consideran que es un error pensar que el futuro de la humanidad depende más del Protocolo de Kioto que de la Ronda de Doha, entre los cuales se incluye el mismo Lomborg. “Una expansión del comercio lograría beneficios cientos o miles de veces mayores que las débiles limitaciones a las emisiones” de Kioto. “Ha llegado el momento de aceptar que el crecimiento económico, por falta de una mejor palabra, es bueno, y que el mundo necesita más y no menos de él”. Al menos en lo que a la cuestión tecnológica relacionada con la informática se refiere, el avance tecnológico que permitió que las pantallas planas llegando hasta las pantallas LED reemplazaran a los viejos y voluminosos monitores de tubos de rayos catódicos está contribuyendo ya a disminuír de modo significativo tanto el consumo de energía de los dispositivos visuales como la contaminación que estaban ocasionando los elementos requeridos para construír las pantallas de CRT. Y el reemplazo gradual del papel impreso por medios de comunicación puramente electrónica que no requiere de la tala inmoderada de bosques para la extracción de pulpa está poniendo un amortiguador espectacular a la necesidad de talar bosques. Hablando a escalas aún mayores, puede apuntarse al hecho de que China ya logró frenar el incremento geométrico de su población mediante la política de “un hijo por pareja” que le ha permitido incrementar en forma espectacular el nivel de vida de todos sus habitantes, y es muy posible que pronto otros países estarán adoptando políticas más responsables de control de natalidad con la ayuda de métodos anticonceptivos que apenas hace medio siglo no existían, contribuyendo a ponerle un freno a las pesimistas predicciones de Malthus. Por otra parte, gracias al crecimiento explosivo de Internet que puede conectar de modo casi instantáneo a cualquier persona en cualquier parte del planeta con cualquier otra persona o con muchas otras personas (este trabajo es ejemplo clarísimo de ello), si imaginamos a cada persona como la “pequeña neurona” de un gigantesco cerebro en vías de formación, entonces tenemos algo que no puede ser calificado menos que portentoso, algo que podemos bautizar como una gigantesca conciencia planetaria (esto ya fue tratado en mayor detalle en un trabajo publicado previamente dentro de esta misma bitácora el viernes 6 de julio de 2012 bajo el título “Hacia una conciencia planetaria” ). Apenas hace medio siglo, nadie, ni siquiera los mejores escritores de las novelas de ciencia-ficción, se habrían atrevido a vaticinar algo de este calibre.

El caso es que, en ciertas cosas, resulta muy aventurado el tratar de dar detalles exactos sobre acontecimientos futuros, sobre todo si se trata de algo como el fin del mundo (el fin del mundo eventualmente llegará cuando a nuestro Sol se le acabe el combustible nuclear que lo mantiene “encendido” suministrándonos energía en abundancia, de eso no hay duda alguna, aunque faltan algunos millones de años para que tal cosa ocurra, y ese intervalo astronómico de tiempo seguramente ya encontraremos otras cosas de qué preocuparnos, si es que sobrevivimos al cambio de era predicho por los Mayas para el 21 de diciembre de 2012). Cualquiera puede reírse, si quiere, de las profecías mayas, las cuales aún está por verse el efecto de las mismas ya sea en positivo o en negativo, pero en lo que respecta a nuestros futurólogos modernos armados con tanta tecnología, es muy posible que un chimpancé podría hacer mejores vaticinios a corto plazo sentado frente a un teclado de computadora.

Independientemente de lo que ocurra, una cosa parece cierta. En contraste con las escenas filmadas por Mel Gibson en su película Apocalypto en donde Mel Gibson pinta a los Mayas como una horda de caníbales salvajes e incivilizados (parece que nadie le informó a Mel Gibson que los Mayas habían inventado el cero antes de que se hubiera inventado en Europa, ni que los vaticinios astronómicos de los Mayas aún dejan hoy a muchos con la boca abierta), aparentemente son cada vez más quienes están empezando a considerar a los antiguos Mayas no como una horda de caníbales salvajes e iletrados sino como unos “místicos de la antigüedad” que aunque no contaban con las computadoras con las que contamos hoy en día contaban con otro tipo de conocimientos y estaban en mucho mayor comunicación con el Universo que nosotros en la actualidad. Y allí está la pirámide de Chichen Itzá para comprobarlo, hoy considerada como una de las nueve siete maravillas del mundo moderno.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Nobleza canina

De vez en cuando alguien me pregunta el por qué a veces soy sobreprotector hacia los perros, no solo los que he tenido a mi lado sino también perritos callejeros que pasan por la calle buscando paliar un poco su hambre. Bueno, un perro no solo puede ser un miembro más de la familia, vigilante de la casa y compañero inseparable en situaciones duras en las cuales a uno no le parece quedar ningún amigo más que aquella mascota de lealta incondicional. En contraste con la poca compasión que muchos humanos les demuestran a los perros, muchos perros demuestran una lealtad a sus amos que a veces raya en lo increíble, y pruebas de ello abundan.

Hace poco se publicó una nota acerca de un perro llamado Capitán. Una nota publicada el 12 de septiembre de 2012 dice lo siguiente: "Pocos días después del 24 de marzo de 2006, cuando Miguel murió, Capitán decidió abandonar la casa donde vivía, en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz. El perro que él había llevado al hogar como una sorpresa para su hijo, a pesar de la tibia oposición de Verónica, su esposa, se fue sin rumbo cierto ante la inaceptable ausencia de su amo. Al tiempo volvió, olfateó cada rincón y se fue. “Se quedó un tiempo viviendo afuera, a unos metros, a mitad de cuadra de la casa”, cuenta Verónica. Evidentemente, al ver que Miguel no regresaba, el perro, un mestizo con algo de ovejero alemán, lo fue a buscar. Claro que al ver que ya no estaba en la calle, Verónica y su hijo, Damián, lo pensaron muerto, o adoptado por otra familia. Sin embargo, su destino no había sido ninguno de los que ellos pudieran imaginar: “Cuando fuimos con mi hijo al cementerio, lo encontramos ahí. Damián comenzó a gritar que era Capitán y el perro se nos acercó ladrando, como si llorara”, relató Verónica al diario La Voz. Cuando ya fue tiempo de regresar al domicilio, ambos quisieron recuperar a Capitán, con la idea que volviera al calor y la seguridad del hogar. Pero tras varios intentos frustrados de arrastrarlo hacia la casa, aceptaron su deseo. Capitán se quedó en el cementerio, con Miguel. Nadie aún se explica cómo, si Miguel murió en el hospital de Carlos Paz y su cuerpo fue trasladado desde allí a una casa velatoria, muy lejos de su vivienda, el perro supo dónde descansaban los restos de su dueño. Según el relato de la familia, ni ese día ni ningún otro el perro los siguió hasta el cementerio. “El domingo siguiente volvimos a visitar la tumba de Miguel y el perro estaba ahí. Esa vez nos siguió, en el regreso, porque habíamos ido caminando. Se quedó un rato con nosotros en casa pero después volvió al cementerio”, cuenta Verónica. Hoy, definitivamente, el cementerio es el hogar de Capitán. Y así lo avalan varios testimonios. Marta vende flores allí y asegura que el perro llegó en enero de 2007. “Tenía una pata delantera quebrada. Llamamos al veterinario, le dimos antiinflamatorios y los chicos le entablillaron la pata. Se ha hecho querer y come lo que le damos”, afirma. “Se ve que quería mucho a su amo, hace muchos años que está acá. Va a su casa, pero vuelve. Muchas veces lo quisieron llevar pero se viene para acá”, señala. Aquella Verónica reticente a la presencia de un animal en la casa, admite que ahora le produce mucha emoción verlo. “Todos me dicen que es una gran historia. Yo creo en la fidelidad del perro. Pero ahora lo veo con mucho más afecto. Me da mucha ternura. Nunca lo voy a comparar con mi esposo pero siento que él está con mi marido”, expresa. Su hijo, Damián, tiene ahora 13 años y también era dueño del perro, pero aceptó su voluntad sin rencores. “Cuando lo trajimos era chiquito. Yo también era chico y me encontré con la sorpresa de que mi papá había traído ese regalo”, recuerda. “Lo quise traer a casa varias veces pero él se vuelve al cementerio. Si quiere estar ahí, me parece bien que se quede: está cuidando a mi papá”, asegura. Una madrugada, Capitán llegó a la casa alrededor de las 4. “Había familiares y uno de ellos me avisó que tocaban la puerta. Cuando salí, lo vi. Entró, se quedó un rato pero después quiso irse”, cuenta Verónica. Héctor Baccega es el director del Cementerio municipal de Villa Carlos Paz. No sólo da crédito a esta historia, sino que además, añade un elemento que la hace aún más increíble: “El perro apareció acá solo y dio vueltas por todo el cementerio, hasta que llegó también solo a la tumba de su dueño. No lo llevó nadie hasta ahí. Y eso no es todo: cada día, a las seis de la tarde, va y se acuesta frente a esa tumba”, precisó."

He aquí al noble perrito Capitán que no se resigna a aceptar que la muerte lo haya separado de su amo:





Poco tiempo después de que apareció la nota anterior acerca de Capitán, se publicó el siguiente reportaje el 7 de junio de 2012: "Perro protege y salva a bebé abandonado debajo de un puente. Un perro se ha ganado el ser reconocido como un héroe después de haber encontrado a un bebé abandonado y pasar toda la noche junto a él para protegerlo, en Ghana. Según las autoridades, un niño de dos semanas de edad fue descubierto debajo de un puente, cerca de la localidad de Bolgatanga, después de haber sido abandonado por su madre. Al quedarse sólo, en un ambiente hostil, el bebé que no tenía forma de valerse por sí mismo, fue salvado por un perro de una granja local cercana. Los agentes han dicho que los dos fueron encontrados juntos, varias horas después de que el perro desapareciese. Un equipo de búsqueda pasó toda la noche peinando la zona y los bosques cercanos para encontrar al perro, pero no fue hasta la mañana siguiente que lo encontraron sorprendentemente debajo de un puente al lado del bebé. La extraordinaria noticia fue comunicada por Madam Rosemary Azure en una entrevista con la agencia de noticias de Ghana. El bebé fue abandonado por su madre por razones que todavía se desconocen. Su cordón umbilical no había sido cortado y estaba infectado, pero el niño estaba en perfecto estado de salud después de haber pasado toda la noche con el perro."

Otra nota parecida acerca de la lealtad del perro hacia el humano incluso en casos en donde no conoce al humano al que está salvando es el de una perrita callejera llamada China que también salvó de morir de frío a una bebita abandonada. La nota que apareció publicada el 24 de agosto de 2008 dice: "El frío y la niebla de la noche no frenaron a la muchacha de 14 años. Estaba decidida a todo, incluso a parir a la intemperie el hijo indeseado. Su familia no sabía que estaba embarazada y ella pretendía simular que la vida seguía adelante como si nada hubiese pasado. Así que se fue a una finca rural de la localidad de Abasto, 55 kilómetros al sur de Buenos Aires, y dio a luz entre unas matas. Quizá pensó que los jornaleros se apiadarían de la criatura, y la dejó abandonada entre las sombras. El bebé quedó solo y desnudo, a un paso de la muerte por hipotermia. Pero de repente apareció "China", la perra del campo, de ocho años, que está amamantando a seis cachorrillos recién nacidos. Guiada por su instinto maternal, se interesó por la inesperada visitante y empezó a dar vueltas alrededor. Igual que la loba que amamantó a Rómulo y Remo, cogió a la recién nacida con su boca, sin morder, tal como hace con sus crías, y la trasladó a lo largo de 50 metros hasta su precaria 'vivienda', un cobertizo montado con chapas y maderas viejas, al lado de un gallinero. Allí la mascota acomodó entre los cachorros a la niña, cobijándola con el calor de los cuerpos. Pero parece que el bebé no estaba cómodo y comenzó a llorar. "China" se puso de los nervios y salió de la caseta ladrando, mientras daba vueltas sin entender qué había hecho mal. El dueño de la finca, Fabio Anze, se despertó con tanto alboroto y salió de la casa a ver qué pasaba. Primero tranquilizó a la perra con una caricia mientras enfocaba la linterna hacia la caseta. Y vio a la niña, que aún tenía el cordón umbilical colgando. Enseguida llamó la comisaría y trasladaron a la niña al hospital. Tras revisarla, los médicos diagnosticaron que estaba fuera de peligro y que se trataba de "una gorda hermosa de cuatro kilos". Nació tras 39 semanas de gestación. El viernes, fue trasladada al hospital de niños de la ciudad de La Plata para ser sometida a estudios médicos. La doctora Herminia Itarte, directora del centro, declaró que el bebé "está estable aunque tiene hematomas, heridas y escoriaciones en la boca. Es probable que la hayan arrastrado". "No sabemos por dónde la tomó la perra, pero no tiene mordeduras. Los perros sujetan a sus cachorros del pescuezo. Nunca los muerden. Se las ingenian para no lastimarlos", añadió. La niña permanece en la sala de neonatología del hospital, las enfermeras quieren que se llame "Milagros". La madre también está ingresada y se enfrenta a un posible proceso penal por abandono. "China" se ha convertido en la heroína de Argentina y muchos reporteros gráficos montan guardia en plan 'paparazi' frente a la finca para retratarla. Es un perro común, con lomo negro, patas marrones y manchas blancas en el pecho. Lleva mal tanto jaleo y popularidad, por eso ladra a las cámaras".

¡Tuvo más humanidad y más caridad hacia la recién nacia la perrita callejera que la propia madre de la bebé! ¿Qué más se puede pedir de un animalito para que demuestre que, más que los humanos, el perro noble es el que tiene más derecho de ser recibido en un Cielo en donde pueda dar su lealtad eterna a su máximo Creador?

Esta es la fotografía de la perrita callejera llamada China:





Con el paso del tiempo, he ido coleccionando otras fotos de otros casos que ilustran la nobleza canina. Tengo otra nota acerca del leal perrito que nunca se quiso separar de su amo, incluso estando ya muerto el amo. La siguiente fotografía es la de un perrito cuyo amo de nombre Jon Tumilson ya no regresó con vida de la guerra al haber muerto en Afganistán el 6 de agosto de 2011, un perrito Labrador de nombre Hawkeye que estuvo velando a su amo en la agencia funeraria sin separarse de él un solo momento:




Aunque las agencias funerarias tienen por norma no permitirle la entrada a animales domésticos a ninguna de las salas en las cuales se están llevando a cabo honras fúnebres, nadie tuvo el corazón para sacar de la funeraria al perrito que quería montar guardia debajo del féretro en el cual él sabía de alguna manera que estaba reposando su amo. Si alguien merecía estar allí al lado del soldado, quizá más que nadie, era su fiel perro Hawkeye que de alguna manera misteriosa para nosotros los humanos sabía que era su amo el que estaba en la caja mortuoria.

Y qué decir de Turco, cuya historia publicada en febrero de 2010 es la siguiente: "Abandonado por su dueño en Tarifa, este labrador estaba al borde de la muerte cuando fue recogido por unos militares. En unos meses pasó de ser un vagabundo a convertirse en el orgullo de un cuerpo de bomberos. Acaba de regresar de Haití, graduado tras salvar 18 vidas. `Turco´ es un perro andaluz y su historia comienza, como la película de Dalí y Buñuel, con una navaja bien afilada. En su caso, el tajo fue en el cuello. Sus dueños le extrajeron así el microchip, una práctica muy habitual entre los propietarios de los 150.000 perros que se abandonan en España cada año, tantos como víctimas humanas en el terremoto de Haití. Sin chip, no hay denuncia. El animal pierde su identidad y, casi siempre, perderá la vida. `Turco´, un labrador jovencito, quizá un regalo de Reyes, vagabundeó no se sabe cuánto tiempo por las afueras de Tarifa, en pleno verano de 2008, y acabó en un campo de maniobras. Lo recogieron unos militares que hacían ejercicios de tiro, muerto de sed, hecho un saco de huesos, lleno de pulgas y parásitos. Y con un pedruscazo en el hocico que todavía supuraba, cortesía de otro `amante´ de los animales. Turco estaba tan traumatizado que olvidó cómo se ladraba, como un niño que enmudece por los malos tratos. Un año después de su odisea, el perro seguía sin poder articular un guau. Así fue como Turco se cruzó en la vida de Cristina Plaza Jorge, una soldado profesional de 22 años, vallisoletana, destinada en Ceuta.`Turco´ se recuperó de sus heridas gracias a los mimos de Cristina. Y recobró la alegría, pues la nobleza nunca la perdió. El sobrino de una vecina, bombero del grupo de especialistas en rescates de la Junta de Castilla y León, lo vio corretear por el pueblo e intuyó enseguida que aquel chucho alegre, vivísimo, que lo olfateaba todo con la curiosidad de un detective, sin despistarse jamás, tenía madera de héroe. Pidió permiso a Cristina para hacerle una prueba. «Ya tenían a `Dopy´, un golden retriever, pero siempre andan buscando nuevos perros. No es nada fácil encontrar candidatos que superen las pruebas."

Esta es la fotografía de Turco al lado de uno de los niños que salvó (por cierto, tengo en casa un perro llamado también Turco, el cual nació el mismo día en que su padre murió, y como su papá se llamaba Turco  pues se le puso el mismo nombre a su recién nacido cachorro):




Otro caso interesante es el de un perrito llamado “Tommy”. Desde que murió su dueña a finales de 2012, su perro “Tommy” asiste todos los días a misa en la Iglesia de Maria Asunta, en San Donaci, sur de Italia, donde espera el regreso de la mujer mayor. El perro, un pastor alemán de 12 años, todos los días pasa de la plaza central del pueblito, en donde se reúnen las personas de la tercera edad y de ahí a la iglesia, donde se instala al lado del altar, con autorización del párroco. “Tommy” no ha dejado de ir ni un día a la iglesia desde que asistió a las exequias de su dueña, cuenta el diario Il Messaggero. Desde entonces, el párroco, Donato Panna, le permite entrar al templo para asistir a bautizos, bodas y entierros. Apenas escucha las campanas o ve llegar el carro fúnebre, el perro entra a la iglesia y sigue al ataúd como si la dueña pudiera resucitar. “Tommy” era un perro vagabundo que la dueña adoptó; ahora que quedó solo, todo el pueblo lo protege, lo alimenta y acaricia como emblema de fidelidad. Las siguientes fotografías muestran al fiel perrito que no pierde la esperanza de poder volver a encontrarse algún día con su dueña:





Tal vez no haya mejor manera de cerrar esta entrada en la bitácora que las siguientes fotos de bebitos y bebitas que parecen estar muy bien protegidos y cuidados por quienes sin duda alguna son y serán por siempre de manera incondicional su mejor amigo: