martes, 15 de noviembre de 2016

Superluna

Anoche pudimos presenciar en Ciudad Juárez un fenómeno astronómico que se conoce como la superluna. Este fenómeno de la superluna sólo ocurre cada 15 o 20 años en promedio, pero cuando sucede se tiene la fortuna de observarla en tres diferentes ocasiones. La superluna no solo fue visible en Ciudad Juárez, fue visible también en el resto del mundo conforme fue cayendo la noche respectivamente alrededor del mundo.

Para entender por qué la superluna no es algo que ocurre todos los días, hay que tener presente que para que la superluna pueda ocurrir se tiene que llevar a cabo una combinación entre dos movimientos astronómicos diferentes que no tienen nada que ver entre sí.

El primer movimiento es, desde luego, la rotación aparente de la Luna cuando cada noche sale por el Oriente y se pone por el Occidente en el hemisferio Norte, completando un ciclo cada 24 horas alrededor de la Tierra al igual que el Sol y al igual que el resto de la bóveda celeste. Sin embargo, se trata de una ilusión, porque lo que en realidad sucede es que la Tierra gira alrededor de su propio eje de rotación completando un ciclo cada 24 horas. Es simplemente la rotación de la Tierra:




Pero además del movimiento de rotación de la Tierra, hay otro movimiento separado que es el movimiento de traslación de la Luna alrededor de la Tierra. El movimiento circular de la Luna alrededor de la Tierra, al cual nos referiremos simplemente como la órbita de la Luna, tiene una duración de un mes, y esto es lo que dá origen a la fases de la luna (luna nueva, cuarto creciente, cuarto menguante, luna llena) como podemos verlo en la siguiente ilustración:




Estrictamente hablando, el movimiento de traslación de la Luna alrededor de la Tierra no es un movimiento circular con la Tierra posicionada en el centro del círculo. Es más bien una órbita elíptica en la cual la Tierra ocupa uno de los “focos” de la elipse, de acuerdo con la primera ley de Kepler (las fórmulas que corresponden a las leyes de Kepler pueden ser obtenidas de los principios de la mecánica descubiertos por Isaac Newton, y esto es uno de los grandes principios de la física clásica hasta que dicha física fue echada por la borda bajo el esquema de la teoría de la relatividad, pero no entraré aquí en tales detalles):




En el movimiento elíptico (no circular) de la Luna alrededor de la Tierra, hay un punto en el cual la Luna se encuentra a su mayor distancia de separación de la Tierra conocido como el apogeo (del griego apo que significa “lejos” y de geo que significa “tierra”, o sea alejado de la Tierra), que vendría siendo el punto de menor luminosidad cuando la Luna es vista desde la Tierra, y hay otro punto en el cual la Luna se encuentra lo más cercana que estará a nuestro planeta conocido como el perigeo (del griego peri que significa “alrededor, cercano” y de geo que significa “tierra”, o sea cercano a la Tierra).

Para que se pueda dar una superluna, para que podamos ver la Luna lo más “grande” y luminosa posible, es necesario que la Luna se encuentre lo más cercana posible a nuestro planeta, o sea que se encuentre en su perigeo, lo cual ocurre una vez al mes, y lo cual depende por completo de la Luna. Pero esto no basta. Se requiere que la Luna se encuentre también en su fase de “luna llena”, lo cual depende por completo de la Tierra. Si la Luna no se encuentra en su perigeo, o la Tierra no se encuentra en una posición tal que corresponda la fase de luna llena, no se dará una superluna. Esta combinación de dos condiciones diferentes no es algo que se dá con frecuencia, pero cuando se dá se tiene lo que se llama una superluna. Y anoche tuvimos una superluna.

La superluna que tuvimos anoche es la más grande desde 1948. En efecto, presenciamos la Luna más grande en 70 años. Esta Luna se vió 14 por ciento más grande y 30 por ciento más brillante de lo usual. La fueron viendo en otras partes del mundo conforme fue cayendo la noche en cada país, así que todos los humanos pudimos gozar de una superluna. Y de paso hay que dar gracias a la Providencia (algo que no solemos hacer muy seguido pero que deberíamos hacer) por brindarnos este espectáculo que no tendríamos si no hubiera habido Luna.

Esta es una fotografía que nos muestra cómo se vió la superluna desde el área de Ciudad Juárez:




Otro factor que no suele ser mencionado es el requerimiento obvio de que para que la superluna pueda ser apreciada como tal es importante que la Luna no se encuentre cerca del Sol. Habrá algunos que tal vez recuerden alguna vez en sus vidas haber visto la Luna cercana al Sol durante el día, y en tales condiciones no es posible apreciar una superluna como tal aunque la Luna sea una luna llena y aunque la Luna se encuentre en su perigeo.

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