jueves, 26 de marzo de 2015

Fuero + plurinominalidad = impunidad

Aquí en esta bitácora ya se ha comentado sobre la terrible aberración que constituye esa cosa llamada fuero que pone a los políticos que gozan de tal privilegio por encima de las leyes, volviéndolos intocables.

De que el fuero es una aberración que sólo ha servido para prohijar la criminalidad y alentar a políticos ya de por sí corruptos a que se corrompan aún más incurriendo en actos delictivos es algo que ya no se discute, y para algunos cuantos ejemplos basta con mencionar el caso reciente de Omar Cruz Reyes, el cual usó su fuero para escapar tranquilamente de la justicia sin que hubiera autoridad alguna que lo pudiera arrestar, hasta que se le removió su fuero demasiado tarde cuando ya había logrado huír. Está también otro caso reciente, el de José Luis Abarca Velázquez, el mismo narco-alcalde del narco-municipio de Iguala culpable de la narco-desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, y el cual podía delinquir en la más absoluta impunidad gracias a su fuero. Y tenemos también el escandaloso caso del gobernador de Sonora Guillermo Padrés Elías, el cual se ha estado carcajeano burlándose de los fallos del Poder Judicial y de las leyes amparándose en la impunidad absoluta que le concede su fuero poniéndolo por encima de la ley, poniendo su fuero como escudo para poder continuar haciendo de las suyas sin que nadie le pueda tocar un pelo. Y estos son apenas unos cuantos casos, se pueden mencionar muchos más, pero con esto el lector se puede dar una idea. A pillos de esta calaña se les puede remover su fuero, pero el proceso es tan burocrático, tan tardado y tan engorroso que para cuando el fuero ha sido removido han tenido tiempo de sobra para huir del pais, en ocasiones con sus multimillonarias y malhabidas ganancias.

Sumado a la aberración del fuero está la otra aberración del sistema político mexicano, la plurinominalidad que permite que puedan acceder a puestos de poder (y por lo tanto a los privilegios que concede el fuero ya sea para delinquir o escapar de la acción de la justicia) a tipos por los que nadie vota ni puede votar directamente ya sea a favor o en contra, habiendo casos verdaderamente escandalosos como el del senador plurinominal Javier Corral del cual hay algo documentado en esta bitácora en una entrada previa. Todos pudimos ver esta grotesca combinación en el reciente drama semi-novelesco que protagonizó Marcelo Ebrard cuando aún siendo miembro del PRD pidió a dicho partido que se le lanzara como candidato a diputado. Como ya se sabe, a Marcelo Ebrard se le ha involucrado en el escándalo de la línea 12 del Metro, un asunto que además de privar a cientos de miles de capitalinos de un transporte que les era indispensable le ha costado al erario del gobierno de la Ciudad de México un daño patrimonial superior a los 17 mil millones de pesos, dinero que tendrá que salir directamente de los bolsillos de los capitalinos, dinero que podría haber sido utilizado para otras cosas más importantes y urgentes. (¿Alguna vez ha visto el lector junta esa cantidad de dinero? ¿Cree el lector que alguna vez en su vida podrá ver junta frente a él esa cantidad de dinero?)

El objetivo prioritario de Marcelo Ebrard, por más que lo niegue (¡y lo ha estado negando cada vez que puede creyendo que los ciudadanos son unos tarugos que no se dan cuenta de sus intenciones!), es convertirse en diputado para así lograr obtener el codiciado fuero que lo puede poner por encima de la ley y de la justicia. Sin embargo, además de pedir ser postulado por el PRD como candidato a diputado, quería ser postulado no como candidato uninominal requiriendo una mayoría del voto popular para poder convertirse en diputado, sino como candidato plurinominal, afianzando así una diputación “a la segura”. O sea, logrando evadir cualquier posible acción de la justicia en su contra, gracias a un cargo logrado sin el voto popular de nadie, ni siquiera el suyo propio.

El problema para el PRD, en caso de haber accedido a las dos peticiones de Marcelo Ebrard, es que inevitablemente se habría establecido una relación directa entre la postulación de Ebrard como candidato plurinominal y los funcionarios emanados del PRD que en el estado de Guerrero estaban directamente aliados con el crimen organizado. Y ese es el tipo de propaganda que nadie quiere en tiempos electorales. Ante tal espectro, en el PRD le dijeron a Marcelo Ebrard: “Está bien, puedes ser lanzado por el PRD como candidato a diputado, pero de ninguna manera podrá ser por la vía plurinominal, tendrás que contender directamente por el voto popular, tendrás que convencer a quienes vayan a votar por tí o a quienes vayan a votar en contra tuya que tú no buscas el cargo para obtener el fueron y escapar así de la acción de la justicia, tu suerte quedará en manos de los electores y a ellos los tendrás que convencer”.

Furioso, Marcelo Ebrard renunció al PRD. ¿Tan seguro estaba de que si contendía directamente por el voto popular nadie iba a votar por él al darse cuenta los electores que su principal preocupación era obtener el fuero para así escapar de la acción de la justicia por el escándalo de la línea 12 del Metro? ¡Y se trata del mismo hombre que todavía hace algunos años, antes del escándalo de la línea 12 del Metro, estaba interesado en contender por la presidencia de México!

Eso hubiera sido el fin del asunto y la suerte de Marcelo Ebrard habría quedado echada. Excepto que en Movimiento Ciudadano, el cual se presenta como otro más de los salvadores de México, le abrió sus puertas a Marcelo Ebrard postulándolo como candidato a diputado, por la vía plurinominal, desde luego, justo lo que Marcelo Ebrard le había estado exigiendo al PRD, lo cual de seguro habrá dejado con la boca abierta a muchos miembros y simpatizantes de Movimiento Ciudadano.

Los políticos, sobre todos los corruptos, conocen de sobra la receta para gozar de la impunidad que se logra con la dupla fuero-plurinominalidad: si hay cuentas pendientes con la justicia se busca primero ocupar un cargo un cargo por la vía plurinominal, “a la segura”, no dejando que los electores sean quienes decidan si se concede tal beneficio o no a un candidato. Una vez logrado el puesto por la vía plurinominal, se obtiene el fuero, y en los años que transcurren desde que se obtiene el fuero y se goza del prescribe la acción de la justicia, de modo tal que cuando se deja el cargo ya no hay delito que perseguir simple y sencillamente porque las acciones que se podrían haber tomado en ausencia del fuero ya prescribieron; y hay muchos delitos en los cuales la acción de la justicia prescribe a los pocos años.

Esto debe ser más claro que el agua: el fuero que se han dado a sí mismos los políticos no es ninguna “vaca sagrada” a la que no se le pueda tocar ni con el pétalo de una rosa. Hoy mismo, si realmente quisieran, los legisladores en el Congreso de la Unión podrían acordar la eliminación del fuero en todos sus órdenes, inclusive eliminándoselo al mismo presidente de la República (después de todo, si el presidente cumple con las leyes que emanan de la Constitución, no tiene necesidad de que se le otorgue ninguna clase de fuero). De este modo, todos los mexicanos, y se subraya todos serían iguales ante la ley, no habría distinciones de ningún tipo, no habría mexicanos de primera (los políticos que tienen fuero, o sea una ridícula minoría que no es ni siquiera el 0.01% de la población, y los que no tienen fuero, o sea el 99.99% restante de la población). Y la gran mayoría de los mexicanos ve con buenos ojos y está convencida de que la eliminación total y absoluta del fuero es algo indispensable para la consolidación de la democracia.

Sin embargo, pese al gran apoyo popular de que gozan las propuestas ciudadanas para que se elimine el fuero, hay una resistencia casi inconcebible tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores a que se toque el tema, con lo cual quienes dicen representar a México están adoptando una postura en la cual no representan casi a nadie más que a ellos mismos y a sus propios intereses.

Para eliminar de una vez por todas y para siempre esa aberración llamada fuero no se requiere el voto unánime de todos los legisladores, para ello basta con que haya una mayoría de votos a favor de la eliminación de esa carta de impunidad. Pero en el Congreso no solo no hay una mayoría de legisladores a favor de la eliminación de esa burla a la misma Constitución, ni siquiera hay una minoría de votos a favor de eliminar el fuero. Eso dice todo.

Si un legislador o un funcionario público es respetuoso y obediente de la ley, fiel al juramento que hizo al tomar posesión de su cargo de que cumpliría y haría valer las leyes del país y que “si así no lo hiciere, que la Nación me lo demande” (¡ja ja ja!, ¡qué buen chiste!, ¡qué buen rollo!, ¿ante qué instancia se le va a demandar por incumplido?, ¿ante quién se va a poner la denuncia por no haber cumplido con su juramento de toma de posesión?, ¿y quién lo va a castigar “si así no lo hiciere”?, ¿alguna vez se ha aplicado ese precepto a los muchos violadores que ha habido del juramento que dieron?), entonces no debería mostrar ninguna resistencia ni oposición a las propuestas para la eliminación del fuero. Pero el hecho de que la vasta mayoría de los legisladores emanados de los partidos mayoritarios e incluso la vasta mayoría de los legisladores emanados de los partidos minoritarios conocidos como “la chiquillada” ni siquiera consideren someter el tema a discusión en el Congreso y mucho menos agendarlo para lograr al menos un punto de acuerdo sobre el tema revela que casi la totalidad de los políticos están abiertamente en contra de tal posibilidad. ¿Será porque en su gran mayoría los políticos de México se saben corruptos por dentro, se sienten incapaces de poder cumplir y respetar las leyes como los demás ciudadanos, saben que son propesos a incurrir en delitos e inclusive en crímenes serios, y se quieren dejar ese “colchoncito” del fuero para poder escapar de la acción de la justicia en caso de que la cosa se les ponga caliente por haber violado la ley? ¿Qué otra cosa se puede pensar? ¿De qué otra manera explicar su reticencia a tocar el asunto de la remoción del fuero?

Todavía hasta hace poco ningún partido mayoritario se había atrevido a poner el dedo en la llaga, incluyendo aquellos que se han estado presentando como salvadores de la Patria y que pese a sus spots y propaganda que ya parece matraca desgastada en los hechos contradicen sus palabras de “salvación”. Sin embargo, casi como una verdadera e inesperada sorpresa, ha aparecido un partido nuevo que sí ha puesto el dedo en la llaga, y lo ha puesto en forma directa y dolorosa, ciertamente bastante dolorosa para la gran mayoría de los legisladores que ocupan curules y escaños en el Congreso de la Unión, muchos de ellos por los cuales (los plurinominales) nadie votó directamente.

El partido se llama Encuentro Social. Y el mensaje de su spot abogando por la eliminación del fuero está retumbando duro en todos los rincones de México, porque nadie más, ni el PRD, ni MORENA, ni el Partido Verde, ni el PT, ni el PAN y demás partidos mayoritarios se ha atrevido a hablar en torno al asunto del fuero como hoy lo está haciendo Encuentro Social. Ellos son los únicos que están presentando la eliminación del fuero como una exigencia, y cualquier mexicano que tenga en mente la eliminación del fuero como una prioridad para que México pueda seguir avanzando no tiene otra opción más que votar por Encuentro Social, porque nadie más que ellos lo está poniendo sobre la mesa.

El video de Encuentro Social, lanzado el 9 de marzo, se titula “No al Fuero” y en él un famoso comediante de nombre Héctor Suárez se dice feliz de que por fin haya un partido que no haya sido fundado por políticos ni por desertores de otros partidos. Este es el mensaje dirigido a la Nación del vocero de Encuentro Social:
“¡Por fin amigos! Me alegra y me da mucha confianza y esperanza saber que este partido no está formado por políticos y que tampoco fue fundado por desertores de otros partidos. Aquí en Encuentro Social se luchará por desaparecer el fuero que ha sido un pasaporte a la impunidad para cínicos, sinvergüenzas y traidores a la patria. ¡Infórmate!”
El hecho de que un hasta hace poco desconocido partido Encuentro Social esté poniendo este reclamo sobre la mesa de negociaciones, y que su mensaje se esté radiando en los principales canales de televisión nacional y en la radio, refleja sin lugar a dudas que México ha avanzado mucho en la construcción de su democracia; hace unas tres o cuatro décadas algo así habría sido imposible, inconcebible, con los medios de comunicación cerrados casi por completo a los partidos minoritarios y a propuestas consideradas tan delicados y polémicas como la eliminación del fuero.

Todavía es muy temprano para saber qué respuesta tendrá en las urnas el mensaje de Encuentro Social. No tiene ni dos meses de que la petición de Encuentro Social para la eliminación del fuero ha estado retumbando en los medios. Pero una cosa es cierta: si muchos mexicanos empiezan a ver con simpatía el hecho de que por fín ya hay un partido que está proponiendo en firme y en serio la desaparición del fuero porque “ha sido un pasaporte a la impunidad para cínicos, sinvergüenzas y traidores a la patria” (¡lo cual es cierto!), una votación copiosa e inesperada de la ciudadanía a favor de Encuentro Social le estaría enviando un mensaje muy claro y muy serio a los partidos mayoritarios, sería como un gancho al hígado reflejando el hartazgo de una sociedad que no se conforma con “spots” bonitos producto de la mercadotecnia que en 30 segundos “salvan” a México llevándolo “del despeñadero al paraíso”. Las ofertas de buen gobierno se demuestran no con palabras sino con hechos, no con “spots” elaborados por gurús del marketing y con promesas deslumbrantes ofreciendo cosas imposibles de cumplir bajo el entorno de una economía sujeta a los vaivenes del precio del petróleo.

Hay desde luego el riesgo de que Encuentro Social, en caso de recibir un gran apoyo de la ciudadanía, termine nutriéndose con desertores de otros partidos que harán que fracase el proyecto bajo el cual nació Encuentro Social, políticos sinvergüenzas y traidores a la Patria que han llevado ya a otros partidos al descrédito. Pero al menos ahora que está empezando, antes de que tenga oportunidad de descomponerse y corromperse como ocurrió con otros partidos de oposición que le han fallado al pueblo, merece una oportunidad para demostrar que es una opción diferente. Y el hecho de que estén llevando a la mesa central de los debates un tema que ningún otro partido político por lo visto quiere tocar demuestra sin duda alguna que Encuentro Social al menos en este asunto de importancia toral para la Nación sí es diferente.

domingo, 22 de marzo de 2015

Bebés chinos-gringos



Una práctica muy socorrida entre quienes aspiran poder trabajar en los Estados Unidos pero sin tener que someterse a los trámites consulares en sus países de origen (Guatemala, Honduras, El Salvador, etc.) para poder hacerlo legalmente, optando por saltarse las trancas a sabiendas de que violan las leyes migratorias de dicho país, consiste en que las mujeres embarazadas ya próximas a dar a luz se trasladen hasta la frontera de los Estados Unidos con México y crucen ya sea legalmente o ilegalmente (con mucha mayor frecuencia lo segundo) con la intención de que su hijo o hija nazca en los Estados Unidos como todo un “American citizen”.

Y ya con un hijo ciudadano norteamericano por nacimiento (más no de padres norteamericanos o de padres que hayan ingresado legalmente a los Estados Unidos), el siguiente paso consiste en hacer todo un melodrama ante los medios de comunciación exigiendo que se les otorgue de inmediato y sin mayores trámites la residencia legal en los Estados Unidos por el solo hecho de ser padres de un hijo nacido en los Estados Unidos.

El desencanto para muchos que están en esta situación viene cuando se enteran del hecho de que si quieren usar la ciudadanía norteamericana de su hijo o hija para obtener la tarjeta de residencia legal, la única manera de hacerlo es esperar a que su hijo o hija haya cumplido la mayoría de edad (18 años) y que una vez cumplida la mayoría de edad el hijo nacido en los Estados Unidos los reclame exigiendo el derecho de prioridad que se les dá a quienes tienen familiares que son ciudadanos norteamericanos, y para que se haga tal petición el padre o la madre o ambos tienen que regresar a sus países de origen para que, una vez que el hijo haya cumplido la mayoría de edad, ya como ciudadano norteamericano haga los trámites para reclamarlos mientras que los padres tienen que esperarse en sus países de origen a que les toque su turno en la lista de espera que les aguarda en el consulado o la embajada norteamericana de sus países respectivos. O sea que no solo tienen que esperar los 18 años en los cuales su hijo ciudadano norteamericano cumplirá la mayoría de edad que le permitirá reclamarlos, tienen que esperar algunos años adicionales mientras les toca a ellos la fecha programada para la cita con el funcionario consular. Esto, si quieren ingresar legalmente.

Algunos (o mejor dicho, la gran mayoría) no están dispuestos a estar esperando veinte o veinticinco años en sus países de origen para poder recibir su tarjeta de residencia después de que su hijo ciudadano norteamericano los haya reclamado. Después de todo, el único propósito de que su hijo naciera en los Estados Unidos es para obtener rápidamente en cuestión de unas cuantas semanas la residencia legal en los Estados Unidos y con ello el permiso para trabajar allá sin problemas. De esto ya se habló aquí desde ya hace algunos años (en agosto de 2007) al tocar el tema de Elvira Arellano, la mujer que ejemplifica a este tipo de padres. Y al no lograr su propósito, de cualquier modo –ya después de haber nacido el hijo como ciudadano norteamericano- en vez de regresar a sus países de origen se quedan en los Estados Unidos trabando como indocumentados y empiezan a armar un tremendo melodrama (con gran apoyo de los medios y de organizaciones derechohumanistas asi como conductores como Jorge Ramos) sumándose muy indignados a otros que están en sus misma situación, denunciando que cuando son descubiertos por las autoridades migratorias y puestos en proceso para ser deportados se les quiere separar de sus hijos ciudadanos norteamericanos. ¿Acaso puede haber una injusticia mayor que tratar de separar a un padre (indocumentado) de su hijo ciudadano norteamericano? En realidad, el hijo es el medio con el que se trata de justificar el fin, en concordancia con la máxima que dice “el fin justifica al medio”.

Pero no solo son latinoamericanos quienes intencionalmente cruzan a los Estados Unidos con la finalidad prioritaria de qeu sus hijos nazcan como ciudadanos norteamericanos. Hay otros que están dispuestos a cruzar el océano con las mismas intenciones, aunque lo hacen más bien viendo por el futuro y el bienestar del hijo que nacerá en los Estados Unidos (lo cual es loable) y no por sus propios intereses personales para lo cual el hijo se convierte en un mero instrumento (lo cual es abominable).

Agentes federales en los Estados Unidos acaban de llevar a cabo un operativo mediante el cual agentes federales en Irvine (Callifornia) allanaron una docena de viviendas en una operación para cerrar un negocio que ayuda a mujeres chinas ricas embarazadas a viajar a Estados Unidos para tener sus bebés allí. El ataque a tres presuntas bandas de turismo de maternidad es quizás la más grande hasta el momento por agentes de seguridad nacional. El criterio es que una mujer embarazada puede viajar a Estados Unidos, pero no puede mentir sobre el propósito de su viaje al solicitar una visa. Se ha denunciado esta clase de turismo desde varios países, pero las autoridades dicen que los casos más recientes en California están dirigidos a los chinos adinerados en medio de un auge del turismo desde ese país. No hay cifras concretas de las mujeres que viajan a Estados Unidos para dar a luz. Poco después del amanecer el martes, agentes federales allanaron un edificio de departamentos de lujo en Irvine, donde las autoridades dicen que un negocio del sector cobraba a las mujeres embarazadas 50 mil dólares por su alojamiento, alimentación y transporte. Los investigadores dicen que las mujeres recibían instrucción para mentir sobre sus planes al solicitar sus visas y que sus bebés recibirían pasaporte e inscripción en el Seguro Social antes de regresar a China. En un caso, un entrenador en China ayudó a fabricar información sobre empleo e ingresos a una agente encubierta que se hizo pasar por una clienta embarazada para obtener una visa de turista. El hombre le dijo que le convenía ingresar al país por Hawai, donde se cree que los agentes de aduana son menos estrictos que en Los Ángeles, de acuerdo con una declaración jurada. Los dueños del negocio ganaron cientos de miles de dólares en los últimos dos años y ayudaron a las turistas chinas a dar a luz a más de 400 bebés en los hospitales del condado de Orange, California. No se efectuaron arrestos ni se presentaron cargos. Se realizaron allanamientos en los condados de Orange, Los Angeles y San Bernardino con la esperanza de reunir pruebas de que se cometieron fraude inmigratorio e impositivo, entre otros delitos, dijo la policía de inmigración y aduanas ICE.

Así pues, hay diferencias considerables entre las chinas que se trasladan a los Estados Unidos con el único propósito de que sus bebés nazcan como ciudadanos norteamericanos, y las latinoamericanas que hacen lo mismo (con raras excepciones como la conductora de Televisa Galilea Montijo que no parece tener intenciones de abandonar su trabajo en la Ciudad de México para irse a vivir a los Estados Unidos con su hijo nacido en Miami); las primeras en su mayoría son de clase media o clase media alta que ingresan legalmente con visa temporal a los Estados Unidos entrando por un aeropuerto habiendo pagado el boleto de avión en viaje de ida y vuelta, y no tienen intenciones de quedarse como indocumentadas en el país del dólar.

De cualquier modo, el reciente operativo llevado a cabo en contra de los hoteles de maternidad en California significa que la sociedad norteamericana está cada vez menos dispuesta a tolerar este tipo de práctica, y menos dispuesta está a que se le otorgue una aministía a los once millones de indocumentados que ya hay en los Estados Unidos (muchos de ellos con hijos nacidos en USA). En países como Suiza no tienen ese problema porque las autoridades suizas le niegan permiso de entrada con visa temporal a cualquier embarazada que esté próxima a dar a luz, ni le darán la ciudadanía suiza de manera automática al niño en caso de suceder tal cosa a diferencia de como ocurre en los Estados Unidos.

Si el operativo con el cual se clausuró la cadena de hoteles de maternidad en California que buscando obtener un lucro promovía el nacimiento de bebés chinos-gringos es una indicación del creciente hartazgo de la sociedad norteamericana al libre ingreso de indocumentados, se antoja cada vez más difícil y menos probable que haya una segunda aministía a los indocumentados que tienen allá (la primera la concedió el presidente Ronald Reagan creyendo ilusamente que el fenómero no se volvería a repetir sin imaginarse que sucedería lo contrario al alentar una nueva oleada buscando lo mismo).

Y lo que sí es cada vez más probable es que algunos legisladores Republicanos anti-inmigrantes se saldrán con la suya con una propuesta que contempla que en una reforma migratoria nueva la ciudadanía norteamericana no podrá ser usada en lo absoluto para ayudar a los padres a obtener su ingreso legal a Estados Unidos, lo cual en caso de ocurrir terminaría de tajo y para siempre con el incentivo que actualmente tienen muchas embarazadas para que sus hijos nazcan en los Estados Unidos. Lo cual, dicho sea de paso, acabaría también con los melodramas de millones quienes actualmente tratan de explotar este tipo de situación.

jueves, 19 de marzo de 2015

La marmota Phil de Punxsutawney




Un evento que es seguido de cerca cada año por millones de norteamericanos y hasta por la prensa mundial al irse acercando la primavera ocurre cuando la famosa marmota Phil de Punxsutawney tiene sus más de 5 minutos de fama mundial, cuando sale de su agujero y, de acuerdo a la tradición, si ve su sombra y regresa a su agujero, ello significa que habrá seis semanas más de invierno. Y si no ve su sombra, ello significa que habrá una primavera temprana.

El 2 de febrero de este 2015 a las 7:25 A.M. la marmota Phil salió de su agujero, vió su sombra, y regresó a su agujero. O sea que de acuerdo a la inigualable marmota no habría una primavera temprana en los Estados Unidos y habría seis semanas más de invierno. Para sus vaticinios la marmota no necesita ninguna de las poderosas supercomputadoras que tiene a su disposición el Servicio Meteorológico Nacional. Se supone que sus vaticinios forman parte de sus instintos naturales, al igual que las mariposas Monarca de alguna manera saben la larga ruta que deben recorrer cada año para poder llegar a los bosques de México.

Los escépticos de los poderes adivinatorios de la marmota seguramente se burlaron diciendo… “Pero, un momento, ¿qué acaso esta marmota tonta no sabe absolutamente nada acerca del tema en boga hoy en día, el calentamiento global? El calentamiento global por sí solo debe ser garantía más que suficiente para asegurar que el invierno será corto y templado, y la primavera llegará temprano con las temperaturas altas batiendo todos las marcas históricas. ¡Qué marmota tan ilusa! ¿Pues acaso se cree una versión en roedor del pulpo Paul?”.

Pero en esta ocasión, los que se burlaron de la marmota hace unas cuantas semanas desearían no haberlo hecho. En el tiempo transcurridas, gran parte del territorio norteamericano ha sido castigado por uno de los inviernos más duros y brutales de que se tenga memoria. Las temperaturas frígidas han estado batiendo marcas históricas, y sería muy mala idea para quienes han hecho del tema del calentamiento global su nueva bandera el viajar a estados como Nueva York a predicar su evangelio de la catáatrofe, porque seguramente les propinarían un puntapie en el trasero en estos momentos. Si la tierra se está calentando, esa noticia llegó muy tarde para los norteamericanos que han muerto a consecuencia de los fríos brutales calificados como un frio siberiano, y de acuerdo a los pronósticos a corto plazo seguían más días igualmente duros y fríos en camino.

Ya para el 5 de marzo, cuatro semanas después de que la marmota predijera seis semanas de invierno, en buena parte de los Estados Unidos se continuaban rompiendo récords de bajas temperaturas. Era muy mal momento para los agoreros del calentamiento global para viajar al Noroeste de los Estados Unidos a pedirle a la gente apagar sus calentones para no contribuír al cambio climático; de seguro los habrían colgado de una horca y antes de ejecutarlos en la plaza pública les habrían dicho: “Si con el calentamiento global estamos en una hielera que ni siquiera los esquimales aguantarían, ¿cómo estaríamos en estos momentos de no ser por el susodicho calentamiento global?”.

Al 16 de marzo, o sea al cumplirse las cinco semanas de que la marmota viera su sombra y regresara a su agujero, ciudades como Boston en los Estados Unidos y Saint John en Canadá seguían duramente castigadas por el frio.

Han transcurrido las seis semanas desde que la marmota Phil predijera seis semanas más de invierno, y tal y como lo predijera, uno de los más crudos inviernos en la historia del continente americano está empezando a ceder, no sin antes haber causado estragos enormes.

¡Marmota, tú has ganado este año! Esto es lo que deberían de reconocer los escépticos. Y al menos por este año, la marmota ha compensado por las otras veces en las que no ha atinado en su pronóstico (la marmota no siempre le atina, pero en esta ocasión su precisión compensó con creces las otras ocasiones en las que no ha acertado).

¡Salve, oh, sabia marmota! Y por favor, marmota, no más pronósticos por lo que resta del año. Si quieres tómate unas vacaciones en el 2016 y el 2017, y en ese tiempo te puedes quedar a haraganear en tu agujero mientras nosotros el género humano vemos cómo nos las arreglamos con las inclemencias del tiempo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Dos propuestas del ex presidente Fox

Vicente Fox, quien fuera presidente de México (2000-2006), es conocido mundialmente por haber hecho dos propuestas que han estado resonando en los noticieros.

Una de las propuestas del ex presidente Vicente Fox consiste en la legalización de la mariguana, y no solo para uso medicinal sino también para uso recreativo, propuesta que fue expandida para abogar por la legalización no solo de la mariguana sino de todas las drogas. Incluso ha dicho que en caso de que se legalice la mariguan él está dispuesto a invertir en la creación de sus propios plantíos con fines comerciales.

La otra propuesta consiste en dialogar con los líderes de los cárteles del narcotráfico

Las propuestas formuladas por el ex presidente de México ciertamente son interesantes, ademés de polémicas. Pero independientemente de los pros y los contras que puedan tener sus propuestas, queda un cabo suelto:

¿Por qué no llevo a cabo el mismo Fox lo que hoy está proponiendo cuando fué presidente de México? Fue presidente de México no por una semana, no por un mes, sino por seis largos años (a muchos mexicanos con memoria histórica se les antojan larguísimos, demasiados, excesivos). Y solo hasta ahora, cuando ya no es presidente, abre la boca.

¿Entonces quiere el ex presidente Fox que el hoy presidente Enrique Peña Nieto haga lo que él no hizo y pudo haber hecho cuando era presidente? ¡Vaya individuo!

Si durante su administración Vicente Fox hubiera enviado por escrito una iniciativa presidencial al Congreso de la Unión pidiendo la legalización de todas las drogas, eso habría sido una noticia de primer orden en el vecino país del norte, en los Estados Unidos, y habría causado reverberaciones por no decir un shock en toda la sociedad norteamericana. La Drug Enforcmente Agency (DEA) habría puesto el grito en el cielo, la Casa Blanca habría convocado de inmediato a su gabinete de seguridad nacional, y tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado estarían pidiendo una ruptura inmediata de las relaciones diplomáticas con México.

Y en lo que toca a la otra propuesta del ex presidente Fox, la de establecer un diálogo con los líderes de los cárteles de México, él mismo lo pudo haber llevado a cabo cuando fue presidente. Pudo haber convocado en Los Pinos a una conferencia cumbre a los principales líderes de los cárteles, una conferencia cumbre en la que de seguro habrían estado presentes Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, Vicente Carrillo Fuentes “el Viceroy”, Omar Treviño Morales el “Z-42”, Servando Gómez Martínez “la Tuta”, Edgar Valdez Villareal “la Barbie”, y otros más de renombre, una conferencia cumbre custodiada y resguardada por elementos del Estado Mayor Presidencial y la Marina Armada de México, con la seguridad e integridad de los asistentes plenamente garantizada por el Estado mexicano mientrsa se llega a un “gran acuerdo” para repartir el territorio mexicano dejando a los líderes de los cárteles operar sin temor alguno de ser aprehendidos. Esto sí que hubiera sido algo digno de verse.

Sin embargo, en caso de haberse efectuado tal conferencia cumbre cuando Vicente Fox era presidente de México, de seguro que el Congreso norteamericano y la Casa Blanca no solo habrían pegado un grito en el cielo, en forma casi segura se habría dado una intervención militar armada de los Estados Unidos en territorio mexicano. Estados Unidos ya tiene establecido un precedente para ello, la invasión a Panamá, con la salvedad de que México a diferencia de Panamá comparte una gran línea divisoria en su frontera con los Estados Unidos. México no está separado de los Estados Unidos con un mar de por medio como Corea del Norte ni a una gran distancia terrestre como la que hay entre Estados Unidos y Panamá, México es el vecino inmediato de los Estados Unidos, y en una situación la reacción militar norteamericana habría sido contundente e inmediata con los Marines abriéndose paso a sangre y fuego hacia Los Pinos para arrestar a Vicente Fox y llevárselo a Estados Unidos para juzgarlo por… ¿narcotráfico? Mmmm, no, porque el convocar a una reunión cumbre con los líderes de los cárteles sin obtener un beneficio económico personal inmediato no convierte a quien convoca a dicha cumbre en un narcotraficante. Entoces para juzgarlo por… ¿traición a la Patria? Tampoco, porque en un caso así tendría que ser juzgado no en Estados Unidos sino en México; Estados Unidos no puede juzgar en su propio territorio a extranjero alguno por traición a su patria y no hay precedente legal para una situación así. ¿Entonces de qué lo juzgarían? Bueno, seguramente de algo, quizá por “ofensas a la buena vecindad” y ello sentaría un precedente legal para otros que se quieran pasar de listos. De paso el incidente le daría a Estados Unidos un buen pretexto para anexarse Baja California (a la cual siempre le han tenido ganas los norteamericanos, a juzgar por la gran cantidad de norteamericanos que son propietarios legales de casas y residencias en las playas de Baja California) y alguna otra porción del territorio nacional mexicano que no se les ocurrió anexar en 1848 que incluya paraísos como Cancún, Puerto Vallarta y Acapulco.

El hecho de que Vicente Fox cuando fue presidente de México no haya abierto la boca y mucho menos haya tomado acción alguna para concretar las dos propuestas que hoy impulsa hace pensar que se abstuvo de hacerlo teniendo en mente las posibles consecuencias que se han asentado arriba. Quiere que el  hoy presidente tome los riesgos que él mismo no quiso tomar cuando él fue presidente. Lo cual demuestra que Vicente Fox en realidad no está tan loco como parece; no es, se hace. Y hay un lugar en el cual le dan empleo a quienes les gusta hacerle al loquito sin serlo: el circo, lugar apropiado para las payasadas de todo tipo que diviertan y hagan reír a la gente. Mientras tanto, el presidente Enrique Peña Nieto debería recibir los “consejos” de Vicente Fox como de alguien que dice “hagan lo que digo, más no lo que hago, porque si hacen lo que hago, no van a hacer lo que les digo”.

lunes, 9 de marzo de 2015

Indocumentados hondureños protestan en Mexico

Una protesta inusual tuvo lugar ante el Senado de México. La protesta se llevó a cabo al amparo que conceden las leyes en México para que en su territorio cualquier persona tenga el libre derecho de manifestarse y expresar libremente su opinion sobre cualquier tema, y ello incluye también a ciudadanos de otros países que se encuentren en México (no siempre fue así, en otros tiempos el segundo párrafo del artículo 33 constitucional establecía la prohibición expresa a los extranjeros de intervenir en asuntos políticos).

Los manifestantes eran unos hondureños que reclamaban indignados la aplicación del Programa Frontera Sur implementado para regular el ingreso de los extranjeros por la frontera sur del país.

En México desde hace buen tiempo han existido y se han tolerado centros de albergue y ayuda para los migrantes centroamericanos que ingresan a México no como turistas o como estudiantes de intercambio sino en calidad de indocumentados con la única finalidad de usar a México como la ruta de tránsito para ingresar ilegalmente a los Estados Unidos de Norteamérica, centros como Hermanos en el Camino de Oaxaca y la Casa del Migrante en Tijuana, en donde se les da de comer y se les proporciona hospedaje en su tránsito hacia su ingreso ilegal en territorio norteamericano. Estos centros de ayuda operan sin que las autoridades migratorias de México se anden metiendo ahí para detener y deportar a quienes se encuentren en México sin permiso de ingreso legal y sin recursos económicos para sostenerse mientras se encuentren en el país. Son tolerados y hasta cierto punto respetados. Pero últimamente esto ya no es suficiente, y los indocumentados parecen estar reclamando todavía més llegando a extremos que ni siquiera los propios ciudadanos mexicanos piden para sí.

Si hemos de hacerle caso a los manifestantes hondureños, ellos quisieran que de inmediato y a la voz de ¡YA! el Programa Frontera Sur sea desaparecido, y que también se remueva de la frontera sur de México todo tipo de inspección aduanera y migratoria para que así de este modo cualquiera sin necesidad de pasaporte o documento alguno se pueda meter a México por la frontera sur cuando le dé su regalada gana, lo cual sería ciertamente del agrado de todos los terroristas musulmanes de Medio Oriente que con algo así no tendrían mayores problemas para llegar hasta la frontera con Estados Unidos para poder meterse en la Unión Americana y empezar a llevar a cabo todo tipo de locuras como las que los terroristas seguidores del Islam acostumbran llevar a cabo.

Entre los manifestantes había varios mutilados que han perdido alguno de sus miembros por caerse del tren en que viajaban de “trampas”, el famoso tren conocido como La Bestia, y protestaban también indignados casi casi queriendo culpar a México por lo que les sucedió.
Sin tratar de minimizar la pena de haber perdido un miembro importante del cuerpo al caerse del tren mientras los indocumentados viajaban de “trampas” y haberse mutilado un pie, una pierna o un brazo al pasar las ruedas del tren después de haberse caído, es realmente injusto que los indocumentados hondureños traten de culpar a México por lo que les sucedió. Al subirse al tope de los vagones de un tren en movimiento, todo por ahorrarse unos cuantos pesos de lo que cuesta un boleto en camión, el que toma tales riesgos sabe muy bien a lo que se está exponiendo cuando trata de hacer actos propios de un malabarista de circo. El país en que se encuentra no tiene la culpa de que tome tales riesgos y enfrente tales peligros.

¿Pues qué es lo que quieren los indocumentados hondureños que haga México? ¿Que le regale a cada indocumentado que llega a la frontera sur de México un boleto de camión, o mejor aún un boleto de avión, para que así pueda trasladarse en forma rápida y segura hasta la frontera con los Estados Unidos para así poder ingresar ilegalmente a dicho país? ¿Eso es lo que quieren; que México se convierta en su cómplice en su intención manifiesta y deliberada de romper las leyes de otro país? Parece que esto es ya demasiado pedir.

Los indocumentados hondureños se quejan amargamente de que en México muchos de ellos son asaltados y las jóvenes indocumentadas son frecuentemente violadas por pandilleros que asolan las rutas por las que transitan. Pues para su conocimiento y por si no lo saben, no solo ellos son víctimas en México de estos delitos. También muchos ciudadanos mexicanos son víctimas de pandilleros, y estos delincuentes no conceden preferencias a la hora de cometer sus atracos, sus extorsiones y violaciones, jalan parejo.

¿Acaso quieren los indocumentados hondureños que el gobierno de México les conceda una protección policiaca especial que los acompañe desde que ingresan a México hasta que llegan a la frontera con los Estados Unidos, brindándoles una protección absoluta para que así puedan lograr su objetivo de violar las leyes migratorias de los Estados Unidos? ¿O sea que quieren recibir una protección policiaca especial de la que no gozan en su gran mayoría los mismos ciudadanos mexicanos nacidos en México?

Cuando alguien viaja a otro país, por ejemplo a Brasil, y se quiere meter de noche a una favela de mala reputación y termina siendo víctima de la delincuencia, está en todo derecho de culpar a los delincuentes y de pedir que las autoridades tomen conocimiento de su caso para aprehender a los delincuentes aplicándoles algún castigo. Pero no tiene la razón ni está en su derecho de culpar a Brasil como país de lo que le sucedió.

Y en todo caso, Honduras no es un paraíso en el que no exista la delincuencia. También allí tienen asaltantes y violadores y también allí tienen sus estadísticas de criminalidad; muchos indocumentados centroamericanos argumentan la inseguridad en sus países de origen como la razón por la cual se salieron de sus países (en realidad, la razón principal es el deseo de ganar dólares, aunque ciertamente hay casos en los que la inseguridad es un factor de expulsión de nativos). Si en Honduras la criminalidad fuera cero, de todas partes del continente la gente estaría tratando de migrar hacia Honduras en lugar de salirse del país.

Los indocumentados hondureños que hoy protestan airados en México en las afueras del Congreso reclamándole a México que no les haya dado todas las facilidades y garantías para hacerse cómplice de ellos en su declarada intención de violar las leyes migratorias de otro país deberían de ponerse a pensar que, puesto que no pudieron ingresar a los Estados Unidos en calidad de ilegales (por eso están hoy aquí en México), y puesto que no han regresado a Honduras (de haberse regresado voluntariamente a Honduras, no estarían realizando sus protestas y manifestaciones en México), la manutención de ellos (alimentación, hospedaje, transporte, atención médica, costo de las prótesis y aparatos con que hoy cuentan para tratar de rehacer sus vidas) ha corrido no por cuenta de los Estados Unidos, país que los rechaza, ni de su natal Honduras, país que por lo visto no los quiere, sino de México, o mejor dicho, de mexicanos caritativos que se está haciendo cargo de ellos en todas sus necesidades. Ya que están haciendo manifestaciones de protesta, al menos también deberían hacer una que otra marcha o manifestación de agradecimiento al país que hoy es huésped de ellos, algo que no hemos visto hasta la fecha y que posiblemente no veremos jamás, porque hasta la fecha estos visitantes se han comportado como el auténtico “limosnero con garrote”.

Lo mejor para México, desde luego, sería que los aspirantes a ingresar ilegalmente a territorio norteamericano lo hicieran a través de otro país como Canadá, otro país al cual pudieran echarle la culpa de no haber logrado su objetivo de entrar ilegalmente a territorio norteamericano para lograr su “sueño americano”, otro país al cual pudieran echarle la culpa de haber sufrido un accidente o percance grave con la pérdida de algún miembro del cuerpo, otro país al cual pudieran echarle la culpa de sus malas experiencias con la delincuencia. Pero esto no va a currir ni a corto, ni a mediano ni a largo plazo; no a menos de que dejen de llegar a México marejadas humanas al adoptarse en Centroamérica y Sudamérica políticas responsables de paternidad y planificación familiar con las cuales se evite traer a un sobrepoblado planeta a cientos de miles de niños nacidos en el seno de familias numerosas viviendo en condiciones de extrema miseria y a los cuales no les espera ningún futuro en sus países de origen. Y de esto tampoco tiene la culpa México.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Microsoft en problemas

Hubo un tiempo en el que Microsoft mantenía el predominio absoluto y total sobre el mercado del software de sistemas operativos para las computadoras personales caseras y las redes de computadoras integradas con computadoras personales caseras, acaparando más del 90 por ciento del mercado mundial.

Pero esto empezó a dar un vuelco dramático entre 2012 y 2013.

A la vez que Microsoft se dedicaba a lo suyo, el software de sistemas operativos, los teléfonos celulares fueron creciendo en capacidad y funciones disponibles, gracias a los mismos avances en microelectrónica que hicieron posible el aumento extraordinario en la potencia computacional de las computadoras caseras. En un principio, el software de los teléfonos celulares era más bien una cosa simbólica, ya que la función principal requerida de los teléfonos celulares era la capacidad para poder conectarse por una señal inalámbrica a la red telefónica ofertada por una de varias compañías de telefonía celular. De este modo, Microsoft se dedicaba a lo suyo, los sistemas operativos, mientras que las compañias de telefonía celular se dedicaban también a lo suyo, la renta de servicios de telefonía celular.

Eventualmente, y gracias a innovaciones introducidas por la empresa Apple bajo la guía del formidable visionario Steve Jobs, a los teléfonos celulares se les introdujo un pequeño “cerebro” con capacidades equiparables a las que posee una computadora primitiva, con lo cual se dió inicio a los teléfonos inteligentes, a los smartphones. El iPhone es el producto más representativo de esta unión, para lo cual se desarrolló un sistema operativo propio, el iOS.

Microsoft siguió dedicándose a lo suyo, el diseño de sistemas operativos Windows cada vez más complejos, sin mirar siquiera a lo que estaba ocurriendo en el campo de la telefonía celular, porque al fin y al cabo eso no era la especialidad de Microsoft. Zapatero a tus zapatos, cada quien a lo suyo, dirían los directivos de Microsoft.

Los teléfonos inteligentes fueron ayudados en su evolución por la introducción de pantallas de colores, basadas en puntos luminosos LED que comenzaron a reemplazar al aburrido y monótono display LCD en blanco y negro. Y la densidad de puntos luminosos de colores LED en las pantallas de los teléfonos inteligentes empezó a crecer aumentando con ello la resolución y la nitidez de las imágenes disponibles, ayudado por la evolución en las técnicas de fabricación de televisores planos digitales que reemplazaron a los viejos y voluminosos televisores de tubos de rayos catódicos. Llegó el momento en el que los teléfonos inteligentes empezaron a poseer una resolución y nitidez equiparable a la que poseían los monitores de color usados por las computadoras en la década de los noventa.

De cualquier modo, Microsoft siguió dedicándose a lo suyo, el diseño de sistemas operativos cada vez más complejos, sin mirar siquiera a lo que estaba ocurriendo en el campo de la telefonía celular, porque al fin y al cabo eso no era la especialidad de Microsoft. Zapatero a tus zapatos, cada quien a lo suyo, dirían los directivos de Microsoft.

Casi sin que se dieran cuenta los ejecutivos de Microsoft, llegó un momento en el que a alguien se le ocurrió la idea de que se contruyeran dispositivos móviles con una capacidad de procesamiento un poco mayor que la de los teléfonos celulares inteligentes, pero sin ser teléfonos, sin estar conectados a una red de telefonía celular. Estos dispositivos móviles se podrían conectar a Internet en forma inalámbrica mediante una tecnología que también ya estaba terminando de madurar a principio del nuevo milenio: la tecnología de intercomunicación digital inalámbrica hoy conocida como Wi-Fi. Se avecinaba la era de las tabletas electrónicas.

Aunque las tabletas no estaban diseñadas para realizar llamadas telefónicas mediante la contratación de los servicios de alguna compañía de telefonía celular, sí podían conectarse a Internet a través de un módem casero habilitado con la capacidad de conexión inalámbrica Wi-Fi. Cualquiera que tuviera un módem inalámbrico en casa se podía conectar a Internet mediante su tableta sin tener que encender la computadora, para poder llevar a cabo cosas tan sencillas como checar sus correos electrónicos, usar el equivalente de una calculadora, y navegar la red consultando páginas Web. No se podía hacer en las tabletas todo lo que se puede hacer en una computadora de escritorio, cosas tales como diseños gráficos de alta calidad con programas como AutoCad, o la elaboración de documentos con programas como Microsoft Office. Pero servían para lo más elemental que pudiera llevarse a cabo en algo capaz de efectuar operaciones propias de una computadora pequeña. Las tabletas ofrecían el atractivo de ser sumamente portátiles al no requerir de un disco duro como el que requieren las computadoras caseras, lo cual fue ayudado por el advenimiento de memorias RAM del tipo NAND flash que permitían construír las tabletas como algo compacto y de grosor mínimo, algo que no hubiera sido concebible apenas diez años atrás. Pero además de su gran portabilidad, las tabletas resultaban sumamente económicas; al empezar la segunda década del nuevo milenio se podía obtener una tableta a un precio no mayor de los cien dólares, lo cual no hubiera sido posible en caso de que Microsoft hubiera metido su cuchara elaborando sistemas operativos para las tabletas, lo cual habría elevado el costo de cada tableta por encima de los 200 dólares tomando en cuenta el costo de cada licencia Microsoft por máquina. Y aunque no era algo muy práctico el poder conectar teclados y Mouse a las tabletas, tales cosas no era indispensables en virtud de la implementación de otro avance tecnológico que ni siquiera poseían la mayoría de los monitores usados en las computadoras de escritorio: las pantallas táctiles. Con teclado y Mouse disponibles en una computadora de escritorio, la fabricación de monitores para estas computadoras con pantallas táctiles habría sido algo muy oneroso para los consumidores de computadoras caseras. Pero esta tecnología se podía implementar en las tabletas manteniendo a la vez el precio de las mismas por debajo de los 100 dólares.

Pero si Microsoft no elaboraba los sistemas operativos requeridos para que las tabletas electrónicas pudieran funcionar, ¿entonces qué fue lo que se empezó a usar en las primeras tabletas? La respuesta: se empezó a implementar en ellas una versión mejorada del mismo sistema operativo que se estaba usando ya en los teléfonos inteligentes que no eran fabricados y vendidos por la empresa Apple, un sistema operativo conocido como Android, el cual estuvo recibiendo un fuerte impulso de la empresa Google por varias vías. La ventaja del sistema operativo Android es que está basado no en código caro elaborado por una empresa particular como Microsoft sino en código libre de distribución gratuita basado en el Kernel del sistema operativo Linux.

El principal problema para Microsoft en tratar de competir como empresa particular con un sistema operativo como Android es que mientras que Microsoft para elaborar sus programas de cómputo cuenta con un edificio en Redmond que alberga algunos de los mejores programadores del mundo, lo cual es amortizado con el alto costo de las licencias de Microsoft, el sistema operativo Linux así como los lenguajes C y C++ en los que está basado Android forman parte de lo que se conoce como software libre y de código abierto por el cual no hay que pagar ni regalías ni el costo de licencias anuales a nadie, software para cuyo desarrollo y perfeccionamiento han estado contribuyendo y donando su tiempo en forma gratuita cientos de miles de programadores del mundo entero, entre los cuales se incluyen estudiantes de postgrado en ciencias computacionales y académicos de amplio prestigio. Y ninguna empresa, ni siquiera una tan poderosa y extendida como Microsoft que cuenta entre sus filas con los mejores programadores del mundo, puede competir contra el resto de todos los programadores del mundo que no trabajan para Microsoft pero que han estado colaborando en forma entusiasta en el desarrollo de las únicas alternativas libres de costo a los sistemas operativos Windows de Microsoft.

Para poder mantener su predominio en el mercado de los sistemas operativos de las computadoras de escritorio, Microsoft ha sido acusada de recurrir a prácticas monopólicas, tales como asegurar contratos de exclusividad con grandes cadenas comerciales tales como las tiendas de electrónica Best Buy, ofreciéndole precios especiales en el software, a cambio de que en dichas cadenas se excluya la venta de computadoras que funcionen con sistemas operativos gratuitos tales como el Linux Ubunto, e inclusive las computadoras Apple han sido proscritas a causa de estos acuerdos entre Microsoft y las distribuidoras que le dan exclusividad. En la actualidad, no es posible comprar en ninguna tienda Best Buy ninguna computadora de escritorio Apple o una computadora con el sistema operativo Linux instalado en ella, lo cual dicho sea de paso abaratería el costo de cada máquina por lo menos en unos cien dólares.

Sin embargo, las exclusividades afianzadas por Microsoft no incluían teléfonos celulares o teléfonos inteligentes. Después de todo, ese no era el negocio de Microsoft, su principal negocio estaba en los sistemas operativos Windows para computadoras de secritorio. Y gracias a ello, era posible adquirir teléfonos smartphone de Apple y tabletas con el sistema operativo Android instalado en ellas en las tiendas Best Buy sin que Microsoft respingara.

Y mientras Microsoft se dormía en sus laureles, las tabletas electrónicas continuaron creciendo en su capacidad de procesamiento. Y entre 2012 y 2013 empezaron a saltar las chispas. Posiblemente a estas alturas ya empezaban a sonar las voces de alarma en algunos rincones de Microsoft. Sin embargo, no se les dió la importancia que se les debería de haber dado en ese entonces. Después de todo, ¿qué peligro podía representar para una empresa tan poderosa como Microsoft un dispositivo móvil como la tableta que ni siquiera podía ser usado como teléfono celular? De cualquier modo, Microsoft ya había tratado de hacer una incursión en la telefonía celular con Windows Phone, introducido en 2010, aunque de nueva cuenta, el alto costo del sistema operativo era un factor limitante en poder competir para desplazar al sistema operativo Android usado en los teléfonos celulares fabricados por empresas como Samsung y Nokia.

Al llegar el 2014, había ya tabletas electrónicas que poseían una pantalla táctil multicolores panorámica propia de 7 pulgadas con una resolución de 800x400, con 4 gigabytes de almacenamiento interno equivalentes a un mini-disco duro, y con 512 megabytes de RAM como memoria activa, funcionando bajo un procesador como el CPU ARM Cortex de núcleo dual con una velocidad de 1.2 gigahertz, esto además de incluír una cámara dual y soporte Wi-Fi así como un puerto para conectar memorias USB externas de capacidades hasta 32 gigabytes. Estas ya son capacidades comparables a las que tenían las computadoras personales caseras cuando el sistema operativo Windows XP estaba en boga. Y lo más increíble, todo esto por un precio inferior a los 100 dólares.

Con la excepción de la fabricación de dispositivos de Mouse, con la única finalidad de promover sus primeros sistemas operativos que facilitaban el uso de las computadoras mediante un Mouse, a Microsoft nunca le ha interesado absolutamente nada de la fabricación y la venta del hardware de computadoras, su único interés y su principal negocio siempre ha estado en la venta del software requerido para que funcionen las computadoras caseras y computadoras laptop. Una tableta con las capacidades que se han descrito arriba no está ya lejos de que se le aumente la pantalla de una dimensión de 9 pulgadas a 14 pulgadas, además de que se le pueda aumentar la memoria interna permanente de 4 gigabytes a unos 32 gigabytes y la memoria RAM a unos 2 gigabytes (ya hay tabletas con memoria RAM de 1 gigabyte) con lo cual está ya en condiciones de poder competir directamente en contra de las computadoras laptop que poseen una pantalla de 14 pulgadas, con la diferencia de que una tableta así tal vez siga costando un poco más de los 100 dólares mientras que una computadora laptop tiene un costo de por lo menos unos 300 dólares en el mejor de los casos. Se trata de algo con lo que una computadora laptop ya no puede competir en el mercado. Y esto ya empieza a carcomer el monopolio del mercado ejercido por Microsoft en el terreno de las computadoras personales, al ser promocionada una tableta a las capacidades de una computadora laptoop con el agravante de que la presencia de Microsoft en los sistemas operativos de las tabletas era cero.

Microsoft se dió cuenta demasiado tarde de la pifia y omisión que había cometido. Como primer paso, a principios de 2014 rodó por los suelos la cabeza del principal ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer (uno de los amigos más cercanos de Bill Gates), el cual fue culpado por los accionistas de no haber tenido la visión suficiente de haber previsto que ese pequeño e insignificante juguetito llamado tableta podría ser la puerta de entrada con su sistema operativo Android a uno de los más grandes retos que haya enfrentado el sistema operativo Windows de Microsoft en toda su historia. En efecto, el monopolio de Microsoft se está empezando a derrumbar.

La respuesta de Microsoft a las tabletas, por lo menos en lo que al uso de monitores con pantallas táctiles se refiere, fue el reemplazo en forma precipitada del sistemas operativo Windows 7 substituyéndolo por Windows 8 con capacidades para pantalla táctil, lo cual por la premura trajo problemas extremadamente serios

Como parte del contraataque de Microsoft, el reemplazo de Steve Ballmer, un hindú de nombre Satya Nadella, Satya Nadella, empezó una campaña agresiva para promover el uso de los sistemas operativos Windows tanto en los teléfonos celulares inteligentes como en las tabletas, siendo estas últimas su mayor preocupación.

De no ser por los altos costos del software elaborado por Microsoft para la telefonía celular inteligente y las tabletas, parecería que Microsoft no debería de tener muchos problemas en apoderarse de una buena parte del mercado que hoy goza Android. Después de todo, uno de los problemas clásicos a los que un usuario de Android se tiene que enfrentar desde el primer momento es a la ingente cantidad de aplicaciones preinstaladas en la tableta con las que tiene que lidiar. Esta situación no es sólo culpa de fabricantes y operadoras, los sospechosos habituales, sino también de la propia Google, que obliga a que los fabricantes tengan que incluir una veintena de sus aplicaciones a cambio de poder incluir a servicios tan importantes como la propia Play Store. En este aspecto, Microsoft ha tenido la opción de ofrecer un sistema operativo mucho más liviano, menos recargado y realmente independiente en el que sea el propio usuario quien decida qué aplicaciones son las que su tableta tenga instaladas en todo momento. Pero de cualquier manera, otro problema serio que enfrenta Microsoft es que ya hay una buena cantidad de programas de aplicación desarrollados para las tabletas (y los teléfonos celulares inteligentes), conocidas como apps, muchas de las cuales se pueden descargar en forma absolutamente gratuita de Google PlayStore, de modo tal que Google tiene ya una buena variedad de aplicaciones para ofrecer a los usuarios de las tabletas, mientras que Microsoft no tiene casi nada que ofrecer, comparativamente hablando. Pese al indudable prestigio mundial de Microsoft, nadie va a pagar cien o doscientos dólares más solo para tener una tableta que tenga un sistema operativo de Microsoft, si son muy pocos los programas de aplicación disponibles para los sistemas operativos de Microsoft para las tabletas. Después de todo, la gente no compra tabletas para jugar con sistemas operativos, compra tabletas para poder instalar y ejecutar programas de todo tipo.

Otro obstáculo, éste intangible, que enfrenta Microsoft para promover el uso de Windows en las tabletas electrónicas conforme éstas continúan creciendo en potencia y capacidad es el de la familiaridad de quienes ahorita mismo desde chiquitos se han ido acostumbrando a los sistemas operativos iOS y Android, gracias a las tabletas para infantes que les han estado regalando sus progenitores en las Navidades de los últimos tres años, tabletas baratas y hasta desechables por los bajos precios posibilitados por el no uso de algo tan caro como windows 8 instalado en ellas. Con tal de promover el uso de sus sistemas operativos y de programas de aplicación como Microsoft Office, Microsoft ha estado promoviendo en el pasado en las universidades y medios académicos el uso de licencias de muy bajo costo, a sabiendas de que en caso de no hacer tal cosa el substituto natural sin costo alguno habría sido el sistema operativo Linux, y lo que menos quiere Microsoft es que los estudiantes de las nuevas generaciones se den cuenta de que Linux en una versión como Linux Ubuntu tiene tanto que ofrecer commo Windows y que Windows no es absolutamente indispensable, y que vayan creciendo acostumbrándose al uso de algo que no sea Windows. En el caso de las tabletas equipadas con Android, ya son millares de infantes que le han estado tomando un afecto especial a Android, y aunque Microsoft les regale su sistema operativo Windows para que lo instalen en sus tabletas es dudoso que quieran cambiar por el simple hecho de que ya le han tomado gusto no solo por el uso de Android en las tabletas sino por el uso de Android en los teléfones inteligentes.

Para poder aquilatar el problema actual de competitividad de Microsoft en lo que a software para tabletas se refiere, basta con echar un vistazo a algunos de los panfletos más reciente publicados por la empresa Best Buy. En tales panfletos correspondientes a la última semana de febrero de 2015 podemos encontrar bajo número de catálogo SKU 8771004 una tableta electrónica ASUS Transformer Pad T100AF que con una pantalla de 10.1" se anuncia con el sistema operativo Windows 8 instalado en ella, agregando que viene incluída con un teclado físico real. Lo del teclado es una vacilada, considerando que a cualquiera de las tabletas con un sistema operativo como el Android KitKat instalado en ellas se le puede agregar un teclado físico real conectado al puerto USB de la tableta como el teclado para tabletas Steuben que tiene un precio inferior a los diez dólares. Lo de más es el precio de la tableta, a la venta en 300 dólares (cincuenta dólares más de lo que cuesta un televisor plano HD LED marca LG de 32"), o el triple de lo que pueda costar una tableta equivalente con Android KitKat instalado en ella. ¿Por qué el costo tan alto en la tableta ASUS? Pues precisamente por el costo de la licencia del Windows de Microsoft. Y esto para algunos, pese al prestigio de la marca Microsoft, puede ser algo difícil de digerir, sobre todo en los países emergentes. En el mismo panfleto de Best Buy encontramos otra tableta bajo el número de catálogo SKU 8732054, la tableta Lenovo Yoga 2 con pantalla de 10" y con teclado, con un costo de 370 dólares. ¿Por qué al alto precio? La resolución de la pantalla de 1920x1200 parecería ser la razón, pero esto no es razón suficiente considerando que esta resolución está dentro del alcance de las tabletas de hoy con Android que se cotizan en cien dólares, las cuales pueden tener una pantalla así con un precio extra de unos sesenta dólares (a lo más). Nuevamente, la razón del alto costo de la tableta es el costo de la licencia del Windows 8 de Microsoft. Para fines comparativos, la misma cadena de tiendas Best Buy anunciaba una tableta DigiLand con pantalla de 7" y una resolución de 1024x600 con una memoria de almacenamiento de 8 gigabytes y el sistema operativo Android instalado en ella a 49 dólares, y eso no en oferta, sino en precio regular.

Si a lo anterior le agregamos el hecho de que el volumen de ventas de las computadoras de escritorio en donde Microsoft aún mantiene un monopolio ha estado cayendo paulatinamente en los últimos tres años, perdiendo terreno a favor de las tabletas en donde Microsoft en vez de tener un monopolio está enfrentando la sombra de Android y el iOS de Apple, se pueden avizorar tiempos difíciles para el gigante de Redmond. Para tratar de mantener su predominio, Microsoft ha estado invirtiendo una cantidad enorme de recursos en promover en todos los medios su nube que ha dado en llamar Microsoft Cloud, pero es poco probable que con una campaña masiva de publicidad y mercadotecnia Microsoft pueda desplazar a un sistema operativo Android que continúa creciendo en potencia y capacidades, sobre todo ahora que Google apoya la distribución gratuita del entorno de programación Android Studio, algo equiparable a lo que alguna vez fue el entorno Visual Basic de Microsoft cuando fue introducido por vez primera, excepto mucho más potente y versátil, garantizando que a corto plazo habrá una nueva generación de programadores que ya están desarrollando una gran variedad de aplicaciones que van creciendo en potencia y funciones.

Hay que dejar en claro que ni a corto y ni siquira a mediano plazo Microsoft irá a la bancarrota por la fuerte competencia que le está presentando el sistema operativo Android que es casi gratuito o el sistema operativo Linux que es totalmente gratuito, seguirá presente en el mercado, aunque las licencias por sus productos se sigan manteniendo a precios elevados; y su fundador sigue siendo clasificado por la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo. Sin embargo, el predominio absoluto y aplastante que le permitió a dicha empresa entronizar a su fundador como el hombre más rico del mundo gracias a los precios altos de su software así como el monopolio de sistemas operativos que antes gozaba parece estar llegando a su fin, y tendrá que compartir el planeta con Android además de sus otros rivales añejos como Linux y Apple. Así es la vida.

viernes, 20 de febrero de 2015

Otro mártir para los medios nacionales

De nueva cuenta, ha ocurrido un nuevo hecho de sangre en la Unión Americana en el que se lamenta la muerte de un mexicano a manos de policías norteamericanos, en lo que está siendo denunciado desde varios foros en México como un exceso de violencia. Y como siempre ocurre, los medios nacionales de comunicación, principalmente las dos televisoras TELEVISA y TV AZTECA, han tomado el caso para elevar la muerte del mexicano -los medios desde un principio lo calificaron como un asesinato- a la categoría de causa célebre glorificando al inmolado de 35 años como una pobre e inocente víctima de la brutalidad policiaca en los Estados Unidos.

El mexicano muerto a manos de policías norteamericanos es un michoacano de nombre Antonio Zambrano Montes, en un incidente ocurrido en la ciudad de Pasco en el estado de Washington el 10 de febrero. Todo comenzó cuando en el departamento de policía de Pasco se recibieron llamadas de auxilio denunciando a un hombre que estaba arrojando piedras a diestra y siniestra a los carros que circulaban por una transitada avenida, sin que hubiera motivación alguna de los afectados para provocar esos ataques injustificados. Cuando los policías atendieron los llamados de emergencia, se encontraron a un hombre que, en efecto, estaba arrojando piedras a diestra y siniestra a los automóviles. Cuando los policías le pidieron que tirara al suelo todas las piedras que traía consigo y se quedara quieto, el individuo arremetió enfurecido en contra de los agentes lanzándoles piedras también a ellos. Al ver esto, los policías desenfundaron sus pistolas y el agresor intentó huir, y al dar la cara nuevamente a los policías estos abrieron fuego dándole una muerte casi instantánea. El incidente quedó registrado en un video que ha estado circulando mucho por las redes sociales. Conductores de noticieros de televisión como Joaquín López-Dóriga no perdieron la oportunidad para editorializar la noticia manifestando indignados la supuesta injusticia cometida en contra de Antonio Zambrano, inflamando la ira de los televidentes y eventualmente propiciando que se emitieran condenas enérgicas en contra de lo sucedido tanto desde la Cámara de Diputados como la Cámara de Senadores hasta la misma presidencia de la República, unificando a todo el país en torno a Antonio Zambrano y elevándolo al nicho que ocupan los mexicanos que mueren en el extranjero al estar delinquiendo y enfrentarse a la policía, el nicho reservado a los mártires que en vez de ser considerados como delincuentes deberían ser merecedores -al decir de las televisoras- a una beatificación y un proceso de proclamación de santidad.

Para empezar, hay que dejar una cosa en claro: en los sucesos que culminaron con la muerte del michoacano Antonio Zambrano a manos de los policias norteamericanos, los policias estaban atendiendo denuncias y pedidos de auxilio relacionados con un hombre que estaba lanzando piedras a vehículos en movimiento. O sea, que estaban respondiendo a las denuncias de un delito que estaba siendo cometido. Cuando llegaron y confrontaron al delincuente, los policías no tenían ni siquiera la más remota idea de que pudiera tratarse de un argentino, un español, un peruano, un marroquí, o de un egipcio. Como tampoco tuvieron tiempo de preguntarle su nacionalidad cuando al pedirle que se entregara Antonio Zambrano les respondió arrojándoles piedras. Solo tiempo después sabrían que se trataba de un mexicano. Falsa es entonces la acusación de que los policías lo mataron por el simple hecho de ser un mexicano.

Por otro lado, desde el momento en el que Antonio Zambrano atacó con piedras a los policías norteamericanos, hiriendo de paso a dos de ellos (este hecho también lo han ocultado los medios de comunicación en México), se expuso a que los policías le respondieran con fuerza letal. PORQUE EN ESTADOS UNIDOS NO ES COMO EN MÉXICO.

Es falsa la aserción que se ha manejado en algunos medios de que Antonio Zambrano no respondió a las órdenes de los policías a los cuales hirió a pedradas alegando que no sabía nada de inglés, porque Antonio Zambrano ya tenía diez años viviendo en los Estados Unidos en un estado tan alejado de la frontera con México que necesariamente tuvo que haber asimilado el inglés suficiente para entender lo que significan las palabras “stop”, “freeze” y “hold it right there”. Que no quisiera obedecer las órdenes que se le dieron es otra cosa completamente diferente.

¿Pero en qué demonios estaba pensando este hombre cuando atacó con piedras a los policías norteamericanos?

Aquél que propicia motines, secuestra camiones de transporte público, hace pintas en edificios históricos, causa destrozos a la propiedad pública y privada y enfrenta a la policía con piedras y bombas Molotov en México amparado en la impunidad que se le dá demuestra que es un vándalo. Si ese mismo individuo se va a Estados Unidos creyendo que también allá puede hacer lo mismo y seguir gozando de amplia impunidad  sin ser castigado demuestra que es un imbécil. Allá no existen comisiones de derechos humanos que salven a los delincuentes de ir a la cárcel cuando violan la ley. Porque allá sí hay gobernantes a los que no les tiembla la mano a la hora de aplicar la ley e imponer el orden, y es el mismo pueblo norteamericano el que les ha dado esa autoridad y ese poder a sus gobernantes y a sus oficales del orden. Habrá en México a quienes no les guste nada esa forma de vivir y convivir, pero el hecho irrefutable de que hay cientos de miles de indocumentados que se han ido allá y otros tantos cientos de miles (como Antonio Zambrano Montes) que están dispuestos a dejar sus países para siempre para irse a vivir a los Estados Unidos porque creen que allá se vive mejor que en México aunque sea viviendo en las sombras como indocumentados sugiere que, en efecto, en Estados Unidos se vive mejor que en México en buena medida por una aplicación rígida e inflexible de la ley, con el resultado de que allá no ocurren cosas como las que ocurren en México.

Otra cosa que los medios de comunicación en México (léase, las televisoras) no han insistido mucho es en el hecho de que Antonio Zambrano ingresó a los Estados Unidos de modo ilegal, sin haber tramitado primero en forma legal su residencia permanente en dicho país. A partir de ese solo hecho, sumado al hecho de que ya tenía diez años viviendo en los Estados Unidos carcajeándose de las leyes migratorias de los Estados Unidos (con la complicidad de los empleadores norteamericanos que siguen contratando a decenas de miles de indocumentados como Antonio Zambrano a sabiendas de que son indocumentados, para compensar la escasez de norteamericanos dispuestos a trabajar en los campos agrícolas en la recolección de frutas y verduras), Antonio Zambrano en vez de andar cometiendo sus fechorías en la calle y enfrentar a los policías con piedras en la mano, debería haberse comportado bien en todo momento, como un residente ejemplar, sin ocasionar nunca ningún problema, de modo tal que los norteamericanos le dijeran a sus hijos: “Hijo mío, deberías de portarte como los mexicanos que viven en nuestra comunidad; jamás ocasionan ningún problema, son hombre ejemplares que nunca se emborrachan, nunca le hacen a las drogas, jamás se meten en problemas con la ley y son respetuosos de las autoridades”. Pero no.

Para glorificarlo elevándolo casi casi a la categoría de nuevo héroe nacional, los medios de comunicación en México se han abstenido de dar la historia completa, porque como ya se sabe, en los héroes de leyenda no debe haber mácula alguna. Una cosa en la que no insistieron los medios es el hecho de que la esposa de Antonio Zambrano, la misma que hoy está entusiasmada por la esperanza de lograr los 25 millones de dólares que se están pidiendo al estado de washington como indeminzación por la muerte de Antonio Zambrano a manos de los policías, estaba separada ya de su marido cuando éste fue ultimado por los policías.

En relación a los 25 millones de dólares que los deudos están pidiendo como indemnización, entre ellos la hoy “viuda” que parece haber olvidado que ya estaba separada de su esposo (se pueden sospechar las razones por las cuales se separó de él), las probabilidades de que tal compensación sea otorgada son casi nulas, en virtud de que a los policías que mataron a Antonio Zambrano no se les puede acusar penalmente por haber incurrido en un uso excesivo de fuerza, porque en los Estados Uniodos los oficiales del orden que se ven agredidos con lo que sea (así sean piedras) están autorizados a recurrir al uso de fuerza letal. Tienen todo el derecho de defenderse, sacar sus pistolas, y repelar la agresión. Por otro lado, si de algo se puede acusar en Estados Unidos a los policías que mataron a Antonio Zambrano es de haber estado cumpliendo con su deber. O sea, que no se les puede acusar de nada.

Aún si por un milagro lograran ganar un juicio civil en contra del estado de Washington, los deudos de Zambrano no verán jamás esos 25 millones de dólares completos porque los litigantes del bufete de abogados que ha tomado el asunto tienen la esperanza de reclamar un buen porcentaje de tal monto. De hecho, esos bufetes de abogados nunca toman casos de este tipo si los familiares no firman de antemano un acuerdo cediéndoles un porcentaje importante de la compensación obtenida a esos bufetes de abogados. En efecto, esos bufetes de abogados son mercaderes del dolor y la tragedia, su objetivo es tratar de lucrar con las penas ajenas. Si fueran animales, serían buitres.

En un litigio de diez millones de dólares, si ganan el caso (difícil pero no imposible), y si el contrato estipula que a los abogados se les pagará la mitad de la compensación como el pago a sus servicios, entonces los abogados ganarían cinco millones de dólares, dinero suficiente para retirarse a vivir en una playa por el resto de sus vidas. Si el bufete no ha tenido mucha clientela últimamente entonces esta es una manera de mantenerse ocupados tratando de amortizar los gastos que implica tener abierta una oficina privada de abogados litigantes en los Estados Unidos. La idea de poner una demanda en contra del estado de Washington por la muerte de Zambrano no fue una ocurrencia de los familiares de Zambrano, ellos no tienen ni los conocimientos ni la experiencia para poner algo así en marcha, simple y sencillamente aceptaron la oferta del primer bufete de abogados que se les acercó pidiéndoles interponer una demanda a nombre de ellos; con un contrato previo desde luego para el reparto de las comisiones en caso de que se gane el caso. Los abogados norteamericanos lo equiparan a comprarse un billete de la lotería: vale la pena invertir unos cuantos dólares en el billete aunque las probabilidades de pegarle al número ganador sean extremadamente remotas. Siempre hay esa esperanza, si no la hubiera nadie le entraría a los sorteos de la lotería, inclusive la misma vida es una gran apuesta de principio a fin, le apostamos a muchas cosas, en algunas ganamos y en otras perdemos. De cualquier manera, ganar una demanda en contra del estado de Washington por el caso de la muerte de Antonio Zambrano es casi una derrota garantizada, aunque los medios en México (léase las televisoras) no quieran tomarlo como tal.

El gran error de Antornio Zambrano fue haber creído que en el extranjero se pueden cometer los mismos actos vandálicos, las mismas fechorías, los mismos ataques a la paz pública, como los que se cometen en México, sin que haya ningún castigo para los culpables y todo quede en la mayor de las impunidades. Los burdos extremos a los que llega esta tolerancia se han documentado ya en trabajos como México en llamas (publicado en esta bitácora el 20 de noviembre de 2014). Esos delitos cometidos en México nunca se castigan, el pueblo de México es el que sufre las consecuencias, y la costosísima Comisión Nacional de los Derechos Humanos siempre está muy puesta para tomar la defensa de los victimarios, o sea de los encapuchados y vándalos que cometen impunemente sus fechorías a plena luz del día, y nunca a favor de las verdaderas víctimas, o sea los pequeños comerciantes y los ciudadanos que están resignados a estar sufriendo esos actos de vandalismo sin que hasta la fecha se haya emitido una sola recomendación de la CNDH (¡ni una sola!) en contra de los vándalos encapuchados, entre los cuales se incluyen pseudo-maestros que en vez de impartir clases -por las cuales el pueblo de México les paga- se la pasan cometiendo desmanes y tropelías negándoles a los niños ese derecho que supuestamente está garantizado por la Constitución, el derecho a la educación, pero como ya se dijo, la CNDH está siempre más que puesta para ver por los derechos humanos de los víctimarios, y muy rara vez por los derechos humanos de las víctimas.

Justo a los pocos días en que Antonio Zambrano fue abatido a tiros por los policías de Pasco, aparecieron en México noticias como las siguientes:

    “Encapuchados vandalizan cuartel militar” (BUSCAR NOTA)

    “Maestros secuestran directivos de Coca-Cola, los canjean por detenidos”

En los Estados Unidos, nadie en su sano juicio tiene la osadía de atacar un cuartel militar, máxime que los ciudadanos norteamericanos tienen mucho respeto por sus jóvenes que se han enlistado voluntariamente en el Ejército para servir a su país. Sin embargo, los niveles increíbles de impunidad de que gozan en México quienes violan la ley ha alentado a generaciones enteras a crecer sin respeto alguno hacia ninguna de las instituciones, incluído el Ejército. En la segunda nota citada arriba, todo empezó cuando tres estudiantes asaltaron (sí, es verdad, asaltaron) un camión repartidor de refrescos, o sea una empresa particular, y cuando fueron detenidos los estudiantes-asaltantes, entonces se movilizaron varios de pseudo-maestros que siguen cobrando su salario sin dar clases y secuestraron a directivos de la empresa Coca-Cola para canjearlos en algo que el editorialista Sergio Sarmiento llamó “Secuestro legalizado”. En Estados Unidos no ocurren estas cosas porque en Estados Unidos, a diferencia de lo que ocurre en México, ningún maestro deja de ir a clases por ningún motivo ya sea sindical o de cualquier otra índole, porque consideran el derecho de los niños a la educación como algo casi sagrado, y si alguno de ellos llega a faltar sin causa justificada entonces se le cesa, a diferencia de lo que ocurre en México con organizaciones delictivas de pseudo-maestros como la CETEG. Y si en Estados Unidos cualquier grupo anárquico hubiera hecho lo que hicieron los pseudo-maestros de Guerrero, habrían sido arrestados en masa (aunque fueran veinte, cincuenta o cien) y estarían enfrentando penas de prisión desde 50 años hasta 100 años acusados de secuestro, y el secuestro es una de los crímenes más penalizados en los Estados Unidos. Lamentablemente, si bien en México la inútil y facciosa Comisión Nacional de Derechos Humanos está siempre puesta y lista para vigilar que los victimarios como los estudiantes-asaltantes y pseudo-maestros secuestradores de estados como Guerrero y Oaxaca no reciban castigo alguno, en cambio está en la mejor disposición para emitir “recomendaciones” de dudoso valor moral en contra de los agentes del orden que se atrevan a tocarle un solo pelo a los vándalos y motineros, porque en México los derechos humanos son para los victimarios y no para las víctimas; esta es la razón por la cual la CNDH no emitió ni emitirá jamás “recomendación” alguna para que se les aplique la ley a quienes realmente la violan como en el caso de los pseudo-maestros secuestradores. La abolición de la CNDH, además de que representaría un ahorro considerable al erario en momentos en los que la caída en los precios del petróleo está impactando duramente en las finanzas públicas del petrolizado estado mexicano, removería lo que está constituído ya en un estorbo en la aplicación de la ley.

En México los medios de comunicación han llegado a los extremos de glorificar asesinos solo por el hecho de que siendo mexicanos se les condenó en los Estados Unidos a la pena de muerte. Afortunadamente, para los secuestradores, terroristas, asesinos seriales, violadores y demás personas que delinquen en México en grado supremo, no hay pena de muerte, y la CNDH está más que presta y dispuesta a que nunca jamás se le aplique la pena de muerte a nadie sin importar la gravedad del delito que cometa en contra de la sociedad.

Como parte de lo que se antoja ya como un espectáculo circense de mal gusto, las televisoras además de estar sacando cada vez que pueden el video en donde los policías norteamericanos abaten a balazos a Antonio Zambrano Montes han estado sacando a la madre del mismo, exhibiéndola como una dolorosa que se ha trasladado a los Estados Unidos con una visa humanitaria concedida por el gobierno norteamericano no sólo para reclamar el cadáver de su hijo sino también para exigir justicia en contra de los policías que le mataron a su hijo, pidiendo que se les meta a todos ellos a la cárcel y que se les aplique todo el peso de la ley, de ser posible la pena de muerte.

Si la madre de Antonio Zambrano Montes quiere encontrar culpables directos por lo que le sucedió a su hijo, todo lo que tiene que hacer es buscarse un espejo y mirar fijamente a la persona que aparece en el espejo. ¿Por qué no le inculcó a su hijo los valores de los que obviamente carecía? ¿Por qué no le enseñó a ser respetuoso de la ley, a ser respetuoso de los derechos de otros y a ser respetuoso de las autoridades? ¿Entonces ella como madre no tenía esa responsabilidad, o mejor dicho, obligación, de educar a su hijo para convertirlo en un buen ciudadano? Si ella hubiera hecho su parte, si hubiera cumplido en su principal misión como madre, que es la de educar a su hijo para ser un hombre respetuoso de las leyes, su hijo no estaría hoy muerto. De hecho, ni siquiera se habría ido como indocumentado a los Estados Unidos, hubiera tratado de tramitar su residencia legal en dicho país aunque el proceso hubiera tardado diez años. Hay muchos que, a diferencia de Antonio Zambrano, sí están en una larga lista de espera para poder entrar legalmente a dicho país, pero no hay nadie ni en México ni fuera de México que pida nada por ellos, porque la legalización que están exigiendo hoy quienes rompieron las leyes migratorias norteamericanas es solo para ellos, y en lo que respecta a los que han estado esperando años pacientemente afuera de los consulados y embajadas de los Estados Unidos pues esos que se jodan por ser respetuosos de las leyes de otros países, que se frieguen por pendejos. ¿Y todavía hay quienes cuestionan extrañados la oposición a que se les conceda una segunda amnistía a los cerca de once millones de indocumentados que hoy viven en los Estados Unidos, la cual en caso de concederse alentaría el ingreso ilegal de otros treinta millones de indocumentados esperanzados al otorgamiento de una tercera amnistía?

En vez de perder su tiempo haciendo reclamos y denuncias enérgicas como lo hizo en el caso de Antonio Zambrano Montes, reclamos que no serán escuchados ni atendidos porque el poder presidencial del presidente de México (al igual que la efectividad y la validez de las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a favor de quienes delinquen) termina en la línea divisoria México-USA, sería de mucha mayor utilidad que el presidente Enrique Peña Nieto ordenara a los secretarios de su gabinete a emprender una campaña masiva de educación y concientización en todo México educando e informando por todos los medios posibles -radio, televisión, prensa, escuelas, oficinas públicas- sobre los riesgos de delinquir en el extranjero creyendo que el trato dado a los delincuentes y victimarios es el mismo que se les dá aquí en México. Esto podría comenzar hoy mismo si el presidente de México lo ordena.

La campaña de educación, información y concientización, dirigida principalmente a los aspirantes a indocumentados, debe poner posters y espectaculares que digan algo como esto:


MEXICANO: la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Educación Pública te informan y te piden que si por alguna razón te trasladas al extranjero, no incurras en ningún tipo de delito estando fuera de México, trata siempre de ser respetuoso de las leyes de otros países y de los funcionarios encargados de aplicar la ley. Si alguna autoridad, trátese de un agente de inmigración, agente de la policía local, o cualquier otro agente de alguna agencia como la DEA y el FBI, te pide que te detengas, por favor, deténte y no corras, no trates de huír. Quedate quieto como una estatua y no hagas absolutamente ninguna cosa o movimiento que pueda ser interpretado como un intento de huída o agresión. Haz exactamente todo lo que te pidan. Recuerda que si eres arrestado en forma pacífica tú como ciudadano mexicano cuentas para tu defensa con el apoyo consular de tu país. No trates de secuestrar e incendiar camiones, no arrojes piedras a vehículos en movimiento, no hagas pintas en edificios públicos, no enfrentes a las autoridades con ningún objeto, no hagas absolutamente nada de lo que tal vez ya estás acostumbrado a hacer en México. Porque allá no es como en México, y allá ni siquiera la Comisión Nacional de Derechos Humanos podrá intervenir por tí para que te liberen sin recibir ningún castigo. Y SI NO PUEDES CON ESTO, MEJOR REGRESATE A MÉXICO.


Igualmente, los medios de comunicación nacionales, en especial las televisoras (TELEVISA, TV AZTECA), deberían ser obligados a transmitir en los tiempos y espacios oficiales una advertencia como la que se ha dado arriba, aunque lo deberían de hacer voluntariamente de buena gana sin ninguna presión o coerción oficial si es que realmente están interesados en que no se sumen más nombres al martiriologío nacional del que el michoacano Antonio Zambrano Montes ya forma parte. Por su parte, los paterfamilias de aspirantes a indocumentados bien harían en aprenderse de memoria algo como lo que se ha dado arriba y estárselo repitiendo a sus hijos, aunque lo mejor siempre ha sido que desde pequeños les inculquen valores y los enseñen a ser gente de bien.