jueves, 10 de marzo de 2016

Apareció cierto día en la televisión gringa

Hace ya algún tiempo que en los Estados Unidos en la serie de televisión The Outer Limits se transmitió un episodio titulado Gettysburg en el cual un viajero del tiempo se lleva consigo al pasado a dos jóvenes del presente con la intención de cambiar el futuro, tratando de que uno de ellos se convenza de no asesinar al presidente norteamericano en una conmemoración de la batalla de Gettysburg en donde simbólicamente se le dá “sepultura” a la bandera de los estados del Sur, los estados confederados en donde se practicaba el esclavismo. No entraré en detalles sobre la historia, pero sí haré dos observaciones que merecen ser tomadas en cuenta.

La primera observación es que el episodio pronostica que en la fecha en la cual se lleva a cabo el atentado en contra del presidente de los Estados Unidos, el 19 de noviembre de 2013 (una fecha situada en el futuro para cuando se transmitió el episodio), el presidente iba a ser un presidente de raza negra.

Ahora bien, el presidente afroamericano Barack Obama tomó posesión de su cargo el 20 de enero de 2009, y su período terminará en enero de 2017. ¡Pero el episodio en mención de la serie The Outer Limits se transmitió al aire el 28 de julio de 2000, mucho antes de que un afroamericano resultara electo presidente de los Estados Unidos! En el año 2000 era impensable, y considerado casi como una imposibilidad, el imaginar siquiera que algún día Estados Unidos sería gobernado por un presidente de raza negra. Para la sociedad norteamericana de aquél entonces era impensable que un negro en el futuro lejano, ya no se diga en el futuro cercano, pudiera estar sentado en la oficina oval de la Casa Blanca. Les era más fácil a los norteamericanos de ese entonces creer que un platillo volador aterrizaría en las afueras de la sede de la ONU en Nueva York o que Jesús vendría a la Tierra en su segunda venida anunciada en la Biblia.

¡Y sin embargo, sucedió, Estados Unidos tuvo a su primer presidente de piel negra, y justo en un año que coincidía con el año futuro considerado dentro de la serie!

La segunda observación tiene que ver con el “entierro simbólico” que se hace de la bandera confederada de los estados del Sur como un símbolo de algo malo y perverso. Esto ocurre el 19 de noviembre de 2013 en el episodio.

¡Pero en cierta forma algo parecido ocurrió en el estado surista y racista de Carolina del Sur cuando, tras la masacre ocurrida en una iglesia de Charleston atendida por feligresía de raza negra, una masacre perpetrada por un joven de raza blanca llamado Dylann Roof, se estuvo publicitando una fotografía de Dylann Roof publicada en un sitio de supremacía blanca en la cual el asesino racista posaba mostrando orgulloso la bandera de los estados confederados del Sur! La gente se empezó a preguntar seriamente por qué seguía ondeando en los Estados Unidos la bandera confederada, un símbolo vinculado a la esclavitud que se practicó en un vergonzoso pasado. La presión tanto dentro de los Estados Unidos como fuera de los Estados Unidos fue creciendo exponencialmente en contra de Carolina del Sur, hasta que pese a la oposición de muchos norteamericanos residentes en dicho estado a que se removiera la bandera confederada (muchos de los cuales seguramente son seguidores y admiradores del candidato presidencial Donald Trump) se decidió remover de una vez por todas y para siempre la bandera confederada dándole “sepultura”, todo gracias a la muy mala imagen dada por Dylann Roof al símbolo por excelencia de los estados racistas del Sur. De modo tal que el “entierro” de la bandera confederada ocurrió tal y como se había predicho que iba a ocurrir en ese episodio olvidado de la serie The Outer Limits, ¡y hasta la fecha en la que iba a ocurrir el suceso no estaba tan fuera de lo que vino ocurriendo, o sea a 150 años de la batalla de Gettysburg!

Así pues, dos incidentes predichos para el futuro ocurrieron en esa serie de ciencia-ficción, incidentes que a la postre no resultaron tan alejados de la realidad que se predijo en el episodio. Lo único que no ha ocurrido (hasta la fecha, y afortunadamente) pero que ocurre en el episodio es el asesinato del primer presidente de raza negra de los Estados Unidos. Esperamos que ya no se cumplan más de las predicciones hechas en tal episodio.

¿Habrán tenido alguna bola de cristal los productores del episodio? O mejor aún, ¿habrán tenido una máquina del tiempo como la que presentaron en el episodio? Eso habría que preguntárselos en persona. A lo mejor hasta nos pueden dar un “tour” al futuro con su maquinita para poder comprobar las barbaridades que hará Donald Trump en caso de ser electo presidente de los Estados Unidos. Por cierto, también hay otro episodio de la serie The Outer Limits titulado Decompression en donde una viajera del futuro se traslada al presente para convencer recurriendo al engaño a un candidato a la presidencia de los Estados Unidos, muy parecido a Donald Trump, de que se mate, evitándole con ello a los Estados Unidos las miles de barbaridades e insanias que el hombre llamado Wyndom Brody va a cometer cuando sea presidente de dicha nación.

sábado, 5 de marzo de 2016

Curiosa innovación musical de Fifth Harmony

A raíz de un comercial en televisión en donde aparece la actriz mexicana Livia Brito (sustituyendo a Angelique Boyer que aparecía en los comerciales anteriores del mismo tipo) promocionando las papas fritas Ruffles, se está popularizando aún más la parte instrumental de una canción de fondo para el comercial de Ruffles que llama la atención porque tiene un sonido que parece tomado de una composición árabe del Medio Oriente, tocada con lo que en México vendría siendo algo así como una cornetilla como esas que suelen venderse en la temporada de las Fiestas Patrias en México (mes de septiembre).

Muchas personas se están preguntando qué pieza musical podrá ser esa que parece sacada de una composición instrumental árabe. De hecho, ese sonido peculiar no es propio de un país árabe, sino que está inspirado en música típica del sudeste de Europa conocida como música de los Balcanes. La pieza está tomada de una producción musical titulada Worth It que de hecho es interpretada no solo con instrumentos musicales típicos de la música Balcánica sino con voces de cantantes por el grupo musical norteamericano Fifth Harmony compuesto por cinco chicas (Ally Brooke, Camila Cabello, Dinah Jane Hansen, Lauren Jauregui, Normani Kordei) que están siguiendole los pasos a las británicas chicas Spice.

Lo ingenioso de Worth It es haber mezclado entre las interpretaciones vocales una parte completamente instrumental que provoca al principio una reacción sorpresiva porque no es común encontrar intercalado este tipo de variantes dentro de una música pop moderna.

Hasta se me está antojando ir a comprar unas papitas Ruffles para hacerle compañía platónica a Livia Brito que en el comercial mencionado aparece con un diminuto bikini azul que no le sienta nada mal.

jueves, 3 de marzo de 2016

Absolute power



As bad as the outlook appears to be right now with Donald Trump running for the Presidency of the USA, things can get much worse if he actually gets his goal fulfilled due to a simple fact that has been overlooked by many analysts: both Houses of Congress, the House of Representativs and the Senate Chamber, have a majority of Republicans. In principle, whatever legislative proposal Donald Trump may wish to have enacted into law, however crazy, will have the de facto prior approval of both Houses of Congress. After all, will there be a Republican Senator or a Republican Representative in the US Congress willing to vote against a Republican President? In the past, it was easy to blame gridlock in Congress to a divided US Congress where at least one or both Houses was controlled by a party different from the party to which the ruling President belongs. This is precisely what happened to Barack Obama. But with everything (literally!) controlled in Congress by a Republican majority, it is beyond the purview of Democrats trying to stop Donald Trump in whatever actions he wants to take as President, like his intention of building a gigantic dividing wall between the US and Mexico and making Mexico pay for it.

Take Obamacare, for instance. Republicans in Congress have repeatedly vowed to kill Obamacare, but have been stymied by the veto roadblock imposed upon them by a President who is a Democrat. But with Donald Trump as President, it may take just a matter of weeks if not days, to completely do away with Obamacare. The shock wave would be felt (or will be felt) almost immediately by many Americans who were previously unable to afford heath insurance and once again will be unable to afford health insurance, ironically many of them belonging to the same working class Republicans who are right now propelling Trump towards the Presidency. The end of Obamacare will not be felt at all by wealthy moguls such as Donald Trump himself and his kids, but right now who cares among the throngs of supporters who pack Trump’s rallies? They will most certainly feel the hit when reality sinks in, at which time they will remember the old adage “be careful with what you wish for, you may just get it”.

Even worse, with the demise of Justice Antonin Scalia leaving the US Supreme Court with only eight Justices, an even number that can result in many stalemates when the number of votes are equally split (this was the fundamental reason to have a Supreme Court composed of an odd number of Justices, in this case nine, avoiding the possibility of cases ending up in limbo with a Supreme Court equally divided), a certainty looms in the horizon that the next Justice who will take the place of Antonin Scalia will inevitably end being one of Trump’s radicals who will end up voting “yes” on any case where President Trump wants his wish fulfilled. After all, it is the President who nominates candidates to the US Supreme Court, and with both Houses of Congress being controlled by Republicans it is extremely hard to envision how the Democrats will be able to block the confirmation of Trump radicals. Furthermore, it is very likely that Justice Anthony Kennedy (who is nearing 80) and Justice Ruth Bader Ginsburg (who is nearing 83) may well end up giving up the ghost while Donald Trump remains as President. This could ensure more Justices a la Trump in the US Supreme Court (in times of yore, this practice was known as “packing the courts”). It stands to reasons that if President Trump nominates young Trump radicals as Justices to the US Supreme Court, with a rubber stamp seal of approval given by a docile US Congress controlled by Republicans, the judicial legacy of Donald Trump has the potential of extending many years into the future, lasting a full generation, long after Donald Trump has left the Presidency and even if he does not get re-elected. The consequences can be far reaching and profound. Considering that Trump has stated very explicitly that he will outlaw abortion in all cases except rape and incest, the pro-choice movements would have no chance whatsoever of stopping the reversal of Roe versus Wade. And this is just the tip of the iceberg. A return to some kinds of racial segregation validated by a US Supreme Court with Donald Trump appointed Justices could loom in the horizon. A reduction of civil liberties giving the government a much bigger capacity of infringement on the private lives of everyone under the guise of protecting national interest would most likely be unavoidable, with the USA ending up with something even worse than the Patriot Act turned into law by another Republican President, George W. Bush. And all these things would be just for starters. Imagine a federal government running amok with no one to stop it. Almost all of the other warnings that Messr. Trump has issued of what he will do when he becomes President will become a reality. With a Republican Congress backing him all the way and with a Trump-dominated US Supreme Court making it almost impossible (or even impossible) to overturn any of his actions, if there are those who think he is unstoppable now, just wait until he becomes President. Then all Americans, including those who voted for him, will truly now the meaning of the word unstoppable! And once President, he can’t be removed from power, unless he is declared mentally incompetent to exercise, something that a US controlled Congress will be unwilling to do.

Republican Congressmen and Senators, wielding the power they now have with a majority in both Houses of Congress, have already made it clear that they will stall the nomination of whomever President Obama wants to take the place of Antonin Scalia or any other replacements sure to come in due time, not until the new US President is elected. And if that President turns out to be Donald Trump, then it is understood that they will approve whomever Donald Trump want appointed as Justice.

Trump is craftily stirring up the passions of those who lend him an ear with a dangerous combination: anger and nationalism. It is not the first time in world history that this has happened, and already some interesting comparisons are being made, and his growing penchant for white supremacist groups is becoming more and more obvious. It is also not the first time that outlandish expectations have been raised on millions of gullible people who sincerely believe in utopias promised to them by the false prophets who deceive them. Wise men such as George Santayana have previously pointed out that those who are not willing to learn the lessons from the past are doomed to repeat it. The difference this time is that Trump as President will have his finger all the time on the nuclear trigger, and neither Russia nor China will be doing away with their own nuclear arsenals any time soon, wary of the possibility however remote that an authoritarian businessman with no experience whatsoever in foreign affairs will end up being Commander in Chief of the world’s mightiest military power.

Though Trump describes himself as a self-made millionaire, nothing could be farther from the truth. He got his kickstart with an inheritance of 200 million dollars from his Daddy. This wealth was further increased not by investing in industry that can create manufacturing jobs, but by resorting to questionable deals and hostile takeovers for those things where he does best: hotels and casinos. He has grown up as a gambler, and he now aims to gamble with the biggest gamble of them all: the destiny and fate of 319 million Americans. But what if he loses? Again, we must resort to history. There have been many Donald Trumps in the past (far too many) who have let their own people down and whose reign ended up as a catastrophe. But when these men were enthroned under great praises and acclamations as well as great expectations on the promises they had made, nobody knew for sure of the final results. Had they known, instead of crowning him (or her) it is most likely that even his own family relatives would have stopped him.

If Donald Trump errs in one of his famous fits of  anger (we have grown used to them thanks to his recent appearances on the debates as well as his rallies), it is not just him who stands to lose. All America would end up losing, and may very well end up losing big.

Complementing the warning given by George Santayana is another important observation made by Lord Acton: “Power corrupts, and absolute power corrupts absolutely”. And herein lies the greatest danger. If the mind of Donald Trump, further derailed by his tight grip on the cheering crowds that sway under his spell and the snapping of his fingers, becomes conviced that somehow he is some kind of god, further buttressed by a docile US Congress dominated in both Houses by a Republican majority and a US Supreme Court willing to go his way, then not just America but the entire world as well may be in store for a very big surprise. And in this case, considering what’s at stake, it may be a one-way ticket.

The Roman emperor Caligula enjoyed absolute power; and his reign is presumed by many historians to have been one of debauchery and terror. The Red Czar Stalin enjoyed absolute power; see what happened. The Iraqi dictator Saddam Hussein enjoyed absolute power; see what happened. And a Military Junta in Argentina enjoyed absolute power with which it flexed its muscle committing countless atrocitiessee what happened. All too often, the perils of acquiring absolute power seem to be unavoidable. Even the Devil himself was done in by his thirst of absolute power! Is there any human on planet Earth who really believes he is more intelligent than the Devil? Well, perhaps there is, and it is one of the Republican candidates who are seeking the nomination of the party to run for the Presidency.

In a manner of speaking, Donald Trump is already used to exerting absolute power. He is described by most who work around him as a ruthless manager who expects his orders to be obeyed and carried out down to the letter by his subordinates, or else they can be fired on a whim right on the spot, The ill-tempered boss of The Apprentice is not acting, that’s the way he really is; and while it is amusing to watch on TV how he fires one subordinate after another, lashing out at the little people, it is hard to see just how a man with this kind of attitude will create and protect the jobs of millions of US workers who dread a pink slip while at the same time handing out his own pink slips without mercy to those he deems have outlived their usefulness to him. This is precisely the type of man that wants to rule from the Oval Office with an iron fist; he is someone with whom once he makes up his own mind the doors of reason are shut down. He is a Caesar, and expects to be treated as such, with obedience and respect. Caesars owe explanations to no one. If someone stands up to him, if he or she refuses to kneel before him, he/she will be promptly fired (in the distant past, those who had the guts to say no to Caesar were sent to the Roman Coliseum to be eaten up by the lions). But as President of the USA, he will not just hire and fire. He is not –and will never be- the kind of man who restrains himself resisting the temptations of abusing his might.

A growing number of people are already viewing Donald Trump for what he really is, they are aware of the true nature of the man behind the façade and the glamour and his angry rhetoric. The question remains whether in the end there will be enough people to make a difference in the final outcome.

For those who at one time or another have read the Bible, a swift comparison of some quotations and images may end up striking some eerie similarities. Let’s carry out such an exercise. Here goes:





He will cause deceit to prosper, and he will consider himself superior. When they feel secure, he will destroy many and take his stand against the Prince of princes.
(Daniel 8:25)
Don’t let anyone deceive you in any way, for that day will not come until the rebellion occurs and the man of lawlessness is revealed, the man doomed to destruction. 4 He will oppose and will exalt himself over everything that is called God or is worshiped, so that he sets himself up in God’s temple, proclaiming himself to be God.
(2 Thessalonians 2:3-4)



And I saw one of his heads as it were slain to death: and his death’s wound was healed. And all the earth was in admiration after the beast.
(Apocalypse 13-3)
And they adored the dragon, which gave power to the beast: and they adored the beast, saying: Who is like to the beast? and who shall be able to fight with him?
(Apocalypse 13-4)



And there was given to him a mouth speaking great things, and blasphemies: and power was given to him to do two and forty months.
(Apocalypse 13-5)

Absolute power. It is all about absolute power. And Donald Trump is working very hard at getting it. Before giving it to him, Americans should at the very least read the fine print of the contract he is offering as well as the promises he is making. Of course, his true intentions will only be revealed once he gets absolute power delivered unto his hands, once it is too late to take it away from him. And perhaps only then will some of the fine print in his contract become crystal clear.



lunes, 29 de febrero de 2016

Mala suerte de los bebés bisiestos

Este año es un año bisiesto, o sea un día en el que el mes de febrero tiene 29 días en lugar de 28 días. Por lo tanto, este día es 29 de febrero en vez de ser 1 de marzo. Se trata de una corrección que se tiene que llevar a cabo cada cuatro años en el calendario para compensar por el simple hecho de que el movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol no tiene una duración exacta de 365 días sino de 365.242189. Si tomamos la duración del año astronómico o año trópico como 365.25 días, podemos ver fácilmente que después de haber transcurrido cuatro años hay una acumulación no contabilizada de aproximadamente 1/4 de día por año que es equivalente a un día extra. De este modo, para poder poner al día los calendarios de 365 días con el año astronómico, cada cuatro años hay que agregarle un día extra al calendario. Y esto se lleva a cabo agregando un día extra al mes de febrero cada cuatro años.

Los años bisiestos tiene una consecuencia desafortunada para los que han nacido hoy 29 de febrero, que es la fecha de su cumpleaños marcada en sus actas de nacimiento. El año próximo 2017 no será un año bisiesto, y por lo tanto no habrá un 29 de febrero, del 28 de febrero se saltará directamente al 1 de marzo. En estricto “apego a Derecho”, no podrán celebrar sus cumpleaños en 2017. Pero tampoco el 2018 será bisiesto, y no tendrá un 29 de febrero, por lo que el 2018 no podrán celebrar sus cumpleaños. Lo mismo ocurrirá en 2019. Solo hasta el año 2010 que sí es bisiesto podrán celebrar sus cumpleaños en estricto apego a Derecho (en México a cada rato se presume que “vivimos en un Estado de Derecho”).

De este modo, los que nacieron hoy 29 de febrero solo estarán “autorizados” para celebrar sus cumpleaños cada cuatro años. Los demás años no habrá para ellos fiestas de cumpleaños.

Bueno, como en México siempre se encuentra una manera para darle la vuelta a las leyes, los padres de niños y niñas bisiestos recurren a una variante: les celebran sus cumpleaños a sus hijos el 28 de febrero o el 1 de marzo en caso de no haber caído el año en un año bisiesto. Y asunto arreglado. No “conforme a Derecho”, pero sí de acuerdo a la práctica.

Y por cierto, se asentó arriba que el año astronómico contiene no 365 días y un cuarto de día, sino 365.242189 días, lo cual equivale a 365 días 5 horas 48 minutos y 45.10 segundo. Esto significa que, en “estricto apego a Derecho”, aún con la corrección del mes bisiesto de febrero de todos modos esto supone que habrá un atraso de unos 11.25 minutos cada año respecto al año astronómico, lo cual puede no parecer mucho, pero en tan sólo 500 años esto supone un desfase de casi cuatro días. En pocas palabras, a la larga no bastará con los años bisiesto, se vuelve necesario meter otra corrección adicional. Para llevar a cabo esta corrección se inventó lo que se conoce como el año secular, el último año de cada siglo y el cual por lo tanto es un múltiplo de 100 (cada siglo tiene 100 años). Para evitar desfases cronológicos, el calendario gregoriano que entró en vigor en 1582 establece que solamente los años seculares que sean divisibles entre 400 serán años bisiestos. Por ejemplo: los años seculares 1700 y 1900 no fueron bisiestos porque no son divisibles entre 400, pero los años 1600 y 2000 sí lo fueron. De este modo, los años seculares bisiestos fueron y serán: 1600, 2000, 2400, etc. Sin darse cuenta, los “niños milenarios” que nacieron en el año 2000 fueron los desafortunados porque ese año sí fue bisiestos, con un 29 de febrero, mientras que los niños que nacieron a principios del siglo veinte, o sea el año 1900, se salvaron de nacer en un año bisiesto pese a que tal año sí era divisible entre 4. Sin embargo, los afortunados de 1900 tendrían hoy 116 años, y al mes de marzo de 2016 solo había dos personas en todo el mundo con esa edad. Sin lugar a dudas, se trata de las dos personas más afortunadas del planeta en lo que a salvarse del asincronismo bisiesto se refiere.

sábado, 27 de febrero de 2016

Arranca nueva campaña negra del PAN



En este mes de febrero de 2016 se empezaron a transmitir por radio y television en todo México miles de spots en lo que usualmente se conoce como los “tiempos oficiales”, y uno de ellos elaborado por el Partido Acción Nacional (PAN), el primero de sus spots dirigidos específicamente a la población del estado de Chihuahua, llama la atención. En los televisores, a la vez que se van dibujando unas caricaturas groseras que son prolegómeno de una muy anticipada guerra sucia, una voz en off va diciendo lo siguiente:
¿En qué momento nos acostumbramos al dinero, al cinismo y al descaro, a que se burlen de un pueblo entero mientras ellos lo celebran brindando?... ¿En qué momento dejamos que nuestra tierra se perdiera entre la violencia, la corrupción y el abandono?... ¿En qué momento diremos ya basta? ¡Chihuahua, levántate, defiéndete! Sacúdete aquello que te hace daño, te lastima, te ofende. ¿En qué momento saldremos unidos con valor, con decisión, con alegría, a decirles ¡no más!, ¡nunca más!, ¡ya estuvo bueno!? ¡PAN!
Las imágenes que aparecen en el spot imputan un delito de manera falsa y calumniosa al gobernador del Estado de Chihuahua, César Duarte Jáquez. El spot fue elaborado justo cuando el candidato del PAN ungido (en cónclave cupular a puerta cerrada dentro del PAN sin proceso democrático alguno de por medio) para la gubernatura de Chihuahua era un político ampliamente conocido, un político de nombre Javier Corral. A él se le atribuye la auditoría del texto del spot. Inclusive hay quienes afirman reconocer la voz en off del spot como la voz del mismo Javier Corral en lo que vendría siendo una propaganda subliminal (ilegalmente fuera de los tiempos oficiales de campaña) para ir acostumbrando a los televidentes y radioescuchas a la voz del autoproclamado “salvador de Chihuahua”.

Veamos algunas de las aserciones del “spot” contrastadas con la realidad de los hechos:

¿En qué momento dejamos que nuestra tierra se perdiera entre la corrupción?

La respuesta inevitable es que ello ocurrió cuando el PAN, que llegó a la silla presidencial en el 2000 jactándose de ser el “partido de los católicos”, el “partido de los cristianos”, el “partido con principios morales”, en vez de llevar a cabo una limpieza general, se alió con lo más corrupto del régimen anterior a lo cual sumó lo suyo propio, y el ejemplo más emblemático de esto es la corrupta lideresa magisterial Elba Esther Gordillo a la cual vemos al lado de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón ya como presidentes de México en sus respectivas épocas:





En todo el tiempo que gobernó el PAN a México desde la silla presidencial, la corrupta lideresa fue respetada y protegida a cambio de los favores de que esta mujer amoral le estuvo dando al PAN, y no hubo un solo panista que publicara un desplegado denunciando el otorgamiento de impunidad a tan corrupta lideresa. La lideresa eventualmente fue a dar a prisión:



pero para que esto ocurriera fue necesario que el pueblo de México primero expulsara al PAN de la silla presidencial regresándole al PRI el mando del país.

¿En qué momento nos acostumbramos al cinismo y al descaro?

En respuesta al spot del PAN, podría decirse que muchos mexicanos se acostumbraron al cinismo y al descaro ante escándalos como el de la diputada panista Lucero Sánchez, la cual usando una identidad falsa:




visitó al Chapo Guzmán en su celda en el penal del Altiplano justo antes de su fuga:




Esta diputada era ni más ni menos que la misma persona que encabezaba a la puritana cuan corrupta bancada panista en el Congreso del Estado de Sinaloa, “salvando a Sinaloa de la corrupción” y teniendo el cinismo y el descaro de estarles de estarles dando cátedra de moral y honradez a los sinaloenses. ¿Y qué decir de la fiesta orgía –con el pueblo de México pagando todos los gastos y hasta las propinas- que se llevó a cabo en Puerto Vallarta en enero de 2014? Y hay muchos otros escándalos, aunque basta con mencionar unos cuantos, para darse una idea de la pobredumbre de quienes se ostentan como puritanos de salvación volteando la cabeza hacia otro lado cuando se les confronta con datos como estos. Más cinismo y descaro en abundancia del partido que por mucho tiempo estuvo proclamando a los cuatro vientos que acabaría “de tajo y para siempre” con la corrupción en México llevando a los mexicanos a la tierra prometida del paraíso panista.

¿Y qué decir de la fuga del Chapo de la prisión de Puente Grande, su primera fuga, para la cual el Chapo usó el 19 de enero de 2001 la misma principal puerta de entrada al penal por la cual había entrado al reclusorio? Esta fuga ocurrió (en forma por demás sospechosa) a menos de dos meses de que el PAN empezara a gobernar por vez primera el país entero con Vicente Fox a partir de diciembre de 2000. Y en los 12 años que transcurrieron (también en forma por demás sospechosa) el Chapo permaneció libre en el transcurso de las dos administraciones presidenciales panistas (de 2000 a 2006, y de 2006 a 2012). El Chapo eventualmente fue recapturado, pero ello requirió que primero el PAN fuera expulsado de la silla presidencial por el pueblo en el 2012. Y si bien hubo otra fuga del Chapo en la administración del priista Peña Nieto, para lograrlo el Cártel de Sinaloa tuvo que recurrir a la construcción de un elaborado y costoso túnel que hoy por hoy es considerado una maravilla de la ingeniería moderna, y de cualquier modo el Chapo fue recapturado tras esa fuga algunos meses después por la misma administración priista de Enrique Peña Nieto. Si por el Chapo fuera, el preferiría mil veces que el PAN con el cual le fué mucho mejor gobernara a México en lugar del PRI.

Y a nivel estados la corrupción panista resulta evidente. Basta citar como ejemplo al corrupto ex gobernador Guillermo Padrés, el cual por cierto sigue militando dentro del Partido Acción Nacional. Son tantos los escándalos en que se ha visto envuelto este sujeto así como sus más cercanos colaboradores que se requiere un libro de varios volúmenes para describirlos.

Mucho antes de que el PAN empezara a gobernar al país desde la silla presidencial, ya en Chihuahua había sobradas sospechas de corrupción en grado supremo, poco después de que el PAN empezó a gobernar el estado de Chihuahua con Francisco Barrio Terrazas en agosto de 1992. Justo al poco tiempo de que el PAN tomó las riendas del poder en Chihuahua, precisamente allí empezó a crecer al mismo tiempo en forma desproporcionada uno de los cárteles de drogas más poderosos del mundo, el Cártel de Juárez encabezado por Amado Carrillo Fuentes El Señor de los Cielos quien jamás tuvo problema alguno para el manejo y el transporte de sus mercancías por el estado de Chihuahua en los seis años en los que el panista Francisco Barrio estuvo gobernando el estado. Bueno, en realidad si tuvo un problema. De acuerdo a una nota publicada en el periódico norteamericano El Paso Times en primera plana a seis columnas el 15 de octubre de 2000 citándose documentos oficiales manejados en una Corte de Distrito de los E.E.U.U. en la ciudad de El Paso, el gobernador panista Francisco Barrio Terrazas estuvo abusando de su poder como gobernador de Chihuahua al estarle exigiendo grandes cantidades de dinero a nadie menos que a Amado Carrillo, lo cual hizo que Amado Carrillo se molestara e inconformara porque el gobernador Francisco Barrio siempre le estaba pidiendo grandes cantidades de dinero. Curiosamente, el poderío del Cártel de Juárez empezó a declinar con la muerte de Amado Carrillo cuando el gobernador Francisco Barrio estaba ya en su último año de gobierno. (Hay varios analistas y medios que opinan que la presunta estrecha asociación del gobernador Francisco Barrio con el Cártel de Juárez así como la violenta lucha que se desató entre el Cártel de Juárez y el Cártel de Sinaloa cuando éste último trató de arrebatarle la plaza al Cártel de Juárez fue el verdadero motivo por el cual un temeroso y cobarde Francisco Barrio le pidió al entonces presidente de México Felipe Calderón que lo sacara de México enviándolo fuera del país con algún buen puesto, a lo cual accedió Felipe Calderón enviándolo como embajador plenipotenciario de México a Canadá con un jugoso sueldo pese a que Francisco Barrio no tenía ninguna experiencia en el ramo diplomático pero poniéndolo a salvo del Cártel de Sinaloa para el cual era una prioridad eliminar a todos aquellos que habían apoyado o pudieran apoyar desde las altas esferas del poder al Cártel de Juárez.) El caso es que la nota publicada por el periódico El Paso Times jamás fue refutada ni contestada por el gobernador Francisco Barrio Terrazas, y sobre dicha nota el PAN siempre ha guardado silencio absoluto hasta el día de hoy.

¡Y aún así el PAN y su candidato a la gubernatura de Chihuahua tienen el cinismo y el descaro de presentarse hoy ante México (y ante los chihuahuenses) como los “salvadores de México”!

Precisamente por el cinismo y descaro, por la terrible descomposición moral interna dentro del PAN, muchos militantes valiosos han abandonado para siempre las filas de dicho partido. ¡Hasta el mismo ex presidente Vicente Fox abandonó al PAN convencido del nido de víboras en que se había convertido, felicitando a otros por hacer lo mismo!

¿En qué momento nos acostumbramos a que se burlen de un pueblo entero mientras ellos lo celebran brindando?

Pues en el preciso momento en que quienes desde las filas de la oposición le habían prometido a un pueblo entero un “cambio” si llegaban al poder mantuvieron intactas en beneficio propio las inequidades e iniquidades de las que habían estado acusando en otros tiempos al anterior partido gobernante. A modo de ejemplo (y se podrían citar millares de ejemplos), es un hecho palpable y manifiesto que uno de los mayores agravios que se cometen en contra del pueblo de México es el otorgamiento del fuero que ha sido una fuente inagotable de abuso y corrupción, con senadores y diputados plurinominales burlándose de la aplicación de la ley al situarse ellos mismos por encima de las leyes volviéndose intocables, carcajeándose de los agentes del orden al escupirles en el rostro las consabidas frases de siempre: “¿Sabes quién soy yo?, ¿Sabes con quién te estás metiendo? A mí no me puedes detener ni me puedes tocar siquiera porque yo tengo algo que tú no tienes, tengo fuero, así que quítate de mi camino estúpido imbécil”. En los doce años que gobernó el el PAN a todo México bien pudo haber presentado en el Congreso una iniciativa para la eliminación total y absoluta del fuero, pero no movió un solo dedo para hacerlo. Hasta ahora el único partido que ha manejado como tema de campaña la eliminación del fuero es el partido Encuentro Social, sin el apoyo ni el respaldo del PAN. Y el mismo Javier Corral que hoy quiere ser gobernador prometiendo mayor seguridad jamás en su vida ha metido por cuenta propia una iniciativa de ley en el Congreso para la eliminación del fuero simple y sencillamente porque la eliminación del fueron no le conviene a nadie que quiere estar situado por encima de la Ley y quiere gozar de impunidad absoluta para cometer desmanes y burlarse de un pueblo entero así como de los agentes del orden público que tienen la ardua tarea de hacer cumplir las leyes del país mientras que quienes gozan de impunidad gracias a su fuero lo celebran brindando.

¿En qué momento dejamos que nuestra tierra se perdiera entre la violencia?

Pues a partir del momento en que el segundo presidente emanado del PAN, Felipe Calderón, empezara a gobernar a México. A unas cuantas semanas después de tomar posesión de su cargo, Felipe Calderón se trasladó a su estado natal Michoacán para declarar una guerra contra el narco, para lo cual sacó al Ejército de los cuarteles dándole una labor para la cual los soldados no estaban preparados, detonando una guerra sangrienta que le dejó a México más de 50 mil muertos (más muertos que los que le costó a Estados Unidos la guerra en Vietnam) y más de 20 mil desaparecidos. En el caso de Ciudad Juárez, otrora próspera y progresiva ciudad, el PAN con su violenta narcoguerrita iniciada desde la presidencia de México por Felipe Calderón destruyó a Ciudad Juárez conviertiéndola en la ciudad más violenta del mundo. El baño de sangre no se dió únicamente en Chihuahua, también se dió en otros estados, por lo cual la mayoría de los chihuahuenses culparon no al gobernador priista de Chihuahua sin al presidente panista que gobernaba a México. Muchas fábricas maquiladoras se fueron y se perdieron muchos empleos, mucha gente emigró y muchos negocios cerraron sus puertas, convirtiéndose en un espectro de lo que alguna vez fué. Y a otras ciudades y otros estados del país no les fue mucho mejor. Todo esto ocurrió cuando el PAN gobernaba al país entero en uno de los sexenios más trágicos y violentos de que se tenga memoria desde los tiempos de la Revolución y la Guerra Cristera.

Mucho antes de que el PAN empezara a gobernar a todo México desde la silla presidencial, en Chihuahua se desató la violencia en contra de las mujeres poco después de que el PAN empezó a gobernar el estado de Chihuahua con Francisco Barrio Terrazas. A los seis meses de haber empezado a gobernar el PAN en Chihuahua, en enero de 1993 ocurrió el primer feminicidio de muchos otros que habrían de venir en esta sangrienta y corrupta administración, feminicidios que fueron creciendo hasta rebasar el centenar, quedando la mayoría de los crímenes contra mujeres cometido en los tiempos del PAN sin ser esclarecidos.

El spot al que se alude aquí es el primer obús con el cual el PAN abrió oficialmente en febrero de 2016 en los medios de comunicación masiva su campaña negra de guerra sucia para tratar de apoderarse de la gubernatura de Chihuahua. Carente de propuestas constructivas, carente de proyectos e ideas nuevas, ensombrecido al haber estado incumpliendo en las últimas tres décadas sus falsas promesas de un “CAMBIO” que nunca se dió, el PAN le sigue apostando todo a las guerras sucias sin darse cuenta de que, a diferencia de las campañas presidenciales del 2000 y el 2006 (habiéndole echado bastante lodo en esta última al candidato Andrés Manuel López Obrador a quien estuvo acusando sin cesar como un peligro para México), esta estrategia de descrédito, discursos viscerales y campañas negras le dejó de funcionar y ya no le sirve para nada. Ciertamente No le funcionó en sus intentonas de mantener o recuperar la gubernatura de Chihuahua ni en 1998, ni en 2004, ni en 2010, pero parece que en el PAN siguen sin querer aprender la lección. No quieren entender que el pueblo ya se cansó de ellos y ya abrió los ojos. Más recientemente, volvieron a perder las elecciones para la gubernatura en Colima después de que con maniobras semi-legales lograron la anulación de la primera elección, refrendando la primera derrota panista en Colima con una segunda derrota con un margen aún mayor de votos en contra emitidos por colimenses enardecidos y hartos hasta el cansancio con las campañas negras del PAN. Pero ni así han asimilado la lección. Será porque el PAN desde hace mucho tiempo que dejó de ser un partido de mayorías en el que militaban muchos simpatizantes para terminar convertido en el botín de unos cuantos que lo usan como negocio particular para acaparar todas las canonjías plurinominales que puedan lograr, unos cuantos como Javier Corral quien hoy quiere convertirse en gobernador de Chihuahua “porque es lo menos que merezco” para catapultarse desde allí a la presidencia de la República.

En Chihuahua, desde la década de los ochentas, el PAN siempre le ha apostado a las guerras sucias, al descalificativo, al infundio, a la calumnia, a lo cual ha sumado otras artimañas como la manipulación de las encuestas y los sondeos de opinión prefabricados “a la orden”. El senador plurinominal Javier Corral, al cual los chihuahuenses conocen bastante bien desde hace tiempo:




y el cual tiene ya preparada una campaña negra feroz y despiadada en contra de todos sus opositores, le apuesta a que las nuevas generaciones de chihuahuenses desconocen cómo él mismo promovió una Ley Mordaza (conocida también como la Ley Corral) bajo el pomposo título “Ley Federal de Comunicación Social” para someter a periodistas y editores, la cual no pudo ser convertida en ley por el repudio generalizado que provocó. Le apuesta también a que en los últimos 20 años han ido muriendo miles de chihuahuenses principalmente de la tercera edad que habían quedado convencidos de que todos los malos gobiernos del PAN en Chihuahua (como el que en 1998 le dejó a Chihuahua la mayor deuda pública en su historia) el PAN no merecía un solo voto, llevándolo en derrota tras derrota en las urnas. Le apuesta a que en Chihuahua ya no quedan muchos que están familiarizados con su soberbia y su prepotencia. Carente de experiencia en el arte de gobernar (jamás ha sido alcalde de ninguna ciudad ni ha administrado finanzas públicas en ningún ramo, guiado siempre por su creencia personal de que ninguna alcaldía está a la altura de su grandeza y merece no algo “furris” sino por lo menos una gubernatura), se presenta demagógicamente como un mesías redentor que acabará para siempre –ahora sí según él- con la corrupción y el enriquecimiento ilícito a costa del poder, sin mediar el hecho de que él mismo se ha estado enriqueciendo a manos llenas a costa del erario público saltando de diputaciones plurinominales a senadurías plurinominales y viceversa sin que su nombre aparezca jamás en las boletas electorales (él es el que más se ha opuesto incluso con ferocidad a la propuesta priista de reducir las diputaciones y senadurías plurinominales, lo cual Javier Corral considera un atentado directo en contra de su cómodo estilo de vida, un cómodo estilo de vida a expensas de los demás).

Dándose golpes de pecho, Javier Corral le apuesta a que muchas de las cosas negativas de su pasado se encuentran documentadas en hemerotecas que muy pocos consultan y bibliotecas que casi nadie visita. Le apuesta al desconocimiento y la ignorancia, esas son sus armas favoritas, junto con su lema favorito “calumnia, que algo queda”. Su discruso es el mismo: todos los que no están con el PAN (o mejor dicho, con él) son traidores a México, son los “malos”, y los que secundan al PAN (o mejor dicho, a él) son los “buenos”. No hay intermedios, no hay sombras de gris, esto es precisamente lo que se llama maniqueísmo en su más pura expresión,

Javier Corral le apuesta también a otras cosas, como el que todavía haya chihuahuenses que ignoran que aquí mismo en esta bitácora se le ha señalado directamente desde hace más de un año como cómplice en el encubrimiento del asesinato de un periodista habiéndosele lanzado un reto en la sección de Comentarios del trabajo aludido para que dé la cara en una confrontación abierta a todos los medios de comunicación (locales, nacionales y extranjeros) con la presencia de dos miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa para que intente refutar la grave acusación que se le hace.

De Javier Corral como candidato de mayoría (no-plurinominal) se puede esperar –y en realidad es lo único que se puede esperar- en 2016 una guerra sucia despiadada e inmisericorde, una interminable cadena de ataques viscerales y diatribas no solo en contra del PRI y del candidato priista Enrique Serrano Escobar sino en contra de cualquiera que se interponga como obstáculo entre él y la gubernatura de Chihuahua, incluído hasta el mismo candidato independiente “Chucho” Barraza. Es un Donald Trump a la mexicana, carente de escrúpulos y valores. Siempre ha sido así excepto que cada año se vuelve más astuto y más artero sabiendo a quiénes tiene que corromper “bajo la mesa” para lograr sus propósitos. Sin embargo, él nunca pierde, porque aún si es rechazado nuevamente en las urnas por los chihuahuenses en este 2016, no tendrá problema alguno en seguirse lanzándose una y otra vez como diputado plurinominal o senador plurinominal una y otra vez, hasta que el PAN desaparezca del escenario político al seguir perdiendo militancia y continuar su decadencia.

¿En qué momento diremos ya basta? Chihuahua, levántate, defiéndete!

De hecho, Chihuahua ya se levantó y ya despertó desde hace buen tiempo, primero en 1910 con la Revolución Mexicana que echó fuera al dictador Porfirio Díaz de la silla presidencial después de una larga dictadura que duró tres décadas, y tiempo después en 1998 cuando expulsó al PAN de la gubernatura de Chihuahua negándole repetidamente su regreso al poder tanto en la gubernatura de Chihuahua como en la presidencia de México, como es probable que lo vuelva a hacer este domingo 5 de junio de 2016 en las elecciones para la gubernatura si los hechos mencionados arriba reciben difusión. Y a nivel nacional, México entero también se levantó y despertó cuando en 2012 echó al PAN de la silla presidencial relegándolo a tercera fuerza política.

jueves, 25 de febrero de 2016

Ex presidente Vicente Fox sigue mi ejemplo

El día de hoy se supo a través de los noticieros nacionales y mundiales que el ex Presidente de México Vicente Fox, en una entrevista llevada a cabo por el conductor Jorge Ramos de Univisión, dijo lo siguiente en respuesta a la pretendida muralla divisoria que el precandidato presidencial republicano Donald Trump afirmó que construirá a lo largo de toda la línea divisoria entre México y Estados Unidos haciendo que todos los mexicanos paguen por la construcción de esa muralla:
“I’m not going to pay for that fuckin wall. He (Trump) should pay for it. He’s got the money.”
La traducción al Castellano de lo dicho por Fox es la siguiente:
“Yo no voy a pagar por esa pinchi muralla. Él (Trump) debería pagarla. Él tiene el dinero.”
Furioso, en un debate llevado a cabo ese mismo día entre los precandidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos, el soez y grosero Donald Trump haciéndose el ofendido y fingiéndose injuriado acusó a Fox de usar un lenguaje escandaloso y vulgar (!!!). Enfurecido por lo que dijo Fox, Trump arremetió advitiendo que como represalia le iba a agregar tres metros más de altura a la muralla, de modo tal que si la muralla iba a tener siete metros de altura pues ahora va a tener diez metros de altura. “Que al fin y al cabo los mexicanos son los que van a pagar por la construcción del muro”. ¡Yeah! Those dirty, stinking, rotten, sweaty good for nothing Mexican greasers (ovación de pie dentro del Partido Republicano para el pato Donaldo).

Es la primera vez que un personaje históricamente relevante para México, el precandidato Republicano Donald Trump, se pronuncia públicamente en referencia directa a la pretendida muralla de Donald Trump para dejar asentada claramente su posición de que no tiene la menor intención del mundo de pagar lo que a él le toque por la construcción de la muralla.

Sin embargo, no es la primera vez que un mexicano se pronuncia públicamente y en forma abierta dejando en claro que no piensa pagar un solo centavo del dinero que Donald Trump piensa extraer de los mexicanos para la construcción de su muro.

Anteriormente, en esta misma bitácora, el martes 1 de septiembre de 2015 en un trabajo publicado en Inglés titulado “This is for you, Mister Donald Trump”, yo le expresé públicamente y en forma abierta a Donald Trump las varias razones por las cuales su pretendida muralla es una soberana estupidez, dejándole en claro mi oposición a pagar la parte que me toque por la edificación de su muralla.

De este modo ya somos dos, Vicente Fox y yo, los mexicanos que le hemos dejado bien claro al payaso de Donald Trump que no pensamos pagarle la parte que nos toca por la construcción de su muralla divisoria.

Pero México cuenta con una población de 120 millones de habitantes. ¿No habrá entre esos 120 millones alguien más, además de Vicente Fox y yo, que también se atreva a decirle públicamente a Donald Trump que no le pagará un solo centavo de la parte que le toque por la construcción de la muralla? Debe de haberlo, o por lo menos debería de haberlo. Pero si lo(s) hay, ¿por qué no se ha(n) manifestado públicamente y en forma enérgica en contra de Donald Trump y en contra del pretendido cobro por la construcción de esa muralla? ¿En dónde están los llamados “líderes morales” como Eruviel Avila, Cuauhtemoc Cárdenas, Santiago Creel, Alejandro Encinas, Rafael Moreno Valle, Amalia García, Miguel Mancera, Manlio Fabio Beltrones, Andrés Manuel López Obrador, y muchos otros como ellos? ¿Qué esperan para empezar una campaña unificada de recolección de firmas a través de la Web en contra del pretendido cobro por la construcción de esa muralla? Si alguno de ellos hubiera abierto ya una página Web para recolectar firmas, estoy seguro de que en cuestión de días se podría recabar sin problema alguno las firmas de varios millones de mexicanos en contra de Donald Trump. ¿Y qué esperan alcaldes de ciudades como Cancún, Puerto Vallarta, Acapulco, Monterrey, Guadalajara y Querétaro para declarar a Donald Trump como persona non grata por su pretendido cobro a todos los mexicanos por el costo de su muralla? Ya lo deberían de haber hecho, a menos de que le tengan miedo.

Aunque Trump estima que su muralla divisoria tendrá un costo aproximado de 10 mil millones de dólares, tomando en cuenta los tres metros adicionales de altura que le piensa agregar en represalia por los comentarios de Vicente Fox una estimación más realista ronda en los 25 mil millones de dólares. Esto significa que, en un reparto equitativo del costo de la muralla, en un país con 120 millones de habitantes le tocarán $208 dólares a cada uno de los habitantes de México, inclusive cada uno de los recién nacidos en México que aún no tienen una cuenta bancaria a su nombre.

Es importante dejar en claro que no se trata de protestar como mexicanos en contra de la construcción de la muralla Trump dentro del territorio norteamericano. Lo que quieran hacer los norteamericanos y el hombre que elijan como su presidente (¿Trump?) dentro del territorio norteamericano es asunto interno de ellos, y México no tiene injerencia alguna en andarse metiendo en cualquier cosa que los norteamericanos quieran hacer dentro de su propio territorio. Pero el que los norteamericanos quieran que otro país o el resto del mundo pague por sus pecados es una cosa completamente diferente, porque allí ya estarían lastimando y afectando a muchos otros que no son culpables por las cosas que quieran hacer o no hacer los norteamericanos.

Donald Trump ha encontrado en los mexicanos el chivo expiatorio ideal para culpar a otros por el declive del imperio norteamericano. Ningún mexicano (específicamente, todos los que vivimos y trabajamos en México) tiene la culpa de que el sistema capitalista desbordado al extremo por los presidentes Republicanos que han estado en el poder (el último presidente norteamericano George W. Bush recurriendo a las mentiras de las supuestas armas de destrucción masiva que había en Irak empezó una guerra que desestabilizó al Medio Oriente y detonó en buena medida y a la larga lo que hoy se conoce como la Gran Recesión) se encuentre con la horca al cuello a causa de una deuda pública de varios trillones de dólares que se antoja impagable. Ningún mexicano tiene la culpa de que el sistema político norteamericano haya creado las condiciones para que se acumulen cantidades cada vez mayores de la riqueza nacional en una proporción cada vez menor de gente trayendo consigo una desigualdad cada vez más grotesca de la riqueza nacional. Los mexicanos en general tampoco somos culpables de que en los Estados Unidos, país hedonista por excelencia, se lleve a cabo el mayor consumo de drogas en el planeta acelerando la decadencia moral y espiritual del imperio. Y ultimadamente, ningún mexicano tiene la culpa del declive de los Estados Unidos como potencia imperial mundial como tampoco la tuvo de la decadencia del Imperio Romano. Son fenómenos de la Historia dictados por circunstancias históricas únicas; se dan cuando se dan, con o sin ninguna planeación de por medio.

El mismo día en que Vicente Fox afirmó publicamente que no pensaba pagarle a Trump un solo centavo por la construcción de su #&!@$*#% muralla, el vicepresidente Joe Biden que se encontraba en México ofreció una disculpa por la feroz retórica anti-mexicana de Donald Trump, diciendo que “el discurso de uno de los aspirantes (Donald Trump) en contra de los mexicanos no representa el punto de vista de la gran mayoría de los estadunidenses”. Tal vez no, pero sí representa el punto de vista de la gran mayoría de los estadounidenses que pertenecen al partido Republicano, confirmado por la amplia delantera que el precandidato Donald Trump lleva sobre todos los demás precandidatos de dicho partido a la presidencia de los Estados Unidos. No se trata de unas cuantas docenas de norteamericanos xenófobos, estamos hablando de millones y millones que no se habían atrevido a “salir del closet” como racistas desde los tiempos en los que las luchas por los derechos civiles los obligaron a recular. Siempre estuvieron allí, antes públicamente, después a escondidas, y ahora en 2016 vuelven a salir a flote en grandes números aclamando con vítores a Donald Trump. Y tienen toda la intención del mundo en convertirlo en presidente cuando se lleven a cabo las elecciones el próximo 8 de noviembre de 2016 (en menos de nueve meses).

Lo más preocupante de todo es que Donald Trump ha sido más que nada el psicólogo (y artista) consumado que ha logrado que afloren a la luz los sentimientos anti-mexicanos que muchos norteamericanos siempre habían negado tener pero que estaban escondidos allí en lo más profundo de su subconsciente. Donald Trump ha logrado que muchos norteamericanos dejen salir a flote libremente su odio xenófobo en contra de sus vecinos del sur. En rigor de verdad, este odio racista y xenofóbico no es muy diferente del que tenían los norteamericanos cuando en elecciones libres y democráticas eligieron por mayoría como su presidente a su muy aclamado James Polk que abrazó la doctrina expansionista del Destino Manifiesto para invadir a México arrebatándole más de la mitad de su territorio. Quizá Donald Trump tarde o temprano quiera usar pretextos similares para arrebatarle a México más territorios como Baja California, Yucatán, Chihuahua, en fin, cualquier cosa que se le venga a la mente aprovechándose del hecho de ser (en caso de llegar a la presidencia) el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la primera potencia militar mundial. Después de todo, el lema de campaña de Donald Trump ha sido desde un principio “Hagamos a los Estados Unidos grande otra vez”. ¿Estamos entonces ante una segunda edición del Destino Manifiesto? No es de extrañar que cada vez haya más analistas y editorialistas que, alarmados ante un precandidato que está confirmando que una gran parte del electorado norteamericano tiene la misma mentalidad que los norteamericanos que simpatizaban con el Ku Klux Klan, están proponiendo seriamente que en caso de lograr llegar Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, México vaya preparando de antemano pactos de asistencia militar mutua con otros países como China y Rusia que también deben de sentirse amenazados y preocupados en caso de que Trump se convierta en presidente de los Estados Unidos.

Los millones de norteamericanos que odian al mexicano y que están votando masivamente por Donald Trump, carentes de seso en su gran mayoría, no se han puesto a pensar siquiera en que el Partido Republicano tiene mayoría en ambas cámaras del Congreso, la Cámara de Representantes y la Cámara de Senadores, y si Trump se convierte en presidente entonces no habrá nadie que lo detenga. Los Demócratas no lo podrán detener, al ser minoría en ambas cámaras del Congreso, y los Republicanos le concederán la aprobación de todas las iniciativas de ley que se le peguen en gana a Donald Trump, habido el hecho de que el Partido Republicano ya se ha comportado irresponsablemente en el pasado reciente en cosas importantes tales como el control de armas. Si Donald Trump quiere invadir a México como lo hizo James Polk, nada lo detendrá y contará con el apoyo incondicional en el Congreso de sus colegas Republicanos. Si quiere construír su muro cobrándoselo a los mexicanos, también contará con el apoyo para eso. Peor aún, con la muerte reciente del Ministro Antonin Scalia y el posible retiro de otros Ministros avejentados, no habrá quien pueda parar judicialmente ninguna de las pretensiones insanas de Donald Trump habido el hecho de que el presidente de los Estados Unidos es quien escoge y nomina a cualquiera que se le pegue en gana para ocupar las vacantes en la Suprema Corte, y un Congreso dominado en ambas cámaras por el Partido Republicano no le negará la confirmación de sus nominados que indudablemente serán aquellos que comulguen al cien por ciento con las posturas radicales de Donald Trump. Y lo más importante, Donald Trump tendrá en sus manos el maletín con el cual tendrá acceso a los códigos nucleares secretos que le dan el poder para iniciar la Tercera Guerra Mundial y acabar con el planeta. ¿Se atreverá Trump ya como presidente a recurrir al poderío del maletín para amenazar a otras naciones del orbe con tal de imponerles sus condiciones y caprichos? Esto está para meditarse y pensarse seriamente, máxime que no lo están haciendo los millones y millones de norteamericanos que están llevando casi en hombros a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos.

Por lo pronto, sería recomendable que otros mexicanos así como organizaciones prominentes de la sociedad mexicana se vayan uniendo al repudio manifestado ya por dos mexicanos (Vicente Fox y yo) en negarse a pagarle al gobierno de los Estados Unidos por la muralla que Donald Trump piensa construír en la línea divisoria con México. Ha llegado la hora de las definiciones, ha llegado el momento en que cada quien debe pronunciar sus lealtades y decidir con quién está, con Donald Trump y los Republicanos racistas y xenofóbicos, o con México. Es ahora, o nunca, porque cuando el próximo presidente de los Estados Unidos sea juramentado como tal el mediodía del 20 de enero de 2017, será ya demasiado tarde.

Posible cura preventiva vs alergia a cacahuates

Quienes tienen hijos con alergia a los cacahuates conocida también como alergia al maní así como aquellos adultos que padecen la alergia a los cacahuates están acostumbrados a vivir un calvario lleno de incertidumbres y sinsabores.

No hay cura para este padecimiento. Sin embargo para aquellos padres de familia temerosos de que sus hijos puedan desarrollar este tipo de alergia que puede ser muy peligrosa e incluso mortal, su mayor ilusión es que pudiera haber algún tipo de “vacuna” para proteger a sus hijos de desarrollar esta condición.

Y de acuerdo a un reporte reciente del King’s College London, en principio parece que sí hay una “vacuna”, la cual consiste en ¡los mismos cacahuates! El truco radica en darles de comer cacahuates (o mejor dicho, un alimento elaborado con polvo de cacahuates o crema de cacahuates destinado a quienes no tienen dentición desarrollada para poder masticar alimentos duros) a los niños en sus primeros meses de vida, cuando son unos bebés golosos y glotones. El Doctor Gideon Lack del King’s College afirmó: “El consumo en lugar de la abstinencia parece ser lo dá protección en contra de la alergia a los cacahuates”.

La idea de darle a un bebé algo que en condición desarrollada como niño o adolescente puede llevar a cualquiera que padezca alergia a los cacahuates a su tumba inclusive en cantidades muy pequeñas quizá parecerá descabellada e inclusive insana. Pero tal parece que esta terapia preventiva puede trabajar.

Los investigadores enrolaron a 640 niños menores del año de edad que estaban situados entre la población propensa a desarrollar alergia a los cacahuates dados sus antecedentes familiares. A la mitad de ellos se les acostumbró a recibir una ración pequeña de cacahuates por lo menos tres veces por semana, mientras que a la otra mitad se le ordenó abstenerse de ingerir cualquier tipo de cacahuate por lo menos hasta cumplir los cinco años de edad.

Para que se pueda desarrollar la inmunidad a la alergia a los cacahuastes, la clave parece ser que se tienen que comenzar a ingerir desde muy temprana edad.

Aunque contraintuitivos, los resultados obtenidos del experimento confirmaron que el evitar por completo la ingesta de cacahuates no era un remedio efectivo para evitar desarrollar una alergia a los cacahuates. De hecho, el 17 por ciento de los infantes que evitaron por completo ingerir cualquier tipo de cacahuate terminaron desarrollando una alergia al cumplir los cinco años de edad. Sin embargo, y esto es lo más importante, únicamente el tres por ciento de los infantes que estuvieron tomando las raciones pequeñas de cacahuates desarrollaron una alergia al cumplir los cinco años de edad.

Los científicos que llevaron a cabo este descubrimiento tomaron los mismos riesgos que Edward Jenner, al cual la gente de su pueblo lo creía loco porque en cierto modo jugando a la ruleta rusa había empezado a probar la vacuna contra la viruela con un niño sano de ocho años llamado James Phipps. De haber fallado el experimento, el niño posiblemente habría terminado marcado de por vida o posiblemente en la tumba. Tómese en cuenta que, contrariamente a la creencia popular de que la Conquista de México se logró mediante el ingenio de Hernán Cortés y sus soldados, la realidad es que sin saberlo los Conquistadores trajeron consigo al continente americano el equivalente de una arma bacteriológica de destrucción masiva: la viruela. El contagio de la viruela a los habitantes del Imperio Azteca diezmó a los aztecas a tal grado que los otrora triunfantes guerreros aztecas quedaron a merced de los Conquistadores españoles. De no haber sido por la peste de viruela que los invasores trajeron consigo, posiblemente los aztecas aún estarían hoy gobernando el territorio mexicano.

El experimento llevado a cabo por Jenner, riesgoso como fué, marcó un hito en la historia de la medicina. Sin el descubrimiento de Jenner, no habría vacunas. Su vacuna fue la primera vacuna en la historia de la humanidad, y la humanidad está en deuda con Jenner que, afortunadamente, en lugar de terminar en el cadalso terminó recordado como uno de los más grandes investigadores médicos que haya habido.

Usando la idea de la vacuna de Jenner, los científicos del King’s College supusieron que habituando a los bebés a ingerir a temprana edad cacahuates les permitiría desarrollar defensas inmunológicas en contra de una posible alergia a los cacahuates. Y todo parece indicar que en efecto así es.

Aún es muy temprano para cantar victoria, porque hay que esperar a que los primeros bebés a los cuales se les ha aplicado el tratamiento vayan creciendo hasta la edad adulta con la finalidad de analizar estadísticamente cuántos de ellos han logrado mantener una inmunidad a la alergia a los cacahuates. El experimento ha dado resultados positivos en la mayoría de los niños que ya tienen los cinco años de edad y que fueron parte del experimento. Los resultados obtenidos hasta ahora son lo suficientemente esperanzadores como para que los padres de familia empiecen a darle de comer a sus hijos cacahuates a muy temprana edad. Con la finalidad de evitar lo que se conoce como un choque anafiláctico, y siempre bajo la observación de un buen pediatra, se le empezarían a dar al bebé cantidades muy pequeñas de cacahuate (estamos hablando de cantidades en el orden de los microgramos), descontinuando de inmediato el tratamiento si hay alguna reacción adversa. Pero si no hay reacción adversa, la terapia de ir construyendo inmunidad requiere ir aumentando las dosis, hasta que se tenga la seguridad de que el bebé pueda ingerir todos los cacahuates que desee (o mejor dicho, la crema de maní que desee, tomando en cuenta la dificultad que tienen los pequeños para masticar cacahuastes sólidos) sin tener ninguna reacción adversa. Y si el tratamiento preventivo da resultado, se le estará dando al bebé un beneficio del que podrá disfrutar por el resto de su vida. Además del placer de poder ingerir cacahuates de todo tipo o de poder tomar pan de sandwich untado con crema de cacahuates.