jueves, 18 de mayo de 2017

Orígenes del bolero romántico

Al hablar del bolero romántico, no estoy hablando de un ambulante callejero romántico que se gana la vida sacándole lustre a los zapatos, como el bolerito peladito de Cantinflas, o el bolerito de las historietas cómicas de antaño Memín Pinguín. Estoy hablando del género musical sentimental de los tiempos de ayer en los que la música se usaba para emocionar el alma y para ganar el corazón de la joven a la que se pretendía en contraste con la música rapera y de heavy metal en los cuales la música se usa para escandalizar y mover el cuerpo en ritmos epilépticos.

En México en donde en las noches los enamorados le llevan serenata a su amada generalmente acompañados por algunos amigos que acompañan las canciones con sus guitarras, es común escuchar boleros famosos y fáciles de cantar con acompañamiento de guitarra, como los boleros Solamente una vezFarolito de Agustín Lara, Bésame mucho de Consuelo Velázquez, Usted interpretada por el famoso trío Los Panchos, El reloj de Roberto Cantoral, Somos novios de Armando Manzanero, Creí de Chucho Monge, Perfidia de Alberto Domínguez, y La copa rota de José Feliciano, éste último considerado un “bolero cantinero”, subgénero del bolero con mucho arraigo popular, que tiene como tema central la melancolía y el desamor.

El género musical del bolero es algo tan extendido en México y tan popular en México, que muchos creen que el bolero nació en México. Sin embargo, la creencia es errónea. Los eruditos han llegado a la conclusión de que el bolero de hecho es cubano, nació en Cuba, y sus orígenes precisos se pueden rastrear a la canción Tristezas, de Pepe Sánchez, considerado como el primer bolero.

Hay algunas composiciones musicales que parecen ser boleros, pero que pueden ser consideradas como una transición del bolero romántico hacia una tendencia más moderna conocidas como las baladas del pop latino. Una de estas composiciones de transición posiblemente lo sea Noche de copas interpretada por María Conchita Alonso, una de las canciones que la dieron a conocer a nivel internacional en su primer álbum llevando su propio nombre, con la mayoría de las canciones en dicho álbum creadas por el compositor Juan Carlos Calderon, lo cual le valió una nominación para el Premio Grammy a la Mejor Interpetación de Pop Latino en los 27th Annual Grammy Awards el 26 de febrero de 1985.

La canción Noche de copas se puede escuchar en su versión de video original en YouTube, y en caso de que se quiera escuchar dicha canción vale la pena tener a la mano la letra para hacerle un acompañamiento, a reserva de aprender la canción de memoria para cantársela con el corazón en la mano a la joven a la que se le lleva serenata a su balcón o a la ventana de su casa.


Noche de copas
Autor: Juan Carlos Calderón
Intérprete: María Conchita Alonso

No te pido perdón, aunque a veces te llore,
y te jure mil veces, que nunca más,
no te pido que calles, para que me la guardes,
seamos sinceros, y Dios dirá.

Ya no te pido ver, es imposible
mirar al pasado, y dejar de pasar,
no te pido que olvides, y empezar de cero
se bien que esa noche yo hice mal.

Fue una noche de copas, fue una noche loca,
besé otros labios, olvidé tu boca
manché tu imagen, me perdí yo sola,
y esa es la historia. (x2)

No te pido perdón, pues tuve motivos,
tú estabas tan lejos y yo tan mal,
y a pesar de que nunca te había engañado,
esa noche amor mío, no pude más.

Pero ahora yo sé, que fué una torpeza,
te quise y te quiero,
aunque es tarde ya, yo me quise vengar,
y el daño está hecho,
te pido que olvides, ¿amor podrás?

Fue una noche de copas, fue una noche loca,
besé otros labios, olvidé tu boca
manché tu imagen, me perdí yo sola,
y esa es la historia. (x2)


Y si bien hay un consenso de que el bolero nació en Cuba producto de la inspiración de Pepe Sánchez, hay quienes que sin quitarle al bolero sus influencias cubanas insisten en que el primer bolero no es Tristezas sino Dorila, del dominicano Alberto Vázquez (no confundir con el intérprete mexicano de baladas de rock que todavía anda por aquí y por allá en el mundo de los vivos), lo cual implicaría que el bolero no nació ni en México ni en Cuba, sino en la República Dominicana. Y es que, al igual que como suele ocurrir con los descubrimientos científicos, el que se lleva todo el crédito es aquél cuyas creaciones son publicadas por vez primera, independientemente de que haya habido otros que ya hayan concebido el mismo concepto años atrás, como sucedió con el pleito que sostuvieron Isaac Newton y Gottfried Leibniz disputándose el crédito de haber creado el cálculo infinitesimal, una controversia que hizo época. A veces hay situaciones en las que a dos personas se les ocurre la misma idea casi al mismo tiempo, pero al primero que publica dicha idea o que se le concede la patente es el que se lleva todo el mérito histórico, toda la fama y la gloria, así como las regalías por los derechos de autor. Por ello hay oficinas de patentes, para concederle el premio al que llegue primero.

El destacado investigador de la música latinoamericana Cristóbal Díaz Ayala afirmó que el primer bolero grabado en el mundo fue escrito por el dominicano Alberto Vásquez y llevado a Cuba por Sindo Garay, quien residió en la República Dominicana durante cinco años. Radicado en Puerto Rico y nacido en Cuba en 1930, Díaz Ayala asegura que Garay llegó a Haití con una compañía de circo, donde participaba como maromero. Allá se disolvió la compañía y decidió trasladarse a la República Dominicana. En 1895 Sindo Garay se encuentra con “La Dorila”, el bolero dominicano escrito por Alberto Vásquez, que fue grabado como bolero por una disquera inglesa en 1905. Estamos hablando no del siglo pasado sino del siglo antepasado, lo que para los jóvenes millenials vendría siendo el equivalente de la prehistoria. “En algunos documentos aparece como “Dorila” y en otros como “La Dorila”, pero su contenido es el mismo. Posteriormente, fue grabado, en 1906 el bolero “Tristeza” de Pepe Sánchez, según los registros de la época. “Este fue el primer bolero que se grabó comercialmente, pudo haber sido una criolla, pero en los datos de la compañía, aparece como un bolero. A partir de entonces, los estudios ingleses siguieron haciendo grabaciones, creciendo significativamente la cantidad de boleros que se grababan”. Esta afirmación del creador de la Fundación Musicalia, en Puerto Rico y autor de numerosos libros que registran investigaciones de gran importancia para la música de América Latina y El Caribe, ha colaborado además con diccionarios musicales de distintos países del mundo, por lo que sus afirmaciones son un aporte significativo para el esclarecimiento del origen del bolero y sus primeros registros. La afirmación de Cristobal Díaz Ayala adjudicándole la paternidad del primer bolero a Dorila en lugar de Tristezas fue hecha durante su participación en el tercer Congreso Música Identidad y Cultura en el Caribe, donde expuso con el tema “Apuntes para una discografía del bolero.”

Lo ideal sería que hubiera algún enlace en donde se pudieran escuchar tanto la canción Dorila como la canción Tristezas, para poder juzgar por nosotros mismos cuál de las dos piezas merece realmente el título de haber sido el primer bolero, pero desafortunadamente para Dorila todavía no hay ningún enlace en donde podamos escuchar tal composición, sólo para Tristezas. Y es que, como ya se mencionó arriba, para la velocidad a la que se está moviendo todo en la actualidad, estamos hablando de lo que para muchos es prehistoria, aunque sin los dinosaurios. Queda pendiente como tarea para las futuras generaciones buscar y encontrar las piezas originales, resucitándolas en Internet para deleite de aquellos a los que les gusta la música romántica.

No hay comentarios.: